25 de septiembre de 2022
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FIN DE SEMANA

La película de James Cameron se toma algunas licencias para darle más dramatismo a la cinta y sostener la trama romántica entre Jack y Rose

El Titanic zarpó hace 110 años: Las verdades y mentiras que esconde la película de James Cameron

La película de James Cameron se toma algunas licencias.
La película de James Cameron se toma algunas licencias. / El buque zarpó el 10 de abril de 1912, hace 110 años.
La historia del hundimiento del transatlántico británico conmocionó al mundo y llegó al cine de la mano de James Cameron quien, a través del enamoramiento entre Jack y Rose, nos guió por la historia, más o menos cierta, del Titanic, que zarpó por primera y última vez hace hoy 110 años. En 'Elcierredigital.com' explicamos la historia real del buque, además de las verdades, mentiras y medias verdades que se contaron en la película de más de tres horas.

El 10 de abril de 1912, hace ya la friolera de 110 años, el transatlántico más conocido del mundo zarpó desde Southampton, Inglaterra, hacia Nueva York. El RMS Titanic realizaría su viaje inaugural por el Océano Atlántico Norte. Sus creadores pensaron que la embarcación era indestructible, que jamás podría llegar a hundirse, pero la realidad era otra. La madrugada del 14 al 15 de abril, pocos días después de zarpar, el buque británico se hundió tras chocar contra un iceberg.

La historia conmocionó al mundo y llegó al cine de la mano del director James Cameron, quien contó, en Titanic (1997), una de las muchas historias que pudieron haberse desarrollado durante el breve viaje del transatlántico, cuyo desenlace fue una absoluta tragedia. A pesar de que a veces se olvide, la película de Cameron, protagonizada por Leonardo DiCaprio y Kate Winslet, está basada en hechos reales aunque utilice una historia ficticia para agarrar la mano de los espectadores y acompañarlos por una época de la historia.

El Titanic, una leyenda

La realidad del naufragio del RMS Titanic aún asombra a historiadores ya que está repleta de casualidades. Tuvieron que pasar 73 años del hundimiento para que se descubrieran los restos del buque en el fondo oceánico.

Al igual que en la actualidad, los medios de comunicación trataban de ser los primeros en cubrir el evento y contar toda la información. Sin embargo, los tres periódicos ingleses que publicaron la información referente al accidente se equivocaron gravemente: aseguraron que no había ningún pasajero fallecido tras el incidente. The World no mencionaba a las víctimas, el Daily Mail aseguraba que no había ninguna pérdida humana y Belfast Telegraph decía que no hubo peligro de muerte en ningún momento. The New York Times estuvo infinitamente más acertado y fue el primero en contar el balance de muertos real, así como de supervivientes.

Uno de los misterios de la historia del Titanic es saber si se podía haber evitado. Según los informes, solamente pasaron 37 segundos desde el avistamiento del iceberg hasta que el buque se estrelló contra este. El vigía, en ese pequeño lapso de tiempo, bajó las escaleras corriendo desde lo más alto del barco para avisar a los altos mandos del transoceánico, pero fue tarde.

Sin embargo, quizá sí se podrían haber salvado más vidas aunque en este aspecto, la responsabilidad recae en los creadores de la embarcación, quienes pensaban que el barco no podría hundirse y decidieron no incluir botes salvavidas suficientes para todos los pasajeros. Aunque cabían 64 botes, los responsables pensaron que estéticamente el resultado daba a la nave un aspecto abarrotado, así que se incluyeron solamente 20, de los cuales solo se usaron 18, la mayoría con menos de la mitad de su capacidad. Thomas Andrews, uno de los empresarios e ingenieros navales que diseñaron el barco, se encontraba a bordo y murió en el accidente.

La película: mentiras y verdades a medias

James Cameron relató en Titanic la historia del transatlántico y, aunque la película está basada en los hechos reales, el cineasta se tomó algunas licencias para darle más dramatismo y sostener la trama romántica. Para empezar, lo más probable es que la relación entre Jack y Rose fuera imposible ya que los pasajeros estaban separados, precisamente, para que los de primera clase no se encontraran con viajeros de otras clases más humildes quienes, por cierto, tenían prohibido acceder a las zonas más exclusivas de la embarcación.

Leonardo DiCaprio y Kate Winslet, Jack y Rose en Titanic.

Este acceso restringido es otro de los puntos en los que Cameron se toma una pequeña licencia, y es que en la película se puede ver cómo los botes salvavidas se llenaban de pasajeros que viajaban en primera clase porque al resto se les impide acceder. En realidad, las habitaciones de las clases inferiores estaban, precisamente, en la parte baja del barco y en esta situación, la supervivencia se les antojaba imposible ya que muchas de las puertas que debían atravesar para llegar a los botes estaban cerradas pues no podían acceder a la cubierta.

Sin embargo, hay cuatro personas que murieron a causa del accidente del Titanic que se convirtieron en una leyenda tras la obra cinematográfica de James Cameron: el cuarteto de cuerda. En este caso, la película narra la realidad, no se trata de un gesto dramático de la industria de Hollywood. El violinista Wallace Henry Hartley era el líder de la banda de música a bordo del Titanic y, según cuenta la historia, decidió tocar música clásica junto a sus compañeros para dar más dramatismo al accidente. Tanto él como los otros tres componentes del cuarteto murieron en el hundimiento después de tocar temas como ‘Alexander’s Ragtime Band’ y ‘In the shadows’, según algunos supervivientes.

William Murdoch en la realidad (izquierda) y en la película (derecha).

Una de las polémicas del filme fue la imagen que se dio del oficial William Murdoch, uno de los trabajadores que murió en el accidente del Titanic. Los familiares y descendientes de Murdoch vieron el trabajo del cineasta como un insulto a su memoria ya que no hay evidencias que señalen que el oficial aceptara ningún tipo de soborno y tampoco las hay de que se suicidara. Lo más probable, de hecho, es que el hombre se hundiera con el barco, al igual que la mayoría. Los ejecutivos del estudio de Titanic se desplazaron hasta la localidad escocesa de Dalbeattie, de donde era originario, para ofrecer una disculpa pública y hacer una donación de 8.500 dólares al fondo de conmemoración de Murdoch.

La historia del Titanic seguirá siendo siempre atractiva y continuará despertando incógnitas que, después de tanto tiempo, son imposibles de explicar. Sin embargo, siempre nos quedará el cine, donde James Cameron cuenta, en algo más de tres horas, la historia de Jack, Rose, y un amor que ya siendo imposible, murió para siempre junto al barco.

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