16 de septiembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Gracias a esta pista la Policía averiguó la relación con el empresario Evaristo González, culpable de su asesinato al contratar a un sicario

Así ayudó el empresario Pedro Carlos Machín a resolver su propia muerte, la clave el adaptador de la tarjeta SIM de su móvil secreto

Pedro Carlos Machín, el empresario asesinado.
Pedro Carlos Machín, el empresario asesinado.
Un plastico, el que suele rodear a las tarjetas telefónicas SIM y que se usa como adaptador, llevó a la Policía a seguir la pista lejana de un teléfono móvil secreto, propiedad del empresario Pedro Carlos Machín, cuya existencia desconocía incluso su esposa. Siguendo ese terminal se llegó a Evaristo González, un empresario canario detenido por contratar, presuntamente, a un sicario para matar a Machín. Fue el rastro de los terminales lo que llevo al presunto asesino material y sus cómplices.

Un teléfono móvil fue la prueba de cargo más importante para acabar con el empresario tinerfeño Evaristo González Reyes en prisión. Así se deduce de las investigaciones policiales que detectaron cómo el empresario se comunicaba con un sicario y sus ayudantes con un teléfono móvil de seguridad.

La pista inicial la proporcionó la propia víctima, el empresario Pedro Carlos Machín Quintero, que llevaba consigo el soporte de una tarjeta SIM, el plástico que rodean los chips telefónicos, con la que al parecer se comunicaba con el empresario Evaristo González.

Los especialistas de la Policía Nacional, tras llegar al teléfono de González, fueron tirando de ese débil hilo y finalmente pudieron llegar a las conversaciones de este segundo empresario, tinerfeño, con el sicario que presuntamente había contratado para acabar con Machín.

Antes de su asesinato, nadie sabía que el fallecido usaba un teléfono móvil, pero cuando la Policía preguntó a su viuda ésta lo encontró en un cajón de su casa y se lo facilitó a la Brigada de Homicidios de la Policía Nacional.

El empresario Evaristo González.

Los agentes lograron averiguar que la titularidad del tercer teléfono secreto de Machín pertenecía a J.D.S.H, hijo de un colaborador habitual de Evaristo González Reyes. Otras de las líneas contratadas por J.D.S.H. se había desactivado a las 19.31 horas del día que fue asesinado Machín.

Los investigadores también constataron que el número de teléfono que usaba Machín con esta tarjeta de "quita y pon" había realizado 798 llamadas de los 1.198 registros guardados a números relacionados con el entorno de Evaristo González y el propio empresario. A su vez, González Reyes usaba este número acabado en 806, para, presuntamente, contactar con Ernesto Inocencio, detenido y acusado del asesinato de Machín.

Pero el hilo siguió creciendo y analizando el teléfono de Inocencio llegaron a los otros colaboradores detenidos, Julio David G.O., conductor del coche donde se trasladó Inocencio, Dámaso Agustín R.R. y José Manuel M.B. Estos dos últimos acusados de encubridores.

La titular del Juzgado de Instrucción número 4 de La Laguna (Tenerife), Ana Serrano, envió a prisión sin fianza al empresario Evaristo González tras tomarle declaración el 31 de mayo. También decretó prisión para Ernesto Inocencio O.H. como autor de los 11 disparos que acabaron con la vida de Machín, Julio David G.O. como conductor del coche que transportó a Ernesto Inocencio hasta el lugar de los hechos y Dámaso Agustín R.R. y José Manuel M.B. como encubridores.

Tras la pista de los móviles

El auto, de más de 80 folios, recoge que "desde el terminal de seguridad de Ernesto se registraban contactos directos con teléfonos móviles y fijos usados por Evaristo González en su domicilio y despacho; esto relacionaba de nuevo directamente al sospechoso del asesinato material de la víctima con el supuesto autor intelectual".

La Policía de la Brigada de Homicidios de Tenerife, apoyada por compañeros llegados desde Madrid, llegó a la conclusión de que el empresario tinerfeño Evaristo González Reyes inició por razones deconocidas movimientos "destinados a la eliminación de Pedro Carlos Machín Quintero". Todo habría comenzado a gestarse en noviembre de 2017, fecha en la que el empresario asesinado comenzó a tener problemas económicos. Para ello, González Reyes, habría usado dos teléfonos móviles, acabados en 249 y 604 para contactar con Ernesto Inocencio.

El coche que usaron los asesinos fue quemado para encubrir huellas.

Pedro Carlos Machín Quintero fue asesinado el jueves, 17 de abril de 2018, alrededor de las 22:15 horas, en el parking de la Escuela Oficial de Idiomas de la localidad de San Cristóbal de La Laguna en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, mientras se encontraba en el interior de su vehículo , cuando salía de las clases de inglés a las que acudía de forma periódica.

Los presuntos autores, Ernesto Inocencio y Julio David G.O., permanecían esperando en las inmediaciones de la zona hasta que la víctima accedió al coche, momento en el que Inocencio se acercó hasta el mismo efectuando varios disparos, hasta un total de once, de los que seis impactaron en la víctima y que acabaron con su vida. Luego ambos huyeron en el coche, robado el día antes y conducido por Julio David. El vehículo fue encontrado ardiendo a poca distancia, en un intento de eliminar posibles huellas.

Trece meses ha durado la complicada investigación conjunta de agentes de Homicidios de Tenerife y de Madrid. El empresario Evaristo González acompañó a la familia de Carlos Machín en su entierro en la isla de El Hierro, de donde era natural.

Investigado en el caso Corredor

Carlos Machín era responsable de los locales nocturnos Kapitel y Palco, todos en la localidad tinerfeña de La Laguna y estaba siendo investigado en el llamado caso Corredor, en el que también fue investigado el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, durante su etapa por la alcaldía de La Laguna, aunque la investigación quedó archivada en 2015, tras anularse unas conversaciones telefónicas captadas por la Policía.

El caso Corredor afectaba a varios empresarios en una presunta organización criminal destinada a ocultar beneficios y defraudar a la Seguridad Social y que estaba liderada, presuntamente, por el empresario Evaristo González, que habría usado a "hombres de paja" como Carlos Machín para llevar a cabo estas presuntas actividades delictivas.

Entrada de el pub Kapitel.

El empresario asesinado formaba parte de una pieza separada del sumario, la pieza 21, en la que se han investigado delitos contra la Seguridad Social, falsificación de documentos dentro de organización o grupo criminal, y estafa.

En el pub Kapitel, regentado por el asesinado, la Inspección de Trabajo detectó en 2011 a nueve trabajadoras que no estaban dadas de alta, pese a que una de ellas cobraba la prestación por desempleo. 

Juzgado por seis delitos de estafa

Además, Evaristo González Reyes y varios de sus colaboradores están ahora siendo juzgados por seis delitos de estafa, por los que la Fiscalía pide 16 años de cárcel para el considerado cabecilla de la trama Corredor por delitos contra la Seguridad Social, falsificación de documentos dentro de organización o grupo criminal, y estafa. Durante la instrucción, tal y como relataba la resolución judicial, se desveló la existencia de una red de 38 empresas controladas por Evaristo González Reyes, por medio de las que habría defraudado una cantidad que, según la Policía Judicial, supera los 4,5 millones de euros.

La creación del entramado empresarial permitió al empresario lagunero "dividir las responsabilidades pecuniarias, utilizando de modo indistinto las entidades", explica la jueza. El modo de proceder consistía en no abonar las cuotas de los trabajadores a la Seguridad Social por una supuesta insolvencia, pese a que los negocios eran "productivos", o imputarlas a otras sociedades de la red. El auto judicial acreditaba el uso de la trama para defraudar a terceras personas y adquirir bienes o servicios, que luego no eran abonados, mediante entidades en las que figuraba una "solvencia inexistente".

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