26 de noviembre de 2022
|
Buscar
FIN DE SEMANA

Nació de la relación extramatrimonial con la mexicana Patricia Montes y fue reconocida, pero "huyó" de España al descubrir que sólo heredaba deudas

La verdad de Ruiz Mateos (XII): Adela Montes de Oca, la hija secreta número 14 de la saga de la abeja

Adela Montes de Oca y Ruiz Mateos.
Adela Montes de Oca y Ruiz Mateos.
Siempre sorprendente, en la vida de Ruiz Mateos hubo cambios incluso después de muerto. Una joven estadounidense. Adela Montes de Oca, consiguió ser reconocida como hija del empresario. Sin embargo, sólo heredó deudas y acabó huyendo de los acreedores de sus hermanos volviendo a su país. Nació de la relación del empresario jerezano con la mexicana Patricia Montes de Oca a la que éste conoció en 1989 en Chicago.

La historia de amor entre la mexicana Patricia Montes de Oca y José María Ruiz Mateos se remonta a la década de los noventa cuando el entonces propietario de Rumasa y la mexicana se conocieron en Chicago. Meses después ella visitó Madrid junto a varias amigas. Según el testimonio de la mujer, ambos comenzarían una relación sentimental que duró meses, con viajes por toda España, desde Madrid a Valencia. Aunque también se veían en Miami, donde Ruiz Mateos acudía a menudo ya que tenía negocios hoteleros.

Cuando Patricia se dio cuenta de que estaba embarazada decidió regresar a Estados Unidos para recibir los cuidados de su familia. Durante muchos años el empresario mantuvo relación telefónica con su hija y se hizo cargo de su manutención. Según la denuncia aportada en los juzgados, Ruiz Mateos enviaba mensualmente unos 4.000 euros, pero padre e hija no se conocieron personalmente hasta que ella cumplió 17 años. Y sería en el año 2010 cuando ambos se verían por última vez, en unos apartamentos de la madrileña calle Jorge Juan. Allí Patricia grabó un video como prueba del encuentro. Empezaba su lucha por conseguir ser reconocida como hija del empresario.

La guerra por apellidarse Ruiz Mateos

José Maria Ruiz-Mateos falleció en septiembre de 2015 y fue enterrado en El Puerto de Santa María (cádiz), sin reconocer a su última hija. De cara a la galería mantuvo siempre a sus 13 hijos oficiales, habidos dentro del matrimonio con Teresa Rivero y bendecido por el Opus Dei.  Don Jose María está hoy enterrado en la Iglesia Mayor Parroquial de Nuestra Señora de la O de Rota, junto a sus padres y hermanos, como era su deseo. 

El 7 de abril de 2017 el cadáver de empresario jerezano tuvo que ser exhumado porque los hijos del Ruiz Mateos se negaron a ceder su ADN para las pruebas de paternidad.  Tal y como la propia Adela contó en muchas ocasiones, su madre, la mexicana Patricia Montes de Oca y el ex propietario de Rumasa se conocieron durante una visita de éste a Chicago, en 1989.

Adela Montes de Oca. 

Las pruebas de ADN no dejaban lugar a dudas, Adela Montes de Oca tenía una compatibilidad del 99,9 por ciento con el empresario y otrora dueño del holding Rumasa, José María Ruiz-Mateos. Con esas pruebas, el 6 de junio, Adelita, cuyo nombre oficial por entonces era Adela Montes de Oca, acudió al Juzgado de Primera Instancia número 2 de Pozuelo de Alarcón (Madrid) en busca de la paternidad deseada y quizá de una fortuna soñada.

Heredar un acreedor 

Adelita declaraba entonces que esperaba heredar cerca de 5.000 millones de euros. Nada más lejos de la realidad. Algo que ella entonces desconocía y nunca atisbó. Lo único heredado fueron deudas y la demanda de un acreedor. Ante las perspectivas la hija norteamericana de Ruiz Mateos decidió renunciar a la herencia. Sus hermanos no quieren tener contacto y no la dejaron siquiera despedirse de su padre cuando falleció. El único miembro con quien llegó a hablar fue con Zoilo, el hijo mayor de los Ruiz Mateos-Rivero.

El abogado de los hijos de Ruiz Mateos, Juan Manuel Gallardo, aprovechó para incluir el nombre de Adela dentro de la lista de acceso de acreedores y así descargar un poco más la responsabilidad de sus clientes. Uno de los acreedores fue rápido y le puso un pleito a Adela. 

Quien no renunció a la herencia fue Begoña, la hija "díscola" de Ruiz Mateos que tras su fallecimiento fue la única hija que abrió y aceptó el testamento y pidió a todos sus hermanos coherederos formar el inventario de todo el patrimonio familiar. Begoña pidió hace muchos meses que se hiciera el inventario de todo el patrimonio de su padre o qué de algún modo tuviese su padre a través de testaferros.

Pero los hermanos, que aceptaron el inventario sobre el patrimonio del patriarca, no han aportado ni un solo papel, pero siguen administrando el patrimonio familiar y siguen ocultando al resto de familiares todo el entramado de empresas y dinero que pudiese quedar en cuentas depositas en el extranjero. Curiosamente de las siete hermanas Ruiz-Mateos Rivero parece ser que seis renunciaron también al testamento de su padre, solo Begoña aceptó, y los seis hermanos varones no tuvieron otro remedio que aceptar a beneficio de inventario como pidió Begoña.

Finalmente, Adela renunció a la herencia y regresó a EEUU, desde donde no quiere saber nada de su familia española. Adela Ruiz Mateos ha trabajado en el departamento de marketing del canal Univisión. Actualmente tiene 30 años y ninguna relación con sus hermanos. Son muy pocas las ganas que tiene de volver a España, donde un acreedor le reclama el mismo dinero que a sus hermanos españoles. 

COMPARTIR: