14 de abril de 2021
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FIN DE SEMANA

Su hija Julissa Ramos denuncia que el Juzgado se niega a hacer una nueva necropsia aunque ella se ha ofrecido a costearla de su bolsillo

La triste historia de Josefina Mederico: Dos años en un congelador esperando otra autopsia para saber cómo murió

Josefina Mederico, a la izquierda con su hija Julissa.
Josefina Mederico, a la izquierda con su hija Julissa.
Josefina Mederico falleció en septiembre de 2018 de manera violenta en el hospital clínico de Málaga tras sufrir, según la autopsia oficial, un "ahogamiento por bolo alimenticio", pero su hija no cree esta versión y quiere realizar una autopsia que tenga validez judicial, por eso la mujer todavía espera a ser enterrada y su cadáver está conservado en frío. Aunque el Juzgado ya ha denegado esta posibilidad, la defensa de la familia ha recurrido esta decisión.

Yraima Josefina Mederico falleció el 15 de septiembre de 2018 en el Hospital Clínico de Málaga. Inmediatamente su hija Julissa, que trabajaba fuera de España, se desplazó hasta el domicilio de su madre en Alhaurín de la Torre e interpuso una denuncia ante el cuartel de la Guardia Civil tras encontrar rastro de sangre en las paredes y signos de violencia. Los agentes tomaron declaración a su cuidador y su pareja y no les imputó ningún delito, al igual que las titular del Juzgado de Instrucción número 10 de Málaga, Estela Gómez Giner, que investigó el fallecimiento de la mujer, de 68 años.

Julissa explica a elcierredigital.com que su intención es "solo conocer cómo murió realmente mi madre y las causas de su fallecimiento, necesito saber la verdad porque yo me fui a trabajar a Alemania y cuando me llamaron no me podía creer que con 68 años muriese de manera violenta".

Josefina y su hija Julissa.

La primera versión que pudo recabar Julissa era que su madre había sufrido un brote violento de la enfermedad mental que padecía, por no tomar la medicación, y que tuvieron que trasladarla al hospital de Málaga. Allí su cuidador refirió que la mujer presentaba comportamientos agresivos con frecuencia y que no era su primer ingreso. A las 16.27 de la tarde del día 15 de septiembre la encontraron en un sofá donde estaba durmiendo la siesta "con signos físicos de lividez y frialdad cutánea", según el informe oficial de su autopsia. Es decir, que durante la comida, supuestamente, Josefina se habría atragantado con un alimento y no recibió el auxilio necesario a tiempo. La mujer era alérgica a la penicilina, el hierro y el marisco.

La autopsia realizada el día 16 por el servicio de Patología Forense de Málaga descubrió cinco hematomas, dos en los brazos y tres en las piernas y concluyó que "se ha evidenciado la existencia de contenido alimenticio sin digerir y de consistencia pastosa en la laringe a nivel supraglótico, con una obstrucción completa de la vía aérea. Esto ha provocado una insuficiencia respiratoria aguda que conlleva a la muerte por la ausencia de entrada de oxígeno a los pulmones". Es decir, que Josefina se habría ahogado accidentalmente y la causa de la muerte fue "sofocación por un cuerpo extraño". Sin embargo, en este informe no se recoge que Josefina ingresó en el hospital con un fuerte traumatismo craneoencefálico, supuestamente de un intento de autolesión, pero que bien pudo ser el causante de la muerte y no el atragantamiento.

Julissa Ramos, en el centro, con su esposo y su madre el día de su boda.

Esa posibilidad es la que investiga Óscar Tarruella, a quien Julissa Ramos pidió que indagase sobre las causas de la muerte. También encargó otra autopsia al doctor Luis Frontela, que examinó el cadáver con luz láser en noviembre de 2019 y usó el informe oficial de la autopsia para determinar que "por los datos existentes en la Declaración de autopsia y estudio histológico de las vísceras del cadáver de Yraima Josefina Mederico no se puede concluir que su fallecimiento hubiese sido debido a asfixia por sofocación ocasionada por el bolo de aspecto alimenticio y consistencia pastosa, que fue hallado por el médico forense en al epiglotis, el cual pudo penetrar en el momento de la agonía, debido a numerosas causas de la muerte, distinta a la sofocación (...)".

Sin embargo, Julissa quiere saber las causas reales de la muerte de su madre y por eso pidió ayuda a Óscar Tarruella, para que intentase reconstruir lo sucedido realmente. Tarruella explica que todavía no ha concluido su informe pero que ve "indicios claros de maltrato, anteriores al ingreso al hospital. También dirijo mi informe hacia las posibles y graves negligencias de la planta del hospital en la que estaba ingresada en el momento de su sorpresiva e inexplicablemente muerte. De hecho, así lo manifiesta la misma doctora que llama a la hija de la fallecida para darle la noticia. Dice: No nos explicamos que ha podido pasar... y en la misma llamada habla de un posible shock anafiláctico... pero que no lo entienden porque no le recetado medicación a la que fuera alérgica, y teóricamente el menú no contenía marisco. Lo que queda de manifiesto, es que ingresó con un traumatisto craneoencefalico y presentaba un hematoma cerebral... Pero el forense no se quiere pronunciar acerca de dicho traumatismo. Prefiere 'ratificarse en su informe certificando que han quedado claras las circunstancias de la muerte' alegando que por tanto no debe realizarse una segunda autopsia. Así lo argumenta el fiscal y notifica la jueza".

El abogado de Julissa, Raúl Piñera, hace un relato de los hechos a elcierredigital.com: "Se abrieron diligencias de investigación consistentes en acudir al domicilio de su madre, tomar declaración a las dos últimas personas que estuvieron con ella antes de ser ingresada en el hospital por ingreso psiquiátrico y tras la muerte, se hizo una autopsia por el Instituto de Medicina Legal.  El resultado de la autopsia fue que la madre murió por atragantamiento con un bolo alimenticio y el caso se cerró (sobreseimiento provisional) por el juzgado de instrucción número 10 de Málaga".

Julissa y Josefina durante un viaje.

El letrado sostiene que "es necesario ampliar las diligencias de investigación de dos maneras: Parece que la madre de Julissa tenía un golpe en la cabeza. Solicitamos ampliación de las diligencias en base a lo indicado por el nuevo forense y en particular solicitamos que se descartase que dicho golpe causó la muerte. Nuestra idea es que la segunda autopsia se haga con muestras que están en el Instituto de Medicina Legal y con el cuerpo de la madre, si es posible, ya que puede estar muy deteriorado, y que si el juzgado lo estima conveniente asista o participe el forense del juzgado junto con un médico alemán de confianza de Julissa. Queremos hacerlo así para dar un plus de confianza a la ampliación de la autopsia".

Tres posibilidades

Ésta es la prueba que la propia Julissa se ha mostrado dispuesta a costear de su bolsillo. De dicha diligencia podrían deducirse tres posibles resultados: Que el golpe en la cabeza sí causó la muerte y "entonces habría que llevar  a cabo más diligencias para determinar cómo y cuando se produjo el golpe", añade Piñera. Que la muerte no fue causada por el golpe ni por el ahogamiento sino por otra causa. "Este caso quizá es el más improbable, pero de ocurrir habría que buscar la causa", explica el abogado, o que se confirme que murió por ahogamiento del bolo alimenticio y entonces el juez debería resolver sobreseyendo de nuevo el caso. Para mayor misterio, además no existen las grabaciones de las cámaras del hospital del lugar donde ocurrió el fallecimiento.

Tal y como están las cosas, Julissa Ramos solicitó poder realizar una nueva autopsia, pero "recientemente nos han denegado ampliar la autopsia en base a un nuevo informe solicitado al forense del Instituto de Medicina Legal, en el que se le pregunta si considera necesaria la ampliación de la autopsia y en el que contesta que entiende, en su opinión médica profesional, que es claro que murió por un bolo alimenticio. En base a una interpretación de la Ley procesal -aunque la resolución que estima innecesaria ampliar la autopsia es una providencia-, se ha hecho un recurso de reforma y estamos a la espera de ver que resuelve su señoría", añade Raúl Piñera.

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