25 de junio de 2021
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FIN DE SEMANA

El condenado por el triple crimen de Alcàsser fue visto visitando a una amiga de su etapa de colegio, según uno de los okupas residentes

Dos versiones sobre la presencia de Miguel Ricart en Madrid: Fue a visitar a una antigua novia o a comprar droga

Miguel Ricart en una foto cercana a su imagen actual.
Miguel Ricart en una foto cercana a su imagen actual.
Miguel Ricart Tárrega es el único enjuiciado por los crímenes de Alcàsser que pisó la cárcel, durante 20 años. Nadie sabía ni conocía su paradero desde su puesta en libertad en 2013 hasta esta semana pasada, cuando fue identificado por la Policía en Carabanchel, Madrid.

El edificio donde Miguel Ricart fue identificado, en el número 7 de la calle José Garrido, está ocupado por medio centenar de personas, en su mayoría toxicómanos. Ricart, según fuentes policiales, estaba allí de paso, visitando a una mujer, una novia de su época colegial. Pasó allí la noche.

En cualquier caso, Ricart ya tiene todas sus penas con la Justicia cumplidas, no llevaba drogas encima y no había cometido ninguna ilegalidad, así que la Policía lo identificó y le dejó marchar. Salió de la cárcel en 2013, en vez de en 2023, en aplicación de la "doctrina Parot". Otras versiones apuntan a que Ricart se habría acercado hasta allí en compañía de otra persona, para adquirir drogas ¿Por qué ha generado tantos problemas la presencia de Ricart en Madrid?

El edificio en cuestión fue okupado desde hace ocho años y sus iniciales moradores ilegales dejaron paso a toxicómanos y otros habitantes, convirtiendo esta casa de Carabanchel en un narcopiso donde se puede adquirir droga, según la Policía, que cada semana efectúa identificaciones y registros rutinarios hasta en tres ocasiones. En una de estas identificaciones se descubrió la presencia de Ricart, que entró y salió con mono de trabajo. Los vecinos se han quejado en numerosas ocasiones de la inseguridad que generan los ocupantes del bloque en la zona. En junio de 2020, un hombre resultó herido de gravedad tras recibir una puñalada en el pecho tras una discusión por un presunto asunto de drogas.

La presencia del condenado por el triple crimen de Alcàsser también generó sorpresa porque se creía que estaba viviendo con su hija en Valencia, tras emigrar a Francia durante unos meses, nada más salir de la cárcel, sin demasiada suerte.

La historia de Ricart

El 5 de septiembre 1997, Miguel Ricart fue condenado por tres delitos de asesinato como cooperador necesario, tres de rapto con la agravante de despoblado y ensañamiento, y cuatro de violación, en tres de ellos como cooperador necesario.

Ricart fue condenado a treinta años de reclusión mayor por cada delito de asesinato y a veinte años de reclusión menor por cada delito de violación, haciendo un total de 170 años, así como al pago de las costas y a la multa de cincuenta millones de pesetas a cada uno de los padres y madres de las víctimas, que fueron las tres niñas de Alcàsser, Miriam García, Toñi Gómez y Desirée Hernández. En el caso de la madre de Desirée  Hernández, además, tendría que haber pagado otros cincuenta millones por el fallecimiento de su esposo con posterioridad a los hechos.

En teoría Ricart debería haber salido de la cárcel  en enero de 2023, pero tras la aplicación de la doctrina Parot dejó la prisión de Herrera de la Mancha en noviembre de 2013. Miguel Ricart Tárrega nació el 12 de septiembre de 1969 en Valencia. Hijo de Miguel Ricart y Encarnación Tárrega, tuvo que afrontar la muerte de su madre cuando sólo tenía 6 años.

Miguel Ricart durante el juicio de Alcàsser.

Lo poco que se conoce de su infancia es que estudió en el colegio de niños Huérfanos de San Juan Bautista junto a su hermana Encarnación, hasta que cumplió 13 años. Fue al finalizar quinto curso de EGB cuando consiguió una beca para estudiar en régimen de internado en la Universidad Laboral de Cheste. Ahí fue donde todo cambió.

Según contaba la revista valenciaculture.com Ricart pasó de ser un estudiante ejemplar a frecuentar malas compañías y con 16 años ya le gustaba salir por las discotecas de Valencia y comenzó a tener contacto con las drogas y el alcohol.

Con solo 18 años comenzó una vida en común con su novia Loli, en Benetússer, provincia de Valencia. Con ella tuvo a su única hija, Rosa, en 1990, pero Ricart abandonó el hogar familiar en 1991, seguramente Rosa estaría harta de los problemas de toxicomanía de Ricart. Hasta ahora, todos los indicios hacían pensar que Miguel Ricart vivía con su hija Rosa en Benetússer, a pesar de que Rosa dijo que "nunca lo he visto en persona" en el famoso documental de Netflix, y nadie ha podido comprobarlo.

Antecedentes penales

Ricart, en contra de lo que pudiera pensarse no tenía antecedentes penales muy graves, apenas el robo de dos coches en 1992. Su relación con Antonio Anglés comenzó tras conocer a Loli, ya que Antonio Anglés era quien facilitaba las drogas a Ricart y acabaría viviendo con él tras abandonar a su mujer e hija.

Tras salir de la cárcel en 2013 Ricart se dirigió a Madrid, donde fue localizado en una pensión por un equipo de Telemadrid. En la capital permaneció cuatro días, hasta el 4 de diciembre, que tomó un AVE en dirección a Córdoba. Luego viajó en compañía de un sacerdote hasta Barcelona en autobús. Allí se le perdió la pista en la estación de autobuses Barcelona Norte. Tras su salida de la cárcel nunca contactó con su hija Rosa, o eso dijo ella, aunque mucha gente creía que vivía recluido en casa de su hija en Benétusser. Sin embargo, aunque se pensara, nadie sabía con claridad donde estaba Ricart. Hasta esta semana que apareció en el madrileño barrio de Carabanchel.

El documentalista Marc Romero, que le siguió la pista, siempre ha sostenido que vive en Francia en el anonimato y que allí ha logrado rehacer su vida. Sea como fuere, a Ricart solo le quedan cinco familiares, su hija Rosa, su hermana Encarna y tres hijos de ésta, sus sobrinos. Son los únicos allegados que le podrían prestar ayuda. La única que quiere saber algo de él todavía es su hija que ha manifestado en muchas ocasiones que desearía reunirse con su padre "para escuchar sus explicaciones". Quizá ya las haya escuchado y ése sea el motivo de la presencia de Ricart en Madrid.

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