09 de febrero de 2023
|
Buscar
FIN DE SEMANA

La Interpol ha explicado que “la rápida evolución de la tecnología puede convertirla en la amenaza más importante en el futuro"

Preocupa la facilidad para crear armas de fuego por medio de la impresión 3D cuyos planos se encuentran en Internet

Armas impresas con 3D
Armas impresas con 3D
La accesibilidad para conseguir una impresora 3D, cuyo precio oscila alrededor de los 600 euros, y la facilidad para conseguir planos de armas en Internet, en lugares como la darknet, han incrementado la preocupación de las autoridades. En España, ya tuvo lugar un suceso en el que la Guardia Civil desmanteló una fábrica clandestina en Bermeo, Vizcaya. En el registro encontraron dos impresoras 3D, explosivos, armas listas para disparar y otra serie de armamento.

La llegada de la impresión 3D ha sido una verdadera revolución tecnológica que ha permitido abaratar costes, personalizar los objetos, las tiradas cortas y, en definitiva, generar infinidad de objetos con una gran facilidad. Como con toda tecnología, los usos pueden no estar al servicios del bien común. Uno de estos, es la creación de armas impresas, cuyos casos se reportan desde todo el mundo.

Crear un arma se ha convertido en algo sencillo, ya que los planos se encuentran en Internet y solo se necesita poseer una impresora que sea capaz de imprimir en tres dimensiones. En España, la Guardia Civil ya desmanteló en septiembre de este año una fábrica clandestina en Bermeo (Vizcaya) que producía componentes para montar armas de guerra, armas de fuego, artefactos explosivos y otros. En el registro encontraron dos impresoras 3D, armas listas para disparar y otra serie de armamento.

Teniendo en cuenta el rendimiento que se puede obtener de una impresora 3D, el precio es más que asumible: con unos 600 euros, aunque ahora el precio está a la baja, se pueden conseguir varios modelos de este tipo de impresora. Por otro lado, los programas para fabricar los componentes necesarios y los planos para su posterior ensamblaje se encuentran disponibles en Internet en la darknet.

Por lo tanto, las armas hechas en impresión 3D son de fácil acceso para los ciudadanos aunque, según los expertos, no es muy probable que la impresión 3D pueda determinar el futuro del terrorismo, ya que hay opciones aún más sencillas y mucho más mortíferas como los drones o las armas biológicas.

Pistola fabricada con una impresora 3D

Arma fabricada con una impresora 3D

En el mes de septiembre Islandia divulgó la detención de cuatro hombres sospechosos de planear el ataque a instituciones del Estado. En el registro se incautaron tres armas semiautomáticas elaboradas con una impresora 3D. Pero tampoco hay que olvidar que en otros países, como Estados Unidos, la fabricación de armas es legal, dando lugar una cantidad considerable de armamento disponible al alcance de muchos.

Según los expertos, la impresión 3D metálica “será aún más asequible en los próximos diez años y permitirá la producción de piezas más resistentes”. Interpol ha manifestado que “la rápida evolución de la tecnología puede convertirla en una amenaza más importante en un futuro próximo”. Mientras que Europol insiste en que “la impresión de armas en 3D no es un fenómeno nuevo, pero fabricar un arma completa en 3D sigue siendo un reto en comparación con la calidad del armamento convencional”.

Los orígenes de las armas hechas con impresión 3D


En el año 2013 Cody Wilson, un joven estudiante de derecho estadounidense, decidió colgar en Internet los planos de la pistola semiautomática que fabricó en su propia casa con una impresora 3D con el objetivo de que cualquier persona tuviera acceso a ellos de forma gratuita. Desde ese momento, todo ciudadano que tenga acceso a una impresora 3D es capaz de elaborar sin muchas dificultades un arma de fuego completamente funcional.

Este hecho dio pie a que los agentes de la autoridad de todo el mundo, incluidos los de nuestro país, se prepararan para combatir este tipo de actividades que ponen al alcance de cualquier persona la creación de un arma, incrementándose exponencialmente el riesgo de que aumente su tráfico ilegal.

Tal y como explicó en Televisión Española Fernando Iglesias, jefe de Seguridad y Protección de Aduanas, existen tres factores por los que estas armas son una amenaza real. En primer lugar, son indetectables para los rayos X de cualquier escáner por lo que, al contrario que las pistolas convencionales, resulta muy sencillo pasar estos controles de seguridad. Además, no cuentan con un número de serie, por lo que resulta imposible mantener un control de cuántas existen en el mundo y, en tercer lugar, debido a que pueden ser fabricadas por cualquier persona, existe un riesgo de explosión al ser usadas.

Primeras armas 3D incautadas en España

Pese a que los planos de Cody Wilson fueron prohibidos en casi todo el mundo, todavía pueden encontrarse en los lugares más oscuros de Internet. Por otra parte, el acceso a impresoras 3D es muy sencillo y cada día son más cuantiosos los planos con instrucciones para crear armas que surgen.

La amenaza que este tipo de armas en nuestro país ya es una realidad. Además del taller desmantelado por la Guardia Civil en Bermeo, se han producido hechos relacionados con la fabricación ilegal de armas mediante impresoras 3D en otros lugares de España como Galicia o Tenerife.

COMPARTIR: