16 de junio de 2019
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FIN DE SEMANA

Se le perdió la pista el pasado 13 de marzo cuando fue de Viladecans a Cornellá para hacer unas gestiones personales

La familia de Janet Jumillas, desaparecida hace diez días en Cornellá, asegura que nunca se iría voluntariamente

Janet Jumillas.
Janet Jumillas.
La mujer de 39 años desaparecida hace días cuando fue de Viladecans a Cornellá, ambas localidades de la provincia de Barcelona, no pudo haberse ido voluntariamente, asegura su cuñada Mónica. Se trata de una mujer muy hogareña, con dos hijos de nueve y cinco años. Su coche ha sido hallado en Cornellá pero poco más se sabe hasta el momento de la mujer.

La familia de Janet Jumillas Peña, la mujer de 39 años desaparecida el pasado día 13 cuando fue de Viladecans a Cornellá, está convencida de que ella no se ha marchado voluntariamente y descarta "totalmente" esta posibilidad. Así lo afirma el diario El Mundo, que ha hablado con Mónica, cuñada de la desaparecida.

Janet es madre de dos hijos, esta separada y en principio no tiene pareja, aunque en su Facebook figura "en una relación". A la mujer se le perdió la pista cuando fue a hacer unas gestiones a Cornellá desde Viladecans, donde reside. Allí habló con un familiar suyo al que le comentó que en veinte minutos estaría ya de nuevo en Viladecans para desayunar, pero a las 11:31 de ese día 13 de marzo utilizó su WhatsApp por última vez.

Su cuñada, Mónica, asegura que Janet es una mujer muy hogareña que jamás se hubiese marchado voluntariamente dejando solos a sus dos hijos, un chico de nueve años y una niña de cinco. El día de su desaparición, Janet llevó al colegio a su hijo mayor, mientras que la pequeña se quedó en casa con sus abuelos porque estaba resfriada y tenía fiebre. Janet comparte casa con sus hijos y sus padres.

Sobre las diez de la mañana una vecina asegura que la vio en un establecimiento chino de su barrio y poco después se subió a su coche, un Renault Megane de color blanco y condujo hasta Cornellá de Llobregat, que está a once kilómetros de Viladecans, donde tenía previsto realizar unas gestiones que finalmente no hizo.

"A su madre le dijo que iba a hacer alguna gestión, no sabemos si relacionada con una entrevista de trabajo", asegura Mónica, según refleja El Mundo, que añade que Janet es masajista de profesión y también hacía de canguro unas horas a la semana. Ocasionalmente daba masajes a sus vecinos, pero estaba buscando un empleo fijo.

Janet Jumillas recibió a las once y media el día de su desaparición una nota de voz de WhatsApp que le envió su sobrino Fernando en la que le decía: "Estoy aquí en Cornellà. Ahora cuando salga de aquí te aviso, ¿vale? En media hora o por ahí". Janet nunca contestó.

Un par de horas después, según el relato de Mónica, la familia comenzó a preocuparse, y la inquietud fue en aumento: "Nos comenzamos a alarmar cuando llegó la hora de recoger al niño en el colegio y no nos llamó para que fuéramos a buscarlo. Su hermano Paco se acercó a por el niño, lo trajo a casa y seguimos esperando a que Janet apareciera. Iban pasando las horas y no nos respondía al teléfono ni a los whatsapp. Ella siempre cogía el teléfono donde estuviera, siempre avisaba... Así que por la tarde llamamos a los Mossos".

El teléfono de Janet, explica Mónica, estuvo dando señal de llamada durante dos días y después quedó apagado. El jueves y el viernes pasado, los cuatro hermanos de Janet, sus cuñados y demás familia recorrieron Cornellà y otras localidades vecinas para buscarla, como Sant Boi y Sant Feliu. Hasta que el viernes su hermano Paco encontró el coche aparcado en Cornellà. En su interior los Mossos d'Esquadra no han hallado restos de sangre ni ningún signo de violencia. La desaparición de Janet Jumillas, a plena luz del día, es una incógnita su familia, que no se explica qué ha podido ocurrirle.

La familia mantiene que Janet no tiene enemistades ni le ha hecho nunca daño a nadie. La mujer se trasladó a Viladecans con sus padres hace tres o cuatro años, tras mucho tiempo residiendo en la localidad jienense de Torreperojil, de donde es originaria la familia. Primero vivió allí con el padre de sus hijos, del que se separó, y luego con otra pareja.

Según algunos allegados, Janet había iniciado recientemente una amistad con un vecino de Cornellá, pero no saben de la fiabilidad del dato y tampoco si tienen alguna relevancia en el caso. Los investigadores están tomando declaración al entorno de la mujer, tanto a familiares como a amigos, para poder concretar de qué tipo de desaparición se trata, si voluntaria o involuntaria.

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