19 de noviembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Su banda criminal torturaba, despedazaba y cocinaba a sus víctimas que después obligaba a comer a los nuevos reclutados

El mayor narco caníbal, Heriberto Lazcano, líder de los Zetaz

Miembros del clan de sicarios Los Z.
Miembros del clan de sicarios Los Z.
A “El Lazca” le gustaba comer nalgas y pantorrillas. Esta es quizás una de las informaciones más sanguinarias e impactantes que Juan Sánchez Limón, narcotraficante encarcelado en Jalisco, reveló a unos periodistas cuando le entrevistaron. Heriberto Lazcano, nacido en Apan. Hidalgo, era uno de los narcotraficantes más conocidos en México por su liderazgo en el grupo de sicarios los Z.

En el año 1991, con tan solo 17 años, Lazcano se alistó en el ejército mexicano. Ahí participó en el grupo de fuerzas especiales durante siete años cuando lo abandonó. Inspirados por otros exmilitares, el joven incursionó en el mundo del narco.

El exmilitar, Arturo Guzmán Decena, mejor conocido como Z-1, fundador del grupo de sicarios de los Z, ligó a Heriberto con el Cártel del Golfo. El joven militar creció de la mano de Guzmán hasta convertirse él mismo en uno de los líderes del grupo de narcos.

El Z-3, Lazcano pasó a llamarse “El lazca”. Su ascenso fue progresivo. En 2002, Arturo Guzmán fue asesinado en un enfrentamiento con las fuerzas federales. En 2004, González Pizaña, Z-2 fue capturado por las autoridades mexicanas. Desde entonces, Z-3 subió al liderazgo del grupo. Sus actividades han sido difundidas por el mundo del narco y han sorprendido a las fuerzas policiales por lo sanguinario de sus técnicas.

Fotos de "El lazca" // La Sillita Rota.

Las prácticas más sonadas son las que responsabilizan a “El lazca” de difundir y promover el canibalismo entre el grupo armado. Según Sánchez Limón, la z encarcelada, Lazcano era amante de los tamales, pero  estos  solía rellenarlos de carne humana procedente de sus víctimas.

Estos “festines” se realizaban en fiestas organizadas por el líder de los Z. Sánchez Limón aseguró al medio argentino Infobae que: “una vez estuvimos en  una reunión en la que se juntó a toda la gente. Fue en una posada que se hizo en Ciudad Victoria, esa vez mandó hacer pozole y tamales. Los que colaboraron con la carne fueron tres centroamericanos que se pasaron de listos. A mí me tocó ver cómo los prepararon para ponerlos en el pozole y en los tamales”.

Además, el interno también contó las técnicas planificadas de preparación de las víctimas.  Los dejaba que se desestresaran por unas dos o tres horas; hasta les daba una botella de whisky para que se relajaran mejor. Después ordenaba su muerte de forma rápida, para evitar la segregación de adrenalina y que la carne no se pusiera amarga ni dura”, aseguraba.

Ritos de Iniciación

El canibalismo se expande por otros carteles del país norteamericano. En junio de 2017, la policía descubrió que las prácticas se extendían al Cártel de Jalisco Nueva Generación, el más poderoso de México. En aquel año, 12 integrantes del cártel fueron detenidos en Villahermosa, Tabasco.

Dos de los detenidos, menores de edad, relataron que después de ser reclutados por el narco fueron obligados a comer carne humana. Poco después, investigadores de la policía confirmaron que aún había restos del hombre que habían preparado para comer en un rancho cerca de la localidad mexicana.

Los menores de 16 y 17 años, relataron a las autoridades que en su iniciación debieron torturar a la víctima y después de matarla, lo despedazaron y guardaron en la nevera. Los brazos y piernas fueron las partes que prepararon para comer, mientras el resto del cadáver permaneció almacenado.

Aunque se sospecha que este tipo de acciones tiene que ver con un rito de iniciación para los menores reclutados, las autoridades no han recopilado suficientes testimonios al respecto.

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