16 de septiembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Su testaferro Nicolás Faure, juzgado en la misma causa, no se presenta en el juicio de Mallorca y ha sido declarado en rebeldía

Los hermanos Ruiz Mateos se declaran en bancarrota y se ofrecen a pagar lo que deben cuando reciban dinero del Estado por la expropiación de Rumasa

Los Ruiz Mateos durante el juicio en Palma de Mallorca.
Los Ruiz Mateos durante el juicio en Palma de Mallorca.
Los hermanos Ruiz Mateos intentan negociar durante el juicio una salida honrosa a la acusación de estafa por las que les piden seis años de prisión, al declarar que pagarán cuando el Estado les indemnice porla expropiación de Rumasa, para reconocer durante la tercera sesión del juicio que se celebra en Palma de Mallorca que se encuentran arruinados.

Los seis hermanos Ruiz Mateos que están siendo juzgados por estafa en la Audiencia Provincial de Palma de Mallorca no dejan de sorprender a propios y extraños. Primero se  ofrecieron pagar los 13,9 millones de euros que deben al Grupo Miralles, que los denunció por estafa en la compra del hotel Eurocalas, con una compensación cuando cobren el dinero que les debe el Estado español y este miércoles declararon encontrarse en la ruina ante el mismo Tribunal que los juzga.

Los acusados se enfrentan a sendas peticiones de condena de 6 años de cárcel, el pago solidario de 13,9 millones de euros y 54.000 euros de multa cada uno. Según un informe aportado por la defensa de los hermanos Ruiz Mateos, estos poseen una fortuna por el dinero que el Estado español les adeuda tras la expropiación de Rumasa en 1984, indemnización que a día de hoy solo está sobre un papel puesto que de esos 2.600 millones de euros fallados por los tribunales españoles, la familia Ruiz Mateos no ha visto un solo euro todavía.

Todos los hermanos Pablo, Zoilo, José María, Alfonso, Javier y Álvaro, y su primo Zoilo Pazos Jiménez, han prestado ya declaración. El octavo investigado, el testaferro Nicolás Faure, residente en Suiza, no se ha presentado al juicio que se celebra desde el lunes pasado, con lo que podría ser declarado en rebeldía por el tribunal durante los próximos días.

Durante estos días los hermanos varones de la familia Ruiz Mateos responsabilizaron de nuevo a su difunto padre, José María Ruiz Mateos, fallecido en 2015, de esta operación y supuesta estafa, siguiendo la misma estrategia defensiva cuando en la compra de sendos hoteles en Mallorca y Gran Canaria, que no les dió resultado ya que todos cumplen condena de dos años y medio de cárcel en el centro penitenciario de Aranjuez.

Su primo Zoilo Pazos Jiménez, sobrino del fallecido José María Ruiz Mateos, reconoció que hizo de testaferro para las empresas de Nueva Rumasa. Zoilo Pazos, que se encuentra en libertad y compareció por vídeo-conferencia, aseguró "que obedecía a todo lo que me mandaba mi difunto tío, por el que sentía una lealtad inquebrantable y del que nunca podía pensar que me iba a ordenar algo no legal".

Durante el juicio, el fiscal anticorrupción Juan Carrau pidió a uno de los hijos de Ruiz Mateos que leyera en alta voz una carta enviada por éste, en 2009, a Emilio Botín, presidente del Banco de Santander, pidiéndole con urgencia financiación para Nueva Rumasa. Según esta misiva, el grupo creado tras la intervención de Rumasa vivía un desfase puntual que podía generar una situación crítica y poner en riesgo sus diez mil empleos.

Este mensaje fue usado por Carrau como prueba de que Nueva Rumasa estaba al borde de la quiebra y seguía ofreciéndose como garantía solvente para la compra a plazos del hotel Eurocalas.

Arruinados

Sin embargo, después de ofrecerse a pagar cuando cobraran del Estado, este miércoles José María dijo ante el Tribunal que "hemos perdido todo, no tenemos nada. Estamos arruinados" y añadió que trabaja como asesor para empresas en el ramo comercial: "Después de la quiebra de Rumasa en donde hemos perdido todo, no tenemos nada, nuestras casa están hipotecadas ejecutadas y embargadas y no tenemos patrimonio de ningún tipo, a pesar de muchas calumnias que se han podido verter y de la manipulación de los medios".

Los hermanos Ruiz Mateos trasladados por la Policía.

"Estamos arruinados y nuestras mujeres trabajan a destajo para sacar una familia grande y numerosa -ha añadido-, nadie en este país ha podido demostrar que haya ni un solo euro ni una sola hectárea, ni una sola nada", ha remarcado.

Su hermano Zoilo ha agregado que en las numerosas comisiones rogatorias que se han llevado a cabo en lugares como Suiza, Andorra y Liechtenstein, no han hallado nada de su propiedad: "Absolutamente nada, ni un euro de patrimonio".

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