07 de diciembre de 2021
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FIN DE SEMANA

El Juzgado de Primera Instancia nº 50 de Madrid admitió a trámite el 15 de junio de 2020 la denuncia de Mariana, y ahora se pedirá la prueba de ADN

El magnate de la construcción Juan Miguel Villar Mir demandado por una mujer boliviana por su paternidad

Exclusiva Villar Mir.
Villar Mir.
Juan Miguel Villar Mir, uno de los hombres más poderosos de España, se enfrenta, según ha podido saber en exclusiva Elcierredigital.com a una demanda de paternidad interpuesta por Mariana, una mujer de nacionalidad boliviana. El Juzgado de Primera Instancia nº 50 de Madrid admitió a trámite el 15 de junio de 2020 la denuncia de Mariana, y ahora se pedirá la prueba de ADN. Mariana asegura que el empresario mantuvo una relación con su madre, Enamia, cuando se encontraba en América por negocios.

Juan Miguel Villar Mir, empresario y fundador del grupo industrial e inmobiliario Villar Mir, se enfrenta a una demanda de paternidad. Fuentes conocedoras del caso señalan a elcierredigital.com que el Juzgado de Primera Instancia número 50 de Madrid admitió a trámite la demanda el pasado 15 de junio de 2020, que se recoge bajo el procedimiento de filiación 228/2020.

La demanda de paternidad ha sido presentada por una mujer boliviana de 50 años que asegura que el empresario mantuvo una relación con su madre, Enamia, cuando el magnate de la construcción se encontraba en el país latinoamericano por motivos empresariales. En concreto, indican las mismas fuentes, el supuesto encuentro entre Villar Mir y Enamia habría tenido lugar en el Hotel Italia, sito en Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia, y fruto de aquella relación habría nacido en 1971 Mariana, la mujer que ahora reclama que la presunta paternidad del empresario sea reconocida. 

No sería la primera vez que Mariana pretende que se abra una investigación que esclarezca la identidad de su progenitor. Hace unos años la Justicia rechazó una demanda de la mujer, que fue inadmitida porque, en aquel entonces, únicamente contaba con la declaración notarial de su madre reconociendo los hechos por lo que fue inadmitida por el juzgado bajo el pretexto de estar poco fundamentada.

En esta ocasión, para fundamentar la denuncia se han aportado, además de la declaración de Enamia, una serie de fotografías que corroborarían la relación entre Villar Mir y Enamia así como una serie de testimonios que avalarían los hechos y una prueba de ADN que descarta que el padre registral de Mariana sea su verdadero padre biológico.

Con su mujer Silvia Villar Mir. 

Según señalan fuentes cercanas al caso, Villar Mir ya habría sido notificado y el procedimiento se encuentra ahora a la espera de que la autoridad judicial boliviana confirme la notificación a los hermanos de Mariana, también se requeridos en la causa. Estos tendrán que responder por el padre registral de la mujer, ya fallecido, después de que la prueba de ADN practicada concluyera que entre la demandante y el hombre no existía relación biológica alguna.  Cuando Bolivia confirme las notificaciones, tal y como apuntan las fuentes consultados, a Villar Mir se le requerirá una prueba de ADN que confirme o descarte la paternidad. 

Un empresario poderoso 

Juan Miguel Villar Mir nació en 1931 en una familia conservadora y bien situada económicamente. Hombre de profundas creencias religiosas, cada domingo acude a misa en la Basílica Parroquia de la Vigen Milagrosa, sita en la calle García de Paredes. Su padre era Juan Villar Lopesino, un militar que apoyó a Franco por sus convicciones monárquicas. Tras estudiar en el elitista colegio del Pilar de Madrid, cursó los estudios de Ingeniería de Caminos, licenciándose en 1955. Tres años más tarde lo hacía en Derecho en la Complutense.

En 1959 se casó con Silvia de Fuentes Bescós con la que ha tenido tres hijos: Juan, que es quien dirige ahora el grupo empresarial; Silvia, vicepresidenta; y Álvaro Villar de Fuente. De los tres, Silvia es quien le ha dado más quebraderos de cabeza a causa de los escándalos de su marido, Javier López-Madrid.

La carrera empresarial de Villar Mir arrancó en Dragados y Construcciones SA y en los años sesenta ocuparía puestos institucionales gracias a los tecnócratas que tomaron el régimen franquista y pretendían modernizar, en lo económico, la dictadura. Así, en 1964, se puso al frente de la Dirección General de Empleo y en 1967 se convirtió en presidente del Fondo Nacional de Protección del Trabajo.

Villar Mir con su amigo el Rey Emérito. 

El origen de su éxito empresarial hay que buscarlo hace medio siglo cuando se convirtió en presidente de los Altos Hornos de Vizcaya. Para esta empresa, adquirió en 1973, la constructora Obrascón comprándosela al Banco de Bilbao. Cuando en 1987 se lanzó a crear el Grupo Villar Mir fue esta constructora el germen de todo. La adquirió a los Altos Hornos por el precio simbólico de una peseta. Sin embargo, abandonó los Altos Hornos antes, en 1975, para salta a la política de nuevo para ocupar la vicepresidencia de Asuntos Económicos y el ministerio de Hacienda en el Gobierno de Arias Navarro, el primero tras morir Franco, entre diciembre de 1975 y julio de 1976.

Tras su vuelta a la vida civil comenzó a tener éxitos en la empresa privada. En 1982 se puso al frente de Electra de Viesgo, que suministraba electricidad a Cantabria y que, al pasar a manos del Banco de Santander, hizo que se estrecharan los lazos, aún más, entre los Botín y los Villar Mir. Gracias a la saga banquera santanderina consiguió un crédito de 500 millones de pesetas para comprar Espacio S.A. a los Altos Hornos.  Su carrera de ir adquiriendo empresas. En 1996 se hizo con Construcciones Huarte y en 1999 con Construcciones Laín. Éstas, unidas a aquella Obrascón de los primeros años, dieron lugar a OHL. Además, en 2012 el Grupo Villar Mir entra en el accionariado de Abertis, concesionaria de autopistas en España.

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