02 de julio de 2022
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FIN DE SEMANA

Además, en las 24 horas siguientes a su muerte, se transfirieron más de 8.000 euros desde las cuentas de Isabel a las de los dos acusados de asesinato

Luis Lorenzo y Arantxa gastaron en dos meses 22.950 euros de su tía en ropa, médicos y tratamiento de cejas

Exclusiva Luis Lorenzo y Arantxa Palomino.
Luis Lorenzo y Arantxa Palomino. / Acusados del asesinato de la tía de Arantxa.
La investigación sobre el actor Luis Lorenzo y su pareja Arantxa Palomino atestigua que los acusados de asesinar a su tía Isabel gastaron 22.950 euros de la fallecida en solo 60 días, y la mayoría no fueron gastos médicos, sino ropa y tratamientos de microblading de cejas. Uno de los pilares de la investigación de la Guardia Civil sobre el presunto asesinato por envenenamiento de la tía de la pareja es el destino que le dieron al dinero que la fallecida guardaba en sus cuentas.

Aránzazu Palomino (Arantxa) y su pareja, el actor Luis Lorenzo, permanecen a día de hoy en libertad con la condición de investigados por el presunto asesinato por envenenamiento de la tía de la primera, María Isabel. El móvil, según los investigadores de la Guardia Civil, fue únicamente el económico. La herencia y el contenido de las cuentas de la octogenaria, fallecida el 28 de junio de 2021, son para los investigadores el objetivo del crimen.

Cuando Aránzazu y Luis Lorenzo se llevaron por última vez a su tía María Isabel desde la localidad asturiana de Grado al pueblo madrileño de Rivas-Vaciamadrid, mediante engaño según los testigos y también según la Guardia Civil, la anciana acumulaba en sus cuentas bancarias 60.000 euros que pronto comenzarían a mermar.

El plan, según el atestado de los investigadores, consistía en fingir que acogían a su tía para cuidarla mientras la paseaban por un sinfín de médicos y hospitales que certificaran una demencia de tipo Alzheimer. Una vez inhabilitada, se harían con sus cuentas y cambiarían su testamento para, finalmente, asesinar presuntamente a la anciana por envenenamiento con el fin de cobrar la herencia, según las pesquisas de los investigadores.

Isabel llegó desde Asturias a Madrid el día 10 de marzo de 2021 para alojarse en el piso madrileño de la pareja y su vía crucis de médicos comenzó pocos días después, en una consulta donde una doctora ya le diagnosticó posible deterioro cognitivo. Había ocurrido algo similar justo un año antes cuando la anciana pasó unas semanas en casa de su sobrina de Madrid, pero cuando regresaba a Asturias los médicos le retiraban la medicación y la daban por sana. Ya en 2021, la experiencia volvió a repetirse una semana después de desembarcar de nuevo en casa de su sobrina Aránzazu.

Pérdidas bancarias en la cuenta de María Isabel

Las pérdidas en las cuentas bancarias de la anciana llegarían un poco más tarde. Empezaron el 30 de marzo de 2021 y ya no pararon hasta el 29 de junio, un día después de su fallecimiento. La Guardia Civil ha acreditado más de 25 pagos o transferencias desde las cuentas de la anciana a las de su sobrina o a las de su pareja, el actor Luis Lorenzo, en esos 60 días.

En total se derivaron 22.950 euros a sus cuentas, un montante del que poco más de 8.000 euros están de momento justificados, como gastos médicos o relacionados con el cuidado o alojamiento de la anciana. Pero también hay una continuada serie de transferencias a sus cuentas que comienzan a aumentar en número y en cuantía desde el 21 de mayo de 2021, precisamente cuando Aránzazu consiguió un poder notarial de su tía para acceder a sus cuentas al objeto de sufragar los gastos del cuidado de esta, una persona dependiente.

Arantxa Palomino.

La Guardia Civil no sólo sospecha que Aránzazu llevó a su tía a un notario madrileño consciente de que no estaba en plenitud de facultades, sino que creen que lo había hecho quince días antes, cuando también la llevó al mismo notario para cambiar el testamento de la anciana. A pesar de que varios médicos habían diagnosticado que la anciana era víctima de una demencia severa, el mismo notario, sin comprobación alguna, otorgó el cambio de testamento y un poder notarial a favor de Aránzazu.

Desde ese momento, los gastos se multiplicaron para pagar, en teoría, a una empresa que proporcionaba una cuidadora a tiempo completo para la anciana, como la instalación de un armario para su ropa o la compra de medicamentos. Pero también hay otros gastos de 800 euros para la compra de ropa o para un tratamiento de cejas de “microblanding”.

Sin embargo, lo más alarmante para los investigadores se concentra en los últimos días de vida de la anciana. Entre el día de su muerte y el siguiente, se transfirieron más de 8.000 euros desde las cuentas de la tía Isabel a las de Aránzazu y Luis Lorenzo sin justificar el concepto. Ante la juez, Aránzazu alegó que ese dinero era para hacer frente a los gastos del entierro. Sin embargo, la Guardia Civil halló durante los registros en la casa de la pareja una póliza de seguros a nombre de la anciana como asegurada, siendo la tomadora del seguro Aránzazu.

Tras el cambio del testamento, Aránzazu recibiría casi el total de la herencia, quedando solo unas fincas por valor de 129 euros para el resto de la familia.

Por eso, según los investigadores, además del dinero de las cuentas el principal objetivo de los acusados era el testamento de la víctima. Tras la modificación del mismo, dos meses antes del fallecimiento de la anciana, Aránzazu no sólo entraba por primera vez como beneficiaria de la herencia, sino que heredaba prácticamente la totalidad de los bienes en metálico y el piso de la víctima en la localidad asturiana de Grado.

Al hermano de la tía Isabel, la persona que denunció a Aránzazu por llevarse a la anciana a Madrid y el familiar que más tarde pediría la autopsia que ha demostrado el envenenamiento de la octogenaria, le quedaba solo varias fincas compartidas por valor de 129 euros.

Aránzazu insistió ante la jueza que no había aún aceptado la herencia y que el piso seguía a nombre de la anciana fallecida. Y eso es cierto, pero también que meses después del fallecimiento Aránzazu viajó hasta Grado para limpiar el piso de su tía y cambiar la cerradura. Ahora la juez ha bloqueado las cuentas y la herencia mientras prosigue una compleja investigación.

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