02 de agosto de 2021
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EDICIÓN VERANO

El master de Marketing en el ESIC de la mujer de Pedro Sánchez carecía de oficialidad en 1994 ya que entonces era sólo una Escuela de Negocios

Las triquiñuelas usadas por Begoña Gómez para convertirse en catedrática de la Complutense con más de 3.000 euros al mes

Begoña Gómez.
Begoña Gómez.
Esta semana la Universidad Complutense de Madrid (UCM) anunciaba que Begoña Gómez será la codirectora de la Cátedra Extraordinaria sobre Transformación Social Competitiva. La propia mujer de Sánchez aseguró que “esta cátedra extraordinaria surge como demanda de la sociedad para que la labor de las empresas no sea sólo una maximización de las cuentas de resultado, sino que busquen el incremento del estado del bienestar”. La UCM tendrá que esgrimir una excepción del Reglamento para contratarla.

Según lo adelantado por Okdiario en el convenio de la Universidad Complutense de Madrid se explica que “las cátedras extraordinarias se establecerán por un período de tiempo determinado, mínimo de 3 años, y con una dotación económica de 3.000 euros”.

La cuestión es que la Complutense tendrá que acudir a una excepción de su propio Reglamento para justificar su contratación, ya que el reglamento de la propia Universidad sobre estas cátedras determina que "el/la director/a de la cátedra será un/a profesor/a o personal de administración y servicios con vinculación permanente de la UCM nombrado/a por el rector a propuesta de la Comisión Mixta de Seguimiento" y además añade que "la dirección deberá recaer en un miembro del personal docente e investigador o personal de la administración o servicios cuya actividad guarde relación con el ámbito de la actividad" y "preferentemente, responderá a un perfil de prestigio profesional, técnico y científico reconocido en el ámbito temático del objeto de la colaboración".

Sin embargo, Begoña Gómez no mantiene una relación contractual con la universidad pública madrileña y por tanto, para que pueda encajar en el perfil como directora, la Complutense tendrá que recurre a una excepción del Reglamento que permite que el Rector "excepcionalmente y por causas justificadas" designe a "alguien sin vinculación laboral con la Universidad", en cuyo caso se indica que "se designará un/a co-director/a con vinculación laboral con la UCM que estará sometido al mismo régimen que el/la director/a". El actual rector es Joaquín Goyache Goñi, catedrático de Sanidad Animal y máximo responsable de la Complutense desde abril de 2019, en sustitución de Carlos Andradas.

 Joaquín Goyache, acutal rector de la Complutense.

Lo cierto es que el currículum educativo de la esposa del presidente del Gobierno es llamativo. La supuesta Licenciatura en Marketing cursada por Begoña Gómez en "M&B Escuela Superior de Marketing y Negocios" y posteriormente realizó un máster en el ESIC, aunque carecía de oficialidad o valor alguno ya que entonces el ESIC era una simple Escuela de Negocios y no un Centro Universitario regulado.

El ESIC nunca fue un Centro autorizado para impartir Enseñanzas Universitarias hasta 1998, fecha en la que se creó como Centro de Enseñanza Superior (CES) adscrito a la URJC como centro privado. Las Titulaciones Universitarias oficiales con validez en todo el territorio nacional hasta el 2000 (cuando se aprobó el Acuerdo de Bolonia para regular el espacio europeo de Enseñanza Superior) eran las de Licenciado, Ingeniero Superior o Técnico, Arquitecto Superior o Técnico (Aparejador) y Diplomado. Los másteres no fueron nunca Títulos Universitarios hasta el año 2000, cuando se oficializaron como Estudios de Postgrado, con lo que no cuadran las fechas puestas en el currículo de Begoña Gómez con sus estudios de Marketing en el ESIC.

Retrato de una Primera Dama

La biografía de Begoña Gómez, más allá de la oficialidad desde que llegara a Moncloa, es difícil de rastrear. Al inicio de la convulsa legislatura de Sánchez, algún medio apuntó la posibilidad de que el PSOE hubiera contratado a una agencia de borrado digital para eliminar todo rastro biográfico de Gómez. 

Begoña Gómez sorprende con una nueva imagen (y pequeños retoques)

Letizia Ortiz con Begoña Gómez.

Lo que sí se sabe con certeza es que nació en Bilbao en 1975 y se crió en el pueblo leonés de Valderas. En Madrid cursó un master en la escuela ESIC. Begoña es experta en Marketing y en captación de fondos para ONG's. Ha sido asesora de entidades como Oxfam Intermón, Amnistía Internacional o Anesvad. Además, ha ejercido también otras labores profesionales en empresas como Deutsche Bank, Old El Paso u Ono. Actualmente es socia y directora de Task Force y codirige la Captación de Fondos para el Tercer Sector en la Universidad Complutense de Madrid.

Tras la llegada a Moncloa de Sánchez, fue contratada por el Instituto de Empresa (IE). Las dudas sobre el posible enchufismo de este puesto no se hicieron esperar máxime cuando se trataba de un puesto de “nueva creación”. Desde Moncloa, restaron importancia a la polémica alegando que Begoña no era ni personaje público ni ocupaba ningún puesto en el organigrama del Estado.

El punto de su biografía que más molestó a Begoña fue cuando Vozpópuli publicó que su padre, Sabiniano Gómez Serrano, había sido propietario de varias saunas gays en Madrid durante años, aunque vendió el negocio. Esta información se hizo pública gracias a un proceso de corrupción contra un político del PP de Mallorca, Javier Rodrigo de Santos, ex concejal de Urbanismo, que acusado de utilizar la tarjeta Visa de la Empresa Municipal de Obras y Proyectos para gastarse 50.804 euros en diferentes saunas para público homosexual entre 2006 y 2007. La aparición de este dato hizo que algunos de los enemigos de Sánchez dentro del PSOE comenzaran a referirse a Begoña con recochineo como ‘la Princesa de las Saunas’.

En varias de las entrevistas que ha concedido Begoña ha narrado su historia de amor con el todavía presidente del Gobierno. "Fui con unas amigas a una fiesta y allí coincidimos con un grupo de amigos que me presentaron a Pedro. Bueno, fue un flechazo, la verdad", explicaba Begoña. Pedro también dio su versión sobre el asunto en una entrevista concedida a Bertín Osborne: "Me enamoré con 31 perdidamente de mi mujer. Fue en la casa de un amigo mío en una fiesta de cumpleaños. Tuve que empeñarme mucho, unas cuantas veces. Me lo puso difícil". Los casó por la vía civil la política socialista Trinidad Jiménez en 2006 y han tenido dos hijas: Ainhoa, nacida un año antes de contraer matrimonio, y Carlota, nacida en 2007.

Begoña Gómez y Pedro Sánchez fotografiados en la playa. 

Al inicio de su relación vivieron el madrileño barrio de La Latina, pero tras el nacimiento de sus hijas se trasladaron a Pozuelo de Alarcón, discreta población, aunque la de mayor renta per cápita de toda España, al norte de la capital, cerca del colegio público de las niñas y del gimnasio al que acudía Begoña.

En una entrevista con Susanna Grisso, la mujer del presidente retrató cómo era su marido en la intimidad y las aficiones del matrimonio. "Nos gusta mucho ir a conciertos: La Habitación Roja... Björk también le gusta mucho", aseguraba. También definía al presidente como un hombre detallista: "Es muy romántico. Me ha escrito cartas de amor. Lo tengo todo guardado en un baúl pequeño de madera”.

El síndrome de Jackie Kennedy

Begoña siempre se ha mostrado como el mejor apoyo de Pedro Sánchez. Sin hacer ningún esfuerzo por ser discreta. Nadie daba un duro por el actual presidente del Gobierno salvo ella. Fue su mejor apoyo cuando desde el partido lo descabalgaron del poder socialista en octubre de 2016 en un aciago fin de semana con visos de Cónclave en Ferraz.

Begoña siempre tuvo claro que el futuro de su marido y el de ella, claro pasaba por llegar a Moncloa. Ha sido junto a Ana Botella la mujer de presidente menos discreta de la democracia. En el rastrillo Nuevo Futuro, en la Fashion Week de Madrid o donde se tercie, Begoña ha ocupado un papel principal ante los medios de comunicación congregado en estos actos. “Aunque no tienen ningún papel oficial, es consciente de que vivimos en la sociedad de la imagen y sabe vestirse y cuidarse. Sabe que es un apoyo fundamental para Pedro Sánchez. Luego, claro, tiene que hacer el juego progre de ‘¡ay! no me saquéis tanta foto que no soy nadie!’ pero claro te lo dice posando como si fuera Paula Echevarría”, comenta un veterano fotógrafo a Elcierredigital.com.

La campaña electoral para el 28 de abril promete ser una de las más complicadas de los últimos años y todos tienen claro en el PSOE que Begoña jugara un papel importante en la misma. “Salvo Ana Botella o Amparo Illana en los inicios de la democracia en España es raro que un candidato vaya con su señora de la mano a todos los sitios. Esto pilla por sorpresa y está bien, pero puede volverse en su contra, porque no me imagino a Begoña manejando con mano izquierda a la prensa rosa. Teniendo escoltas es todo más fácil. Pero la fama no desaparece cuando tú quieres”, razona una analista política.

El matrimonio Sánchez con el matrimonio Trump durante la visita de los primeros a Nueva York. 

Los que la conocen saben que está convencida de su permanencia en Moncloa y que echará toda la carne en el asador para ello. “Le da igual que en Zarzuela no guste esta obsesión suya por tomarse prerrogativas que en ocasiones chocan con las de la Reina Letizia, si tiene que bailar en El Hormiguero lo hará, y lo mismo le da competir en glamour con Melania Trump que encabezar la manifestación feminista del 8-M sin ser nadie oficialmente. Forma un clan con su marido y su objetivo es claro: el poder”, comenta la citada analista política.

Begoña Gómez aquejada del síndrome de Jackie Kennedy parece buscar en el estilo y la moda la forma de construir su relato de ser la mujer que ayudó a Sánchez a llegar al Gobierno y saber vestir un cargo que en España no existe, pero sí en su cabeza. 

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