21 de octubre de 2020
|
Buscar
FIN DE SEMANA

Tuvo en nómina a algunos agentes de la policía mexicana que formaban parte de su red personal de protección

La pionera de las mujeres narcotraficantes: Ma Baker, fundadora del Cártel de Neza

Denia Patricia Buendía, mejor conocida como Ma Baker.
Denia Patricia Buendía, mejor conocida como Ma Baker.
Se trata de una de las mujeres más tenaces de México en lo que al narcotráfico se refiere. Ma Baker consiguió compaginar su trabajo como secretaria y sus operaciones de narcotráfico hasta formar uno de los cárteles mas potentes de antaño en el país. Su red de protección estaba conformada por policias, magistrados y jueces y parecía que su legado duraría por siempre, sin embargo, su mala suerte logró que finalmente fuese encarcelada y recluida en el penal de Santiaguito en Almoloya.

El mundo del narcotráfico se ha diversificado en los últimos años. Los narcos respetan a aquellos con la voluntad férrea y decidida para llevar a cabo las tareas más arriesgadas y que no todo el mundo estaría dispuesto a llevar a cabo, hombres tenaces y sin remordimientos para hacer lo que sea necesario. Hombres y también mujeres ya que nuevas figuras se han alzado en el liderazgo de las organizaciones criminales.

Delia Patricia Buendía, mejor conocida como “Ma baker” es una de las mujeres pioneras en encabezar un cártel de la droga en México. Los medios de comunicación la consideran la primera mujer en asumir el mando de una organización criminal en el país, aunque no la única y quizá tampoco la más mediática, pero lo cierto es que fue una adelantada a otras mujeres como Sandra Ávila Beltrán, conocida como “La Reina del Pacífico”.

Sandrá Ávila Beltrán ha sido otra de las caras femeninas del narcotráfico.

Al parecer el cártel de Ma sentó las bases para la llegada de nuevas organizaciones en la década de los 90, especialmente en la zona del Valle de México y Unión Tepito. La tenacidad de esta mujer como criminal pronto la convirtió en propietaria de una red de lavado de dinero conformada por más de 100 empresas.

Sus actividades empresariales eran variadas, desde el narcotráfico hasta los espectáculos de lucha libre, pasando por inversión en autolavados y tiendas de telefonía. Como con el resto de cárteles en el país, pronto su organización se convirtió en un negocio familiar operado por sus hijas y yernos.

Comienzos y doble vida

Delia era secretaria de profesión, pero sin que sus conocidos lo supieran también realizaba pequeñas operaciones de venta de droga en Tepito, demostrando desde un principio su valía, puesto que tuvo que disputar la hegemonía con otros peligrosos grupos de narcos en la zona. No obstante, supo hacer tratos y en poco tiempo se hizo con el mercado apoyada por protección policial.

Se le acusó de varios asesinatos de policías y rivales que se habían cruzado en su camino, sin embargo, el error fue cuando decidió aniquilar a una serie de personas a las que subestimó, pronto se vio huyendo de Tepito. Se asentó finalmente en la zona de Nezahualcoyótl, en el Estado de México. Su organización terminó fusionándose con los pocos miembros que quedaban del Cártel de los Arellano Félix.

Miembros del Cártel de los Arellano Félix.

Los nuevos aliados de Ma la ayudaron a conformar lo que en un futuro sería conocido como el Cártel de Neza. Esta nueva organización reunió a policías, ex policías y operadores financieros, gracias a esto lograron permanecer en el anonimato durante mucho tiempo y su existencia fue considerada durante mucho tiempo un simple mito. Fueron uno de los cárteles mejor organizados del país.

Durante muchos años predominaron en el Estado de México, tanto era así que su cocaína entraba directamente a través del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Pero como todos los criminales, el Cártel de Neza cometió un error: la ejecución de Mario Roldán.

La caída de Ma Baker

Mario Roldán fue el director adjunto de Enlace Operativo, un ala de la desaparecida Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos contra la Salud (FEADS). Durante ese tiempo, en 2002, también organizaron la ejecución de otros tres miembros de la policía: Arturo Pérez Estrada, responsable base en Itzapalapa; Guillermo Robles Estrada Liceaga, director de Operaciones Mixtas de la Secretaria de Seguridad Pública en la capital del país, y Nicolás Humberto del Águila Jiménez, agente del Ministerio Público Federal.

Para entonces la organización se había expandido a los estados de Morelo, Querétaro, Puebla y Michoacán. Además, en su red de abastecimiento de drogas tenían un gran número de agentes federales. En la zona de Nezahualcóyotl controlaban más de 500 negocios como tapadera desde las que vendían hasta 300.000 dosis de cocaína al mes según el semanario mexicano Proceso.

Ma Baker fue encarcelada en el penal de Santiaguito de Almoloya.

Su red de protección estaba conformada por 20 servidores públicos, entre los que destacaban un magistrado federal y un juez del distrito. No obstante, esta red no pudo protegerlos cuando el 19 de agosto de 2002 un grupo de policías ministeriales llegaron a su domicilio en la colonia La Perla, en la misma zona de Neza y la arrestaron por delitos federales de violación de leyes federales contra la delincuencia organizada y la salud.

Ma Baker fue encarcelada en el penal de Santiaguito en Almoloya de Juárez bajo cargos de narcotráfico y delincuencia organizada. Además de esto fue acusada de la ejecución de tres altos mandos de la Policía y de la procuraduría capitalina. Su sentencia fue de 60 años, desde entonces ha tenido que ver como su legado mermaba hasta verse casi extinto.

COMPARTIR: