29 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA

El empresario mantiene una deuda con Hacienda de casi 17 millones de euros

Agapito García, el hombre que más dinero debe a la Agencia Tributaria en toda España, se enfrenta a cuatro años de prisión

Agapito García
Agapito García
Agapito García, el empresario de la construcción que debe 17 millones al Fisco, se enfrenta a cuatro años de prisión por un delito contra la Hacienda Pública. Además, la Fiscalía le pide una multa de 4,7 millones de euros y una indemnización de 1,6 millones al Erario Público.

Agapito García ha acaparado el primer puesto en la lista de españoles que debían más dinero a Hacienda en el año 2017 y este año, con una deuda de 16,9 millones, ocupa el segundo lugar en esta lista de morosos, según los últimos datos publicados por el Ministerio de Hacienda.

El pasado jueves, García se sentaba en el banquillo acusado de un delito contra la Hacienda Pública en relación con el Impuesto de Renta de las Personas Físicas (IRPF) correspondiente al año 2009. En 2012 llegó a deber un total de 37 millones de euros.

El Ministerio Fiscal solicita para él cuatro años de prisión este delito y una multa de 4,7 millones de euros. Del mismo modo, la Fiscalía también pide una indemnización de 1,6 millones al Erario Público, así como la pérdida de la posibilidad de recibir subvenciones o ayudas públicas y del derecho a disfrutar de los beneficios o incentivos fiscales o de la Seguridad Social durante cinco años. Tras la sombra de este 'hombre sin rostro' solo se observa un reguero de empresas a su nombre y deudas por eludir impuestos.

Agapito García Sánchez ha ocupado cargos en un total de 65 empresas de diversos sectores, aunque su principal actividad ha tenido que ver con el sector de la construcción, donde comenzó a crear su fortuna, y del sector financiero. Este controvertido magnate del ladrillo llegó a ocupar, además, cargos en 123 sociedades y actualmente sigue ostentando algunos en 53 de ellas.

Agapito García declarando ante el tribunal 

En la década de los ochenta comenzó a construir su emporio a partir de cuatro compañías de materiales de hormigón y construcción que Hacienda comenzó a investigar. Una compañía británica, Steetley PLC, compró esos negocios por casi 23 millones de euros, pasando a formar parte después de su filial española Steetley Minerales, que presidía José Astorqui.

En la operación de venta, Hacienda detectó que el empresario habría intentado eludir impuestos y le reclamó una sanción de 20 millones de euros en 1990, fecha en la que empezó a acumular su gran deuda hasta convertirse en el mayor moroso del país.  Después de haber vendido las empresas constructoras, ha fundado y disuelto otras compañías también relacionadas con la construcción y el sector financiero.

Ahora, la Fiscalía le acusa de intentar pagar menos de lo que le correspondía a Hacienda por el IRPF de 2009, ocultando información sobre la venta de acciones de Intermarkets SICAV, que es una de sus sociedades con un incremento patrimonial de 512.083 euros. Supuestamente , también ocultó diversos ingresos en concepto de préstamos ficticios, ingresos derivados de la asistencia a sociedades y la condonación de una deuda.

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