23 de octubre de 2021
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FIN DE SEMANA

El exministro de Transportes aparca su discurso buenista respecto al Gobierno de España y asegura que se sintió aliviado con su salida

Ábalos eleva el tono contra Sánchez, confirma la enfermedad de su mujer y desvela los problemas de su hijo Víctor

/ Ábalos.
José Luis Ábalos por fin ha confirmado su enfado tras salir del Gobierno. El exministro de Transportes intentó insinuar durante semanas que su marcha había sido acordada, pero ahora desvela que fue relevado y sin demasiadas explicaciones por parte de Pedro Sánchez.

José Luis Ábalos ha aparcado su discurso buenista que le ha llevado a insinuar durante dos meses que su salida del Gobierno había sido más o menos acordada. El exministro de Transportes ha desvelado esta semana que en su adiós sintió "una mezcla de confusión y liberación. Por un lado, me hubiera gustado que hubiera sido de un modo que todos entendiéramos mejor, que no se especule tanto, porque eso no nos viene bien. A ninguno. Pero sí, también me sentí liberado. Sentía que no tenía vida".

En Infolibre, Ábalos confirma que su nueva etapa también tiene cosas buenas: "Me gusta no tener urgencias. Ahora estoy en los temas personales. Me levanto temprano y llevo a mi hija al instituto. He vivido muy acelerado y cuando se vive así ni tienes casa ni tienes nada. Ahora ya es momento de reinventarse".

Lo más sorprendente de la entrevista es que ha insinuado que su mujer, Carolina Perles, padece cáncer. Y lo ha contado al desvelar que no lloró al salir del Ejecutivo: "Por política, no. A mí me cuesta mucho llorar. La última vez fue por algo personal, el día que nos dieron los resultados de la biopsia de Carolina. Fueron malas noticias. Esa fue la última vez que lloré".

Su hijo mayor

También asegura que su hijo mayor, al que algunos medios sitúan como 'culpable' de su salida del Gobierno, está que trina por los palos que se ha llevado: "A quienes más les ha disgustado es a mi hijo mayor y a mi nieto. Les duele que se metan conmigo. Lo llevan mal".

José Luis Ábalos. 

Ábalos también admite que quería permanecer en el Gobierno ("Tampoco te quieres ir del todo. Yo podía aspirar a un rol algo más relajado") e insinúa que el PSOE esperaba que C's presentase una moción de censura contra Ayuso: "Cometimos el error de fiarnos de que Ciudadanos controlaba a su grupo y pensar que luego iban a dar una respuesta también en Madrid. Pero no fueron capaces". Por último, el valenciano admite que Irene Montero o Feijóo le mandaron mensajes de apoyo tras salir del Gobierno.

Esta entrevista sin duda ha molestado al PSOE y su portavoz, Eva Granados, se ha negado a analizar "juicios de intenciones y menos valorar una entrevista en la que se traslada su opinión personal".

Lo que Ábalos dijo en 'La Sexta' días atrás

Sobre su marcha del Ejecutivo, Ábalos aseguró días atrás estar "al tanto de la necesidad de reimpulsar la acción política del Gobierno". Y afirmó que ahora cuando "justamente que no tengo que estar sometido ni a sesión de control ni a las críticas es cuando más puedo mantener ese enfoque racional".

El socialista afirmó sobre el rescate de la aerolínea Plus Ultra que "el Ministerio que yo dirigía no forma parte del órgano de gestión de estos préstamos". También tuvo tiempo de desmentir que esté enfadado con Pedro Sánchez: "Las decepciones vienen cuando alguien aspira algo y no lo consigue; en mi caso, no aspiraba a nada más, ya había sido todo lo que podía imaginar".

Y reconoció que no ha hablado con el presidente del Gobierno desde que lo relevó: "Nos hemos dedicado a descansar todo lo que hemos podido".

"Ni se jubila ni morirá matando"

Elcierredigital.com ya adelantó que Ábalos "ni se jubilaba ni moriría matando". El exministro tampoco se inmuta por los casos de corrupción que le salpican, como el 'Delcygate', el rescate del Plus Ultra, la detención de su amigo Rafael Rubio (subdelegado del Gobierno en Valencia) o la compra de mascarillas de su ministerio por valor de 53 millones de euros a una empresa que facturó cero euros en 2019.

Pero el exministro de Transportes era consciente de que un diario conservador de tirada nacional estaba detrás de una operación presuntamente fraudulenta de tráfico de influencias que habría realizado un familiar 'muy directo'. Y para prevenirse del futuro golpe, le había pedido a Sánchez que le permitiera adoptar un calculado perfil bajo, que en ningún caso incluía su cambio de la cartera de Transportes por la de Defensa, tal y como se ha llegado a publicar.

El protagonista de estas investigaciones era su hijo Víctor Ábalos Aguado, tal y como asegura Alvise Pérez: "Es uno de los hijos de Ábalos sobre los que nadie antes se había preguntado si sus éxitos en adjudicaciones y negocios de cooperación e ingeniería sin haber ejercido en su vida pudieran tener algo que ver con quién es su padre… hasta ahora".

"¿Habéis visto algún medio de comunicación preguntarse qué hay detrás de que Víctor Ábalos Aguado, hijo de Ábalos, tenga también una administración de lotería? (Administración Loterías nº46 de Valencia, BOE-B-2002-237111)", añadió.

Y Pérez se pregunta: "¿Por qué a ningún medio le interesa no solo sus 'negocios' en administraciones de lotería, sino tampoco que el hijo de Ábalos esté en paradero desconocido en una citación del Juzgado de lo Social nº8 de Valencia?".

Ábalos, como explicó este medio, está centrado en cinco asuntos: pasar más tiempo con su familia después de tres años frenéticos; conservar su escaño hasta 2023; mantener su agenda pública con buena cara; apuntalar su extenso equipo con las mínimas bajas posibles; y asegurarse un refugio de cara a 2023 para seguir alargando una vida política que profesionalmente arrancó en el año de 1983.

Y lo podría hacer si prosperan unas negociaciones entre su corriente y la del presidente autonómico Ximo Puig que le podrían llevar a convertirse en candidato socialista al Ayuntamiento de Valencia dentro de menos de dos años.

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