25 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

El actual portavoz 'popular' en el Ayuntamiento de Barcelona quiere liderar Vox de cara a las elecciones locales de 2023

La guerra del PP barcelonés inquieta a Casado: Josep Bou podría fichar por la formación de Abascal para las municipales

/ Bou y Casado. Foto: PP.
Josep Bou ha iniciado una guerra que no parece tener retorno contra el aparato autonómico del PP en Cataluña. El empresario pastelero y portavoz de los 'populares' en el Ayuntamiento de Barcelona medita fichar por Vox para liderarlo en las municipales de la Ciudad Condal en 2023.

La guerra en el PP de Cataluña parece no tener retorno para Josep Bou, que ha sacado la guadaña para ejecutar una cadena de relevos entre los asesores 'populares' en el Ayuntamiento de Barcelona y ha roto relaciones con el otro concejal que tiene la formación que lidera Pablo Casado en la Ciudad Condal, Óscar Ramírez.

Bou, que "va por libre", tal y como señalan fuentes de Génova 13 a Elcierredigital.com, no se habla con Ramírez y ha acentuado su distancia con el líder 'popular' en Cataluña, Alejandro Fernández, cariacontecido tras cosechar unos números muy discretos en las autonómicas catalanas.

Se da la paradoja de que Ramírez fue el jefe de campaña de Fernández, que logró enfadar a la 'vieja guardia' del PP catalán porque relegó en listas a militantes del partido mientras apostaba por fichajes externos (Lorena Roldán de Ciudadanos o Eva Parera, de Barcelona pel canvi que lidera Manuel Valls).

Sus tristes resultados (mínimo histórico con tres parlamentarios y menos del 4% del voto) han provocado un runrún interno del que parece aprovecharse un 'outsider' como Josep Bou, que aseguró que si hubiera sacado "los resultados de Alejandro Fernández, pondría el cargo a disposición del presidente".

Algunos le han recordado que él mismo en las municipales de Barcelona logró dos concejales y superó en el recuento final el mínimo exigido para obtener representación (5%). Cierto es que aquel resultado no fue visto con malos ojos porque muchas encuestas pronosticaban que el PP iba a perder representación.

El pacto con alfileres

Las pésimas relaciones entre Bou y Ramírez (que se niega a casar a personas del mismo sexo y accedió al puesto tras relevar a Daniel Serrano, acusado de agresión sexual) estuvieron a punto de provocar la ruptura del minúsculo grupo del PP en Barcelona.

Esta fractura hubiera enviado a ambos al Grupo Mixto, les hubiera impedido presentar iniciativas y habría dejado al PP sin sus 'privilegios' (107.000 euros anuales, seis asesores y tres consejeros por cuenta del consistorio).

Josep Bou. Foto: TV3. 

El choque estuvo a punto de cristalizar después de que seis de los siete presidentes de distrito por el PP en Barcelona firmasen una carta contra Bou. La misiva, evidentemente, buscaba la renuncia del portavoz. Pero este amagó con marcharse al Grupo Mixto y esta amenaza, tal y como señalan fuentes de Génova 13 a este medio, provocó una llamada de Casado al concejal para "templar gaitas".

Bou ha explicado que está "en manos de una persona, que es el presidente del partido, que es Pablo Casado. Tengo un pacto de caballeros con él. Yo siempre le pregunto. Si en algún momento me dijera que me fuera –por el motivo que sea– yo me voy. No sé si con los demás se puede decir lo mismo, pero yo soy totalmente leal al Partido Popular. No estoy afiliado, tampoco es tan necesario, quizás me interesaría a mí para tener más poder y llegar a más sitios, pero yo continúo por aquí".

Ese "pacto entre caballeros" es terminar la legislatura en paz. Cierto es que Bou, conocedor de que Alejandro Fernández rumia un pacto con Barcelona pel canvi para formar una candidatura que podría liderar Óscar Ramírez en 2023, medita su paso a Vox para liderar al partido que dirige Santiago Abascal en las municipales de la segunda ciudad más poblada del Estado.

Bou, que hace unas semanas protagonizó su enésimo escándalo al bailar sin mascarilla en un campo de fútbol, ya dejó claro en una entrevista en Betevé que está dispuesto a liderar Vox: "Me veo siendo candidato de cualquier partido constitucionalista".

Lo cierto es que el partido que lidera Ignacio Garriga en Cataluña estudia si es conveniente fichar a un personaje tan histriónico y personalista. Bou, que ha dado serias muestras de tener dificultades para asumir una disciplina de partido, quizá podría ser contraproducente para un partido como Vox que previsiblemente no podría tener demasiadas dificultades para irrumpir en el Ayuntamiento de Barcelona en 2023.

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