29 de enero de 2023
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FIN DE SEMANA

Descubrimos las manías, obsesiones y el destino final de todas las prendas utilizadas en TVE antes de ser la monarca consorte de España

Los 50 años de la Reina Letizia: Qué pasó con la ropa que usó en los informativos de La 1

El Cierre Digital en Letizia durante su último telediario.
Letizia durante su último telediario.
El próximo 15 de septiembre la Reina Letizia cumple 50 años. Medio siglo en el que la actual consorte también ejerció la profesión de periodista. Antes de prometerse al entonces príncipe Felipe, Letizia fue presentadora del telediario de La 1. Al dejar su cargo, pidió que su nombre, bordado en las etiquetas de las prendas que había usado, se eliminara de estas para evitar que se comercializaran o subastaran. Esta ropa solo puede utilizarse, actualmente, en programas de ficción.

Con motivo de su 50º aniversario, la Reina Letizia está caldeando las redacciones de periódicos y revistas europeas para desvelar los misterios que aún colean entorno a su polémica figura. Las nuevas generaciones no son conscientes de que fue presentadora del telediario de La 1, por lo que conviene refrescar la memoria y centrarse varias anécdotas a las que ha tenido acceso en exclusiva elcierredigital.com.

Una vez que se oficializó el noviazgo con el entonces príncipe Felipe el 1 de noviembre de 2003 y que cinco días después se celebrara la petición de mano, Letizia empezó a coreografiar su vida una vez puesta en el engranaje borbónico. Consciente de la mitomanía que iba a generarse, la futura reina ordenó a los directivos de TVE que quitaran las etiquetas de las prendas que había usado en pantalla. Quería evitar a toda cosa que se comercializara su nombre y, sobre todo, que salieran a subasta.

Letizia y Felipe en su boda.

El destino de la ropa de Letizia en los informativos de TVE

Cientos de tijeretazos. Se cuidaron mucho de no dejar rastro. Al igual que el resto de sus compañeros, el nombre de Letizia se bordaba en las etiquetas, como en las batas del cole, y al lado se ponía un sello con un tampón con el número de pieza para controlar entradas y salidas del inventario. Como no había camerinos para todos los presentadores de La 1 y el Canal 24 horas, muchas piezas se guardaban en armarios e incluso en altillos que luego bajaban con perchas.

Faldas, camisas, pantalones, trajes… Todos eran de varias marcas de acorde al estilo particular de cada persona, que luego ajustaban para que dieran bien a cámara. Después de una o dos temporadas, si ya habían pasado de moda o no favorecían a cámara, la vestimenta la heredaban los presentadores de los centros territoriales y cuando ya no servía a nadie volvía a la Casa (TVE) que volvía a reutilizarla en programas de ficción. Vamos, que fácilmente se podría haber visto a Omaíta con una blusa de Ana Blanco.

Sin embargo, algunos compañeros de Letizia estuvieron a tiempo de coger algunos de sus diseños con dichas etiquetas con el único fin de preservar un recuerdo. Se sabe que Letizia se llevo algunos -seguramente regalados por la Casa- ya que si algún presentador desea quedarse alguna prenda se le ofrece la opción de recompra a un precio ajustado.

Otra anécdota, a los pocos días de ser nombrada la prometida del futuro rey de España, Letizia se pasó por TVE para recoger sus pertenencias y a las chicas del departamento de peluquería y maquillaje les pidió si podía quedarse con unas esponjitas. “Escoge lo que quieras”, le comentaron.

Las manías y obsesiones de la Reina: alimentación y deporte

La reina Letizia hace gala de un carácter perfeccionista. Una de sus obsesiones gira en torno a conseguir una figura en la que no haya un solo gramo de grasa. Desde hace varios años, la monarca luce una perfecta tonificación corporal que deja ver a través de sus looks: abdominales, brazos perfectamente musculados y gemelos fuertes.

Para lograr una perfecta armonía muscular, la Reina lleva a cabo unas extenuares jornadas en el gimnasio del Palacio de la Zarzuela. La excomunicadora realiza ejercicios de tonificación, como curl de bíceps y tríceps, barra o TRX. Además, hace un par de meses la prensa se hacía eco de que la Reina había mandado instalar un rocódromo en el Palacio de la Zarzuela para practicar escalada. Además, complementa sus ejercicios de pesas con prácticas como el yoga, el pilates, el running o zumba.

La Reina junto al Presidente del Gobierno en un brindis.

Como buena asturiana, comer bien siempre ha sido uno de los puntos débiles de la reina. Y aunque la gastronomía de la tierrina goza de tener platos como el cachopo, la fabada o el arroz con leche, Su Majestad prefiere llevar a cabo una dieta estricta en la que reinen los productos ecológicos. Es más, ha renunciado a una bebida tan familiar para ella como es la sidra pues la reina se ha declarado abstemia. De hecho, en las cenas oficiales acostumbra a mojarse los labios durante los brindis.

En el régimen de la reina y que incluso ha inculcado a sus hijas, no hay cabida para los alimentos procesados, el azúcar o la bollería industrial. De hecho, tal es su manía que incluso llegó a cambiar el menú del comedor escolar del colegio Santa María de los Rosales, un hecho que molestó a los padres de los compañeros de la princesa Leonor y la Infanta Sofía.

Actualmente, se conoce que la reina sigue la dieta Perricone, un preciso plan nutricional obra del prestigioso médico estadounidense Nicholas Perricone. El régimen, de una duración de 30 días, es innovador en cuanto a evitar el envejecimiento, la aparición de arrugas y en el que los alimentos más habituales a consumir son el salmón, los huevos y el yogur natural.

La sobreprotección con sus hijas

Si hay un hecho por el que la reina ha sido criticada ha sido por la sobreprotección que ha ejercido con sus hijas. Desde sus primeras apariciones oficiales, la monarca no les quitaba el ojo de encima. Si tenían una mala postura, bostezaban o se les notaba cansadas, la Reina de manera sutil les hacía un gesto sobre como debían de comportarse.

De hecho, el control va más allá. La Reina, recelosa de su intimidad y obsesionada con la perfección, examina al detalle las fotografías difundidas por la Casa Real. Esta manía se vio reflejada en la denominada “Crisis de las reinas” sucedida en la Misa de Pascua de Palma de Mallorca en abril de 2018. A la salida de la Iglesia, la Reina Emérita quiso hacerse una fotografía con sus dos nietas y, al no ser “la fotografía oficial”, se dio un enfrentamiento que marcó de manera negativa la trayectoria de la reina.

La Reina junto a la Princesa Leonor y la Infanta Sofía.

El estilo y 'manual beauty' de Doña Letizia

El bolso de una reina es uno de sus bienes más preciados. Y el contenido aún más. Los únicos productos que han salido a la luz como indispensables en el complemento de Doña Letizia, son los caramelos de menta y un 'gloss' de la firma Clinique.

Desde su época como periodista, la reina habituaba a lucir trajes de chaqueta, vaqueros y calzado cómodo. Looks prácticos y de sport, una elección que (a pesar de que sigue usando) a día de hoy ha dado un giro de 360º gracias al trabajo de su estilista Eva Fernández.

Una de las carteras de mano de la Reina.

La reina continúa con su preferencia por los trajes de chaqueta que usa en actos de agenda como conferencias o reuniones. Las carteras de mano de firmas como Magrit shoes son su perdición, al igual que los zapatos, y si son salones mejor. La cantidad de zapatos iguales que la reina puede guardar en su armario no se conoce con exactitud.

Desde que Eva Fernández entró en su equipo, Doña Letizia ha introducido nuevas marcas en su armario aunque sigue mostrando devoción por firmas como Carolina Herrera, Hugo Boss, Pertegaz o Adolfo Domínguez. La Reina ha apostado también por las firmas low cost como Mango o Zara.

Los secretos de belleza de Doña Letizia también han suscitado interés con el paso de los años y, de hecho, despertaba cierta curiosidad el bronceado que lucía todo el año. Hace varios años se descubrió que el tono de piel de la reina era gracias a un autobronceador ya que ella ha declarado en varias ocasiones que “estar moreno no es sinónimo de estar guapo”. Entre sus perfumes favoritos figuran el clásico Aire de la firma Loewe y Eau de Soir de Sisley. Al igual que con su alimentación, Doña Letizia hace uso de productos de belleza que no contengan ni siliconas ni parabenos.

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