09 de febrero de 2023
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FIN DE SEMANA

En último tiempos sON MÁS DE 500 LOS asesinatos SIN RESOLVER, MUCHOS DE ELLOS DEBIDO A LA FALTA DE PRUEBAS Y A LAS DEFICIENTES INVESTIGACIONES

Los crímenes 'perfectos' que nunca han podido ser resueltos por la Justicia

Sheila Barrero , las niñas de Alcàsser y Déborah Fernández
Sheila Barrero , las niñas de Alcàsser y Déborah Fernández
Actualmente la policía española tiene unos 500 crímenes sin resolver, la mayoría de ellos se deben a la falta de pruebas debido a la “perfección” de estos delitos. Hay varios de estos casos que durante años han estado en el foco de atención de los medios de comunicación y de la sociedad debido a su extraño desenlace y a la escasez de pistas que se acerquen a los culpables de estas atrocidades.  Otros motivos de estas incógnitas son las investigaciones policiales deficientes.

Estos crímenes consternaron a la sociedad española que todavía aguarda impaciente la resolución de estos delitos, muchos de estos casos siguen abiertos y las familias de las víctimas conservan un atisbo de esperanza de que se encuentre al culpable. Estos son los casos más mediáticos ocurridos en España hasta la fecha.

Las niñas de Alcàsser


Miriam García, Toñi Gómez y Desirée Hernandez fueron vistas con vida por última vez el 13 de noviembre de 1992 cuando se dirigían a la discoteca Coolor situada en Alcàsser. Las tres murieron de un disparo tras ser secuestradas, brutalmente torturadas y violadas en repetidas ocasiones. El principal sospechoso, Antonio Anglés, logró escapar de la justicia y actualmente está prófugo desde 1993.

Las tres niñas no tenían forma de llegar a la discoteca por lo que decidieron hacer autostop, una pareja las recogió y las dejó en una gasolinera cercana. Desde ese momento se les perdió el rastro hasta que el 27 de enero de 1993 dos apicultores localizaron los cadáveres semienterrados en el paraje de La Romana. 

Miguel Ricart fue acusado culpable de estas atrocidades, pero actualmente se encuentra en libertad, ya que han pasado 29 años. Antonio Anglés se encuentra en busca y captura por los delitos de rapto, violación, asesinato, inhumación de cadáver y tenencia ilícita de armas. 

De izquierda a derecha, Desirée, Miriam y Toñi.

Además existe una posible implicación de una tercera persona en el secuestro y crimen de las niñas. Por otro lado no existió prueba biológica alguna que situase a Ricart, ni a Anglés, en los escenarios del crimen, pero sí se encontraron 50 pelos cuyo origen es desconocido, ya que por aquel entonces no pudo extraerse ADN alguno. Son tantos los misterios sin resolver sobre este terrorífico acontecimiento que el caso sigue abierto hasta 2029.

Sheila Barrero


El 25 de enero de 2004 Sheila Barrero volvía a su casa en la localidad asturiana de Degaña tras terminar su jornada laboral como camarera en un pub de León. Sheila fue asesinada de un disparo en la cabeza efectuado desde dentro de su vehículo, su cadáver fue encontrado por su hermano en el interior de su vehículo en el aparcamiento de un área recreativa en el Alto de la Collada. No hubo robo ni violación.

Al día siguiente del asesinato la Guardia Civil citó a seis jóvenes de Villablino para someterlos a la búsqueda de restos de pólvora en sus manos. To­dos tenían alguna relación con la joven, diplomada en Turismo y camarera en un conocido pub del pueblo. Tres personas, incluido un joven de 19 años llamado Borja Vidal, con quien Sheila había mantenido una relación sentimen­tal hasta unos días antes, presentaron res­tos de pólvora en las manos. Es decir, tres amigos, conocidos o exnovios de Sheila habían disparado poco antes del crimen, algo no demasiado extraño en una zona de caza donde los jóvenes acostumbran a tener licencia de armas.

Lugar donde falleció Sheila Barrero.

Aunque el ex novio de Sheila fue, desde un primer momento, el principal sospechoso para la familia de la joven, la Audiencia Provincial de Asturias cerró el caso en firme, tras una reactivación del mismo en 2015, sin que nadie haya entrado en prisión por el crimen. La juez instructora así lo decretó al entender que las «simples sospechas» eran insuficientes para juzgar o condenar al investigado. Los informes policiales concluyeron que los residuos que el exnovio presentaba en su mano derecha y en la chaqueta que, presuntamente, vestía aquella noche eran fruto de un disparo.

Déborah Fernández


El 30 de abril de 2002 Déborah Fernández fue vista por última vez a las nueve menos cuarto en la zona de Alcabre cuando un conocido, supuestamente, se cruzó con ella a 500 metros de su casa. Diez días más tarde, el 10 de mayo, una vecina, Adelaida, que paseaba a su perro por O Rosal, encontró su cuerpo a más de 40 kilómetros de Vigo. La joven estaba a tres metros del arcén de la carretera, desnuda y medio tapada con ramas de acacia, acostada de lado, con piernas y brazos flexionados. Depositaron el cuerpo con cuidado, con mimo, porque no había señales de arrastre del cadáver sobre el suelo.

La autopsia desveló que la joven había muerto entre seis y nueve días antes, pudiendo incluso haber ocurrido el mismo día de su desaparición. Cuando murió estaba vestida y así estuvo al menos durante las doce horas siguientes a su muerte. Luego desnudaron su cuerpo y lo lavaron. Los informes también arrojaron que Déborah permaneció en un lugar frío y oscuro, quizás una cámara frigorífica o un sótano, hasta que fue depositada en la cuneta por su presunto asesino o un cómplice.

Deborah Fernández. 

El cuerpo no tenía signos de violencia ni de agresión sexual. La hipótesis más fiable fue la muerte por sofocación con un objeto blando, que no habría dejado signos violentos. Junto al cadáver se dejaron pistas falsas, como un preservativo usado, un pañuelo de papel y un cordón verde bajo el cuerpo. También se hallaron restos de semen y ADN, que parecían pruebas fiables para encontrar al autor. Durante años los investigadores siguieron estas pistas que luego resultaron ser falsas. Se hicieron cientos de pruebas, entre ellas, algunas al principal sospechoso, un joven que había sido novio de la chica. Pero no se consiguieron resultados positivos.

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