19 de abril de 2019
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FIN DE SEMANA

"Me contó que había tenido un problema gordo con su pareja, una discusión muy fuerte y quería verme en persona para hablar", declaró Álvaro F. H.

Caso Rey del Cachopo: Heidi Paz pidió ayuda a un amigo por teléfono horas antes de morir

Exclusiva Heidi y César cuando se comenzaban a conocer.
Heidi y César cuando se comenzaban a conocer.
El desencriptado de los teléfonos móviles y el ordenador encontrado en poder de César Román, Rey del Cachopo, tras su detención el 16 de noviembre de 2018 en Zaragoza, ha arrojado luz y nuevos testimonios al trabajo de la policía, que gracias a ello ha podido reconstruir las ultimas horas y llamadas de Heidi Paz, ya que uno de los teléfonos encontrados a Román era el usado habitualmente por su novia asesinada.

"El día 5 de agosto sobre las 1.30 horas aproximadamente hablé con Heidi por teléfono, me encontraba en una discoteca de Móstoles conocida como el Arena Beach. No le cogí la llamada por el ruido que había en el local, por lo que seguidamente salí fuera. Ella me contó que había tenido un problema gordo con su pareja, que habían tenido una discusión muy fuerte, y que quería verme para hablar a solas esa misma noche a lo que respondí que  no, que estaba con mis amigos, que si quería fuera ella para estar con ellos. No obstante, sí le propuse pagarle un taxi para que fuese ella a Móstoles esa noche, no queriendo ella". La llamada duró 37 segundos y en realidad fue recibida a las 0.12 horas del día 5 de agosto.

Ésta fue la declaración que prestó Álvaro F. H., de 32 años, ante los investigadores el pasado 19 de febrero. Álvaro también contó que conoció a Heidi "hace unos dos años a través de la plataforma digital conocida como Badoo. Posteriormente se conocieron en persona, si bien no llegaron a iniciar una relación de pareja nunca, quedaban de manera esporádica. De estos primeros encuentros quedó una amistad entre ambos". Después el joven comenzó una relación con otra mujer y "ella le contó que estaba saliendo con un tal César", explicó este testigo que añadió que "Heidi le había contado que se iba a casar con César y le había enseñado el anillo de compromiso".

Cuando la policía detuvo a Román en Zaragoza se incautó de cinco teléfonos móviles y tarjetas SIM, entre ellos uno usado para intercambiar wassaps con Heidi que ha arrojado mucha información al caso. El desencriptado de esta información y la triangulación de los terminales ha arrojado nuevas pruebas que contribuyen a reconstruir los últimos movimientos de Heidi Paz y de César Román, las horas previas al fallecimiento de la hondureña. Estos nuevos hallazgos han permitido a la Policía encontrar nuevas pruebas y testigos e, incluso, abrir nuevas líneas de investigación respecto a testigos que ya habían prestado declaración.

Heidi y el Rey del Cachopo.

El número de teléfono de Álvaro fue encontrado por la Policía entre los últimos que marcó Heidi Paz desde uno de sus dos terminales durante la madrugada del 5 al 6 de agosto, fecha considerada por los investigadores como la de su asesinato. Este teléfono estaba a nombre de César Román, pero era usado por Heidi frecuentemente para llamar a sus hijos en Honduras de madrugada, aprovechando la diferencia horaria y más desde que la Policía le requisó el suyo privado tras un altercado en la cafetería Bacanal.

Este móvil, un BQ de color negro, estuvo guardado en la comisaría de Arganzuela desde el mes de julio de 2018 hasta hace unas semanas. El mismo día 5 de agosto Heidi realizó una llamada a casa de los abuelos paternos en Honduras, donde viven sus dos hijos, que duró algo más de tres minutos, exactamente 191 segundos, a las 2.20 horas de la madrugada hora española.

La última llamada de Heidi fue a César Román

Sin embargo, la última llamada que Heidi realizó antes de morir, la recibió César Román, el 5 de agosto de 2018 a las 5.52 de la madrugada, de 27 segundos de duración y fue recibida en la calle López Grass, de Madrid, donde vivía la pareja, tal y como ha demostrado el posicionamiento del móvil de Román.

Una imagen de la madrileña discoteca Bahía.

Estos horarios coinciden con la declaración de otro testigo, Miguel S. R., de 36 años y compañero de trabajo de Heidi en el Asador de Perales del Río donde la hondureña trabajaba cuando murió, que sitúan a la fallecida de noche en una discoteca madrileña hasta las 4.30 aproximadamente del día 5 de agosto.

Miguel contó a la policía que "a las 0.56 horas del 5 de agosto recibe una llamada de Heidi, donde ésta le preguntaba a qué hora salían los autobuses desde Perales de Río a Madrid. A lo que él le dijo que el último autobús salía a las 1.30 horas". Miguel y otro de sus compañeros llamaron un taxi para ir a Madrid y entonces "al bajar la calle en taxi vieron a Heidi en la parada del autobús de Perales por lo que se ofrecieron a llevarla a Madrid, a lo que ella accedió. S. (el otro compañero) fue el primero en apearse del taxi, se quedó en Villaverde, cerca de la avenida de los Rosales.

Ellos, Miguel y Heidi, se fueron a una fiesta en una discoteca latina llamada Bahía, que se encuentra por la Plaza de España de Madrid, puesto que Miguel había quedado con una amiga que celebraba allí su cumpleaños. Permanecieron en este local hasta las 4.30 horas aproximadamente del día 5. Al irse volvieron a tomar otro taxi. La primera en bajarse fue Heidi, lo hizo en la Glorieta de Legazpi, ella le dijo que desde allí le venía bien para coger transporte e irse a su casa". Posiblemente Miguel fue la última persona conocida que vio con vida a Heidi Paz, aparte de su asesino.

Y César llamó a un taxi

La primera llamada que recibió Heidi y ya no pudo contestar se produjo a las 12.38 del mismo 5 de agosto. A las 16.21 horas de ese mismo domingo César Román llamó al servicio de Teletaxi para pedir un vehículo en la calle López Grass y trasladar una pesada maleta a la calle Sebastián Gómez, tal y como ha declarado el taxista que lo llevó y queda demostrado por las triangulaciones a las que sometió la policía sus teléfonos.

Asimismo, los investigadores comprobaron que los terminales de Adrián Iscu, el operario sobre el que la defensa de Román dejó caer ciertas sospechas, no se encontraba en la zona durante aquellos días, al igual que tampoco se acercó a la zona el teléfono de Juan Antonio Ortiz, alias Giovanni, guardaespaldas y conductor de César Román.

Tras el hallazgo de los restos de la mujer en la nave de la calle Sebastián Gómez de Usera, el teléfono de Heidi fue usado, presuntamente por Román, ya que el terminal estaba a su nombre, hasta en 32 ocasiones para efectuar llamadas de teléfono.

Todas las triangulaciones de los teléfonos móviles de Heidi coinciden en el lugar, fecha y hora señalados por estos dos testigos con algunos pequeños errores de horarios al haber transcurrido muchos meses desde los hechos. Parece que las nuevas pruebas acorralan cada día más al Rey del Cachopo.

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