16 de octubre de 2021
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FIN DE SEMANA

Cuando queda un año para que el delito prescriba, esta puede ser la última oportunidad para conocer la verdad del asesinato, ocurrido en Vigo en 2002

Novedades 'Caso Deborah Fernández': Un despacho de Madrid realizará un informe criminológico sobre la muerte de la joven

Imagen de Deborah Fernández.
Imagen de Deborah Fernández.
El despacho de abogados que representa a la familia de Deborah Fernández, la joven asesinada hace casi veinte años en Galicia, ha solicitado la colaboración del Despacho Criminológico Jurídico Balfagón y Chippirrás para que realice un informe criminológico del caso que ayude a las autoridades a identificar al autor del crimen. Las negligencias que tuvieron lugar durante la investigación inicial han sido una de las razones fundamentales para pedir esta colaboración.

La familia de Deborah Fernández continúa luchando por descubrir quién acabó con la vida de la joven hace más de diecinueve años. En este caso, y a menos de un año de que el delito prescriba, el abogado de la familia ha solicitado la colaboración con el despacho Balfagón y Chippirrás de Madrid, uno de los más prestigiosos del país en cuanto a criminología se refiere, que realizará un informe integral sobre el caso.

Las principales causas de la solicitud de esta colaboración por parte del abogado de la familia de Deborah son las negligencias que tuvieron lugar durante la investigación del crimen por parte de las autoridades. Para comenzar, no se realizó la correspondiente inspección de las uñas de las manos de la joven hasta hace dos meses, un examen de vital importancia que confirmó la aparición de pelos y fibras que podrían ayudar a resolver este caso. Pero este no fue el único error ya que, el ordenador de la joven, que se encontraba guardado en dependencias policiales desde el año 2006, nunca fue estudiado para buscar pruebas de lo sucedido.

El Despacho Criminológico y Jurídico Balfagón y Chippirrás está especializado en el estudio de casos sin resolver y en la ayuda a las familias de personas desaparecidas. De hecho, este despacho fue el encargado de realizar el informe criminológico integral que aportó la defensa de César Román, conocido como 'El Rey del Cachopo', durante el juicio en el que se le acusó del asesinato de su novia y por el que fue condenado a quince años de prisión.

Carmen Balfagón durante una intervención en el programa "Viva la Vida".

Carmen Balfagón, socia cofundadora del despacho, ha explicado a Elcierredigital.com que “tienen esperanzas” de que, gracias a su investigación, logren ayudar a esclarecer lo sucedido. Además, ha recalcado que esta colaboración en la que se “unirán esfuerzos” entre ambos despachos está motivada por los errores que se cometieron durante la investigación inicial, que asegura fue “muy mala”.

Cabe recordar que este trágico caso dio comienzo en el año 2002, cuando una vecina de O Rosal, a 40 kilómetros de Vigo, encontró el cuerpo de Deborah Fernández desnudo y oculto bajo unas ramas. Aunque aparentemente el cadáver de la joven no tenía signos de violencia, la autopsia determinó que había muerto por asfixia, sin poder aclarar si fue de forma súbita o provocada.

Por otra parte, el análisis del cuerpo desveló que la joven había muerto entre seis y nueve días antes, incluso el mismo día de su desaparición. Cuando murió, estaba vestida, y así se mantuvo al menos durante doce horas después de su muerte, luego desnudaron su cuerpo y lo lavaron. Los informes también arrojaron que Déborah permaneció en un lugar frío y oscuro, quizás una cámara frigorífica o un sótano, hasta que fue depositada en la cuneta por su presunto asesino o un cómplice.

Campaña que pide justicia para Deborah.

Debido a que el cuerpo no tenía signos de violencia física ni de agresión sexual, la hipótesis más fiable fue la muerte por sofocación con un objeto blando que no habría dejado signos violentos.

Junto al cadáver de la joven, se habían dejado pistas falsas como un preservativo usado, un pañuelo de papel y un cordón verde bajo su cuerpo. Durante años, los investigadores siguieron esas pistas, pero descubrieron que se trataba de una escena ficticia montada para hacer creer en el móvil sexual.

El principal sospechoso de este crimen fue el exnovio de la víctima, Pablo P.S, del que la policía estimó sus testimonios “confusos y contradictorios” y que sus declaraciones “chocaban frontalmente con las de otras personas”. Pese a ello, no existían evidencias científicas que lo situaran cerca de Deborah en la noche de su desaparición, por lo que fue imposible avanzar más en la investigación.

Gracias a este nuevo informe, la familia de Deborah espera lograr de una vez por todas que este caso se resuelva y que la persona que cometió este crimen responda ante la justicia casi veinte años después.

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