20 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

Somos el país europeo con mayor consumo de prostitución y el tercero a nivel mundial ya que cuatro de cada diez hombres recurren al sexo de pago

El negocio del sexo en España: El Supremo reconoce el derecho de trabajadoras sexuales a sindicarse

Prostitutas en las calles de Barcelona.
Prostitutas en las calles de Barcelona.
El Tribunal Supremo ha reconocido el derecho de las prostitutas a formar un sindicato. Los jueces de la Sala de lo Social dan así la razón al sindicato OTRAS al considerar que sus miembros “gozan del derecho fundamental a la libertad sindical y tienen derecho a sindicarse”, sin que ello determine “la legalidad (o ilegalidad)” de la actividad. Una decisión de la Justicia que no ha hecho más que avivar la polémica acerca de este negocio que, cada año, mueve millones de euros en nuestro país.

Las trabajadoras sexuales en España tienen derecho a sindicarse. Así lo ha dictaminado el Tribunal Supremo en una sentencia en la que avala los estatutos del sindicato OTRAS (Organización de Trabajadoras Sexuales).

De este modo, y en medio del debate de si el oficio más antiguo del mundo debe ser legal o no, el Alto Tribunal avanzaría en los derechos de las prostitutas aunque, por otro lado, deja muchos cabos sueltos al señalar el fallo que la decisión "no supone ni laboralizar ni legalizar la prostitución por cuenta ajena”.

En un avance de la sentencia que se hizo público el pasado miércoles, coincidiendo con el Día Mundial de la Trabajadora Sexual, el Supremo matizaba que unos estatutos sindicales no pueden determinar la legalidad o ilegalidad de cualquier actividad "correspondiendo esa tarea al legislador". Por ello, argüía que "el examen debe ser y es el del contenido de los Estatutos, no el de realidades paralelas o conexas, siendo por completo ajeno a este litigio el debate sobre la legalización, tolerancia o penalización de la prostitución por cuenta ajena, máxime cuando la misma no aparece contemplada en los Estatutos". 

Una decisión cuya visión no comparten diversos sectores de la sociedad, para quienes la polémica está servida. Desde asociaciones de mujeres, e incluso desde la propia Fiscalía, se ha querido poner freno a esta iniciativa aduciendo que, de alguna manera, con ella se legalizaba y reconocía la prostitución, y sobre todo el proxenetismo, es decir, la explotación de las mujeres para actividad sexual.

La Unión General de Trabajadoras y Trabajadores (UGT) ha emitido un comunicado en el que denuncia que para su organización “la prostitución no es un trabajo, ni por cuenta ajena ni por cuenta propia, sino una forma de violencia contra las mujeres”. Y afirman, que de la sentencia “cabe deducir que el Supremo entiende que la prostitución por cuenta propia no solo es aceptable, sino que está revestida de la legalidad necesaria y se ejerce voluntariamente”.

En un país en el que los vínculos entre prostitución y trata de seres humanos con fines de explotación sexual son más que evidentes, prosiguen, “vemos cómo, no solo las normas sino también decisiones judiciales, siguen dando carta de naturaleza a la explotación de las mujeres”.

Policía en un local de alterne. 

“La voluntariedad, ya sea en la prostitución por cuenta propia o por cuenta ajena, es más que cuestionable cuando no totalmente inexistente. Pero además cuando estamos ante una conducta que genera una violación de derechos, la voluntariedad, aunque ésta exista, nunca puede ser una justificación para dar carta de naturaleza, legalidad, a esta conducta”.

Muy diferente ha sido la acogida por parte de trabajadoras de OTRAS. Pese a estar todavía analizando el fallo con sus asesores jurídicos, ven la sentencia como una “gran victoria” y un “gran avance” para el colectivo de trabajadoras sexuales que quieren ejercer de forma voluntaria.

Las cifras de la prostitución en España

Legal o no, lo cierto es que, según un informe publicado en 2019 por Naciones Unidas, España es el país europeo con mayor demanda de sexo pagado y el tercero a nivel mundial. Cuatro de cada diez hombres españoles han pagado al menos una vez por sexo, unas cifras que convierten a nuestro país en el líder en consumo de prostitución, pero también en uno de los principales destinos de tráfico de mujeres.

De hecho, en nuestro territorio existen más de 1.500 locales de alterne legales, sin contar los pisos dedicados a la prostitución que operan al margen de la ley.

En este sentido, y según el mismo informe, en España ingresan unas 45 mil personas por año para ser usadas en la explotación sexual. La tragedia humana, medida en números de ganancias y beneficios, deja en manos de las mafias de trata entre siete y doce billones de dólares al año, convirtiéndose de este modo en el segundo negocio clandestino en beneficios, después del tráfico de armas y por delante del tráfico de drogas.

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