06 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

José Rosello tiene sólo un hermanastro, mientras que Victoria se apoya en su hermana y apenas habla con su otro hermano

La soledad y la desgracia mandan en la vida actual de los padres de Julen: la prensa, los políticos y los "amigos" ya se han retirado de El Palo

Los padres de Julen durante la espera en Totalán.
Los padres de Julen durante la espera en Totalán.
Los padres de Julen, José Rosello y Victoria García, están solos y conforme pasen los días se irán encontrando más solos. La prensa ya se ha retirado prácticamente de El Palo y Totalán, aunque ellos hablan casi a diario con una periodista alemana por teléfono. Los políticos también han perdido interés y los vecinos y conocidos que hicieron piña en torno a la familia también se han ido retirando lentamente, cada uno con sus quehaceres diarios.

La tristeza se respira en el ambiente de El Palo. José Rosello y Victoria García, padres de Julen, han vuelto a casa de su tía en este popular barrio malagueño. Victoria continúa de baja médica de su trabajo en el Burger King, y así seguirá durante bastantes días, mientras que José apenas sale a la calle. No quiere que nadie le dé el pésame ni le mire con lástima ni tampoco quiere irse muy lejos del teléfono de casa.

Imagen de la barriada de El Palo, en Málaga.

José lleva los apellidos de su padrastro, que lo crió como propio, ya que su padre biológico abandonó a su madre al conocer que estaba embarazada y no le dio los apellidos al niño. Luego la mujer contrajo nupcias con otro hombre y poco después dio a luz al hermanastro de José, a quien cariñosamente apodan Chanche. Ahora José sigue arropado por su madre y su hermanastro, que lo ha acompañado durante estas dos semanas que duró la búsqueda y con quien mantiene una estrecha relación.

Victoria mantiene mucho contacto con su hermana y dos amigas, aunque es la única que no hablado todavía ante los medios de comunicación, aunque en algunas ocasiones ha perdido los nervios con la policía, los medios de comunicación y hasta con su suegra. Sin embargo, el único hermano varón  de Vicky no ha aparecido durante toda la crisis por Totalán. Fuentes cercanas al matrimonio aseguran que Vicky no ha explotado emocionalmente todavía, "continúa en estado de shock", dicen.

La madre de Julen sólo ha hablado para la Guardia Civil en sus declaraciones.  El programa de Ana Rosa, en Telecinco, tuvo acceso a su declaración en las que relataba el horror de una madre cuando sabe que un hijo suyo ha caído al pozo. "Ni siquiera vi lo que pasó. Estaba llamando a mi trabajo cuando oí los gritos y vi que todos se iban al pozo. Me asomé a la boca del pozo y escuché llorar a mi hijo. Cuando dejé de escucharlo llorar, empecé a gritar desesperada", contó Vicky a la Guardia Civil, según recogía el programa de Telecinco. La madre de Julen no vio como su hijo cayó, fue su padre José el que sí relató cómo se cayo el pequeño aquel fatídico domingo.

El entierro de Julen fue multitudinario.

El pozo ilegal, según fuentes de la investigación, se había abierto el 18 de diciembre y en los días previos al suceso, en concreto el 5 de enero, se habían hecho una serie de obras ilegales en la misma zona. Se rebajó la montaña ganándole terreno y se hizo una zanja donde se preveía la construcción de un muro de contención que evitase posibles desprendimientos de tierra sobre una vivienda que se quería hacer allí el dueño de la finca, David Serrano. La duda surge sobre los bloques que tapaban supuestamente el hueco, ya que José declaró conocer que estaban allí porque el dueño de la finca se lo había dicho. Sin embargo, el niño cayó por el hueco destapado.
 
La Guardia Civil ya ha hecho una reconstrucción del camino que se cree que hizo Julen hasta el pozo ilegal a través del cual se precipitó. El niño de dos años se encontraba sentado en una zanja de 35 metros de largo y cinco de ancho comiendo un paquete de gusanitos que se encontró dentro de la prospección. La última palabra la tiene ahora el Juzgado número 9 de Málaga.
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