12 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

El hombre portaba este símbolo como apoyo a un colectivo que reclama justicia en el doble crimen de esta localidad onubense

La empresa Mercadona de Juan Roig echa de su supermercado de Almonte a un discapacitado intelectual por llevar un corazón verde

Juan Roig, presidente de Mercadona y el supermercado de Almonte.
Juan Roig, presidente de Mercadona y el supermercado de Almonte.
La coordinadora del Mercadona de Almonte, Huelva, echó de este supermercado a un discapacitado intelectual el pasado sábado. Este hombre llevaba un corazón verde de tela en su solapa, simpatizando con el colectivo que pide la repetición del juicio de Almonte. El hombre coincidió en el mostrador con Raquel Granado, expareja de Francisco Javier Medina, único acusado por el doble crimen de esta localida onubense en 2013, un suceso que tiene dividido al pueblo.

El colectivo "Corazones Verdes" ha enviado una carta a Mercadona para protestar por la expulsión de este supermercado en la localidad onubense de Almonte el pasado sábado 21 de septiembre a un simpatizante de su colectivo que llevaba dos corazones verdes en la solapa de su camisa.

El colectivo almonteño "Corazones verdes" reclama justicia en el doble crimen de Almonte. En abril de 2013 Miguel Ángel Domínguez y su hija María de 8 años murieron apuñalados en su casa. Francisco Javier Medina, que mantenía una relación sentimental con Marianela Olmedo, madre de María y pareja de Domínguez, fue detenido, acusado y juzgado por el doble crimen. En octubre de 2017 un jurado popular declara no culpable a Medina y los sucesivos recursos presentados le dan la razón al acusado.

Desde entonces Almonte y todo Huelva se dividió y así sigue hasta ahora. Unos creen la investigación de la Guardia Civil que apuntaba a Medina como claro culpable y otros defendían la inocencia del hombre. El colectivo "Corazones verdes" apoyaba la versión de la investigación policial y reclaman la reapertura del caso y un nuevo juicio. Sus simpatizantes muestran siempre un corazón verde en solapas y camisetas, pero también lucen pancartas y banderolas en los balcones. 

Se conocieron todos en Mercadona

Todos los protagonistas de la trama trabajaban o trabajaron en el Mercadona de Almonte, el fallecido Miguel Ángel Domínguez, como su pareja de entonces Marianela Olmedo, el detenido y acusado del crimen Francisco Javier Medina y su expareja Raquel Granado, que rompió con Medina cuando supo de la relación con Marianela, trabajaban en diferentes turnos en el supermercado. Marianela y Raquel en el turno de tarde en muchas ocasiones y Medina como reponedor.

Precisamente la declaración de Raquel Granado fue una de las más conflictivas durante el juicio, ya que ante la Guardia Civil declaró no haber visto a su expareja en la franja horaria que se cometía el crimen y luego durante el juicio aseguró que sí estaba trabajando en ese horario, a pesar de que ninguno de la veintena de trabajadores restantes lo vio.

En ese escenario y con el pueblo tenso el pasado 21 de septiembre un incidente vino a quebrar la paz de Almonte. Un hombre con discapacidad intelectual se puso en la cola de la pescadería, en su solapa un corazón verde de tela, frente a él y en el mostrador despachando Raquel Granado, la expareja de Medina, que según algunas fuentes consultadas se pone nerviosa cuando ve a esta persona y reclama la presencia del guarda jurado y la coordinadora de tienda.

María y Miguel Ángel Domínguez, victimas de Almonte.

Según las fuentes consultadas, la coordinadora, que sustituye a un coordinador anterior desde hace poco tiempo, decide expulsar del local al hombre discapacitado por llevar el corazón de tela en su solapa aludiendo al derecho de admisión. El  hombre se dirigió entonces a la Guardia Civil para interponer una denuncia, pero le dijeron que las empresas privadas pueden hacer uso de este derecho sin dar explicaciones.

Queja formal de la familia

La familia de esta persona interpuso una queja formal ante el supermercado, que de momento ha dado la callada por respuesta. La empresa de Juan Roig tampoco ha contestado a las preguntas de elcierredigital.com, sobre este asunto.

Quienes no se han conformado con dejar pasar el incidente ha sido el colectivo "Corazones verdes", que ya ha recabado 500 firmas al pie del siguiente comunicado:

"Los abajo firmantes queremos mostrar ante la dirección de Mercadona S.A. nuestra más firme repulsa por el acto acontecido el sábado 21 de septiembre de 2019 en las dependencias del establecimiento comercial de Almonte. Una persona que por respeto a la privacidad de la misma, pero cuyos familiares ya han mostrado ante los servicios de atención al cliente de Mercadona su respectiva queja, portaba un símbolo de corazón verde en su indumentaria y al pasar por delante de una trabajadora del establecimiento se puso nerviosa y llamó a la coordinadora de la tienda quien indicó a esta persona que allí no podía entrar más con ese símbolo. Ese símbolo, para conocimiento de la dirección de Mercadona S.A. constituye un emblema justo y noble como es pedir justicia por el doble asesinato ocurrido en esta localidad en abril de 2013 y del que Mercadona S.A. tiene perfecto conocimiento al tratarse la persona asesinada de uno de sus empleados por aquel entonces junto con su hija pequeña de ocho años".

Las familias de las víctimas con camisetas y corazones verdes.

El colectivo añade que "Mercadona S.A. debe saber que la situación en la población es muy delicada por la ausencia de justicia en este caso y la sensibilidad del conjunto del municipio está a flor de piel por dicha circunstancia, siendo numerosas las personas que empatizan con el dolor de los familiares de las víctimas y con la falta de justicia en este caso, por lo que son muchos los clientes que acuden a la tienda de Almonte a efectuar diariamente su compra y portan el símbolo de corazón verde, por lo que nos preguntamos ¿MERCADONA S.A. no va a permitir la entrada a 200, 300, 400 personas que puedan entrar diariamente en el establecimiento con dicho símbolo?"

Raquel Granado, de rosa, junto a su madre llegando al juzgado para declarar. / Huelva Información.

Los firmantes añaden que "no tenemos culpa de que una trabajadora de dicha tienda se ponga nerviosa al ver a alguien portando ese símbolo, ya que MERCADONA S.A. debe saber el por qué esa trabajadora en concreto se pone nerviosa. Al respecto, hemos de indicar que no es la primera ocasión en la que esta trabajadora se ve envuelta en un incidente similar por las mismas condiciones. Ante eso nos preguntamos si el problema está en quien porta un símbolo que no hace daño a nadie o en la trabajadora que se desestabiliza cada vez que ve a alguien portando ese símbolo. El anterior coordinador de Mercadona de Almonte es perfectamente conocedor de los incidentes que han habido en torno a esta trabajadora por las circunstancias que exponemos, por lo que contemplamos que o bien la dirección de Mercadona S.A. es ajena a esta problemática existente en la tienda o está dejando pasar un conflicto que visualizamos no tiene solución si Mercadona S.A. no pone remedio y que incluso puede ir a peor y ya de por sí anunciamos que si no se toman medidas contemplamos llevar a cabo movilizaciones a las puertas del establecimiento".

Los "corazones verdes" almonteños solicitarán con la entrega de firmas que "se tome las medidas disciplinarias oportunas y ejemplarizantes para erradicar de una vez por todas esta problemática, ya que de lo contrario se está consintiendo un atentado a una petición justa como es la de pedir justicia por un hombre bueno y empleado de esa tienda y su hija asesinados de la forma más cruel que es lo que representa el símbolo de un corazón verde. En ese sentido consideramos que el derecho de admisión de un local no puede estar por encima de los derechos del individuo, ya que ha de basarse en criterios razonables y no discriminatorios y que sepamos nunca se ha visto echar a nadie por pedir justicia sobre un caso tan luctuoso y atroz y menos por el mero hecho de portar un corazón verde".

La abogada onubense Gloria Gómez Reyes ya se ha ofrecido a apoyar legalmente asesorando a los familiares del hombre afectado y al colectivo de "Corazones verdes".

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