23 de mayo de 2022
|
Buscar
FIN DE SEMANA

La formación liderada por Íñigo Errejón, que también se opone al envío de armas al Este, quiere pescar en río revuelto

La guerra de Ucrania provoca el divorcio entre Yolanda Díaz y Podemos para alegría de Más País

/ Errejón y Díaz
El envío de armas a Ucrania para luchar contra Rusia ha provocado otra fragmentación en la izquierda española. Alberto Garzón advirtió de que Podemos podía "asfixiar" políticamente a Yolanda Díaz, que respira al ver que Iglesias parece haber reculado en su postura sobre la guerra. Errejón, que también se oponía al envío de armas, se frota las manos con la 'guerra' autóctona.

La guerra de Ucrania está provocando fricciones en el Gobierno de España por el envío de armas al Este. Pedro Sánchez, que en un principio se oponía a armar al pueblo ucraniano, ha cambiado de opinión a la vista de los acontecimientos y ha dejado fuera de juego a su coalición con Unidas Podemos.

Y es que, mientras Yolanda Díaz apoyaba de forma tácita la postura socialista al recordar que la política exterior del Ejecutivo la marcaba el presidente del Gobierno, Podemos llamaba al PSOE "el partido de la guerra" e Izquierda Unida resucitaba el 'no a la OTAN'.

Pablo Iglesias ha aprovechado su distanciamiento de la política institucional para elevar el tono contra la postura defendida por Díaz y Alberto Garzón ha tenido que echar un capote a su compañera del PCE, con la que parece haberse reconciliado, según indican fuentes del entorno, para que Podemos no la "asfixie" políticamente, hecho, que de darse, podría suponer su renuncia a una futura candidatura.

En estos días, tanto Iglesias como Belarra han levantado el pie sobre el asunto porque el transcurso de la guerra está despertando, de forma mayoritaria, las simpatías hacia Ucrania, incluso en ámbitos progresistas.

Ante estas controversias, Más País está frotándose las manos porque, aunque su postura inicial es contraria al envío de armas a Ucrania, ha rebajado su tono, posiblemente al ver que las tensiones en Unidas Podemos, sin Yolanda Díaz, podrían favorecerle, o quizá, por la posibilidad de que la vicepresidenta sopesara unirse a su proyecto en vez de ser tutelada por los morados.

Cabe recordar que Errejón aseguró que "da gusto" trabajar con Díaz y que le "suena bien" el nuevo proyecto político de la ministra de Trabajo.

Palos de Maestre

Antonio Maestre asegura en la web de La Sexta que "Podemos", en lo relativo a Ucrania, "actúa con un infantilismo vergonzante que, además, es una enmienda a la totalidad del imaginario que se ha usado durante décadas en la izquierda y que conforma el espacio político (. . .) Su posición en el conflicto solo es coyuntural, basada en el cálculo electoral espurio que considera que defender una estrategia en solitario contraria a la del resto de partidos les haría capitalizar el beneficio. Se han equivocado".

Dice el periodista que "necesitan minar a Yolanda Díaz para demostrar que Podemos tiene que tener más fuerza en el nuevo espacio político (. . .) ¿Son conscientes en Podemos de que están minando la posición fijada de su candidata de cara a su electorado? Puede que no les guste que haya decidido tener voz propia y alejarse del aparato de Podemos, pero es la candidata que señaló Pablo Iglesias antes de irse".

Esta postura parece ser compartida por Alberto Garzón, que dirige la revista laU. El citado medio asegura que "sería sensato tener presente la hipótesis de un posible adelanto electoral. Pedro Sánchez podría ver en la actual coyuntura una oportunidad electoralista. En ese escenario, parece lógico pensar que la que está llamada a ser la candidata de la izquierda, Yolanda Díaz, pudiera no hacerse cargo del adelanto; quizá no tanto por los riesgos de este como por los motivos y la pendiente que nos pudieran llevar a él".

Y explica que "es probable que se encuentre en estos momentos sufriendo un momento de asfixia por parte de las fuerzas políticas que forman el espacio y cuyas presiones reducen su margen de intervención. En ese escenario de elecciones sin Yolanda Díaz como candidata, lo más probable sería un acusado retroceso de Unidas Podemos que llevaría al espacio a un punto de no retorno, tanto a nivel político como a nivel organizativo. Este debilitamiento abriría dos posibilidades: una Gran Coalición, con independencia de su fórmula formal, o un gobierno de la derecha con la extrema derecha".

La revista de Garzón dice que "la izquierda no debería mirar sólo, ni principalmente, por los intereses propios del espacio político, mucho menos por los intereses corporativos de las fuerzas que lo conforman, sino por los intereses de la clase trabajadora y los sectores populares de nuestro país. Por los derechos humanos, sociales y cívicos. Por la propia democracia, ya de por sí maltrecha y limitada. El momento exige dirigentes políticos responsables y de altura".

Gota

La gota que colmó la paciencia de Podemos fue la entrevista que concedió Díaz esta semana en Canal Sur. La gallega aseguró que en el Ejecutivo no había "en absoluto, una crisis. El Gobierno está más unido que nunca, absolutamente coordinado".

Díaz y Errejón. 

"El Gobierno de España habla con una sola voz, que explicita el Presidente. Evidentemente hay muchas dudas y diferentes sensibilidades, pero el Gobierno actúa con una sola voz, sobre todo en una situación tan complicada, con una invasión ilegítima de Ucrania. Tenemos claro quién dirige la política exterior y que el Gobierno habla por el Presidente", aseguró.

La vicepresidenta no solo apoyó a Sánchez sino que admitió que entendía que se armase al pueblo ucraniano, a pesar de que compañeras de gabinete como Ione Belarra o Irene Montero habían mostrado su desacuerdo.

"España está trabajando en coordinación con Naciones Unidas y las autoridades europeas, pero no podemos olvidar que el pueblo ucraniano está siendo agredido. Hay medio millón de refugiados ya y los ucranianos tienen derecho legítimo a defenderse", explicó Díaz. 

COMPARTIR: