25 de agosto de 2019
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EDICIÓN VERANO

Adela Cantero, hija de El Fary, indignada tras conocer la muerte de su hermano José Luis, rechazado por toda su familia

"Mi padre tiene la culpa de que mi hermano muriera solo y abandonado"

Exclusiva Adela Cantero, hija de El Fary.
Adela Cantero, hija de El Fary.
José Luis Cantero Rodríguez, Luisito, hijo de El Fary, falleció el verano pasado. Nadie reclamó su cuerpo y nadie sabe dónde fue enterrado. Su hermana Adela, intentó buscarlo hace unos meses pero no tuvo noticias de él y comenzó a pensar lo peor porque Luisito tenía un cáncer de próstata y otro de rinón, que finalmente acabaron el verano pasado con su vida.

Nadie publicó la noticia, no hubo esquela en los periódicos ni entrevistas a familiares. José Luis Cantero Rodríguez, el hijo primogénito del cantante El Fary murió el verano pasado, a los 52 años, entre la ignorancia y el olvido de su familia, en la habitación alquilada de una casa del madrileño barrio de Entrevías. Sólo su hermana Adela intentó ayudarlo e incluso lo buscó hasta ayer, miércoles, cuando tuvo conocimiento de su muerte gracias a elcierredigital.com. La vida de Luisito no fue fácil y así lo cuenta su hermana Adela.

"La vida de los hijos mayores de El Fary nunca ha sido fácil. Mi hermano Luisito no lo tuvo fácil, ni yo tampoco y mi padre tuvo la culpa de que mi hermano muriese solo ya abandonado. Él era buena gente, a pesar de sus problemas con las drogas y de todas las cárceles que pisó", cuenta Adela con rotundidad.

Adela Cantero de Miguel es hija del cantante José Luis Cantero, El Fary, y está enfadada tras enterarse de la muerte hace casi un año de su hermano mayor por parte de padre. Luisito había pasado en la cárcel más de 20 años, en diferentes épocas de su vida, desatendido por su padre, su padrastro y sus dos hermanas de madre. Sólo Adela Cantero, hermana por parte de padre, lo intentó hace unos diez años cuando José Luis salió de la cárcel.

José Luis Cantero, El Fary.

Adela buscaba a su hermano Luisito desde hace tiempo "extrañada de que no se hubiese puesto en contacto con nosotros porque yo sabía que estaba fuera de la cárcel pero no sabíamos donde estaba", explicaba como ya contamos en este diario. Después de varias casualidades una vecina se puso en contacto con El Cierre Digital para confirmar lo que ya todo el mundo se temía, que José Luis había fallecido y que unos meses después el piso donde vivía se había incendiado matando a su propietario y a otras dos personas.

No se ocupó de todos los hijos por igual

"No me extraña este tipo de accidentes porque aquí en Alicante José Luis también tuvo un accidente al quedarse dormido fumando un chino de heroína y casi tenemos un disgusto", recuerda Adela Cantero de Miguel, que siempre ha mantenido públicamente las críticas a su padre por "no ocuparse de todos sus hijos por igual y abandonar a los dos mayores".

El Fary tuvo cuatro hijos reconocidos, pero "nunca asumió que tenía cuatro hijos, sólo aceptó que su familia era la última, la que tuvo con Conchi Olmedilla y sus hijos Raúl y Javi", dice Adela a elcierredigital.com, tras enterarse que José Luis o Luisito como lo conocían, había muerto con 52 años sin que nadie de su familia, excepto ella, se interesase por su paradero. "Mi padre nunca ejerció como tal con los dos mayores. Luisito tuvo muy mala vida, porque su madre se murió pronto y su padrastro no se ocupó de él tampoco", declara su hija y entonces, "cuando era el momento de mi padre poder hacerse cargo de él, pues claramente pasó", añade Adela.

José Luis, hijo primogénito de El Fary. / "Aquí hay madroño" (Telemadrid).

Luisito cayó entonces en las drogas y comenzó una carrera delictiva de robos y atracos, "cosas que por separado no suponían grandes condenas pero que juntas lo tuvieron casi 25 años en la cárcel", declara su abogado, Ramón Fernández de Mera. "La primera condena fue muy larga, casi 20 años, entró muy joven en la cárcel y cuando salió retomamos el contacto", recuerda Adela.

El Fary retiró la pensión después de dos años

Lo cierto es que el cantante José Luis Cantero, el Fary, sólo consideró como su última familia al matrimonio que formó con Conchi Olmedilla y sus hijos Raúl y Javier. De hecho nunca pasó pensión a los mayores: "Cuando tenía 16 años mi madre quería pagarme un curso de peluquería y no tenía dinero, así que pensó en pedírselo a mi padre y luego una abogada la convenció para que le pidiese pensión. El mismo día que cumplí los 18 años, el 20 de junio, retiró la poca ayuda que nos pasaba".

Adela, hija de El Fary.

Fue sintomático cómo se conocieron los hermanos mayores, según recuerda Adela: "Fui al parque de atracciones a ver cantar a mi padre con 15 o 16 años. Estaba delante en una zona Vip, acotada, y se acercó un chico un par de años mayor. Me preguntó a quien había venido a ver, le dije que a mi padre, El Fary. Entonces él me dijo que también era el suyo. Aquello me dejó un poco en shock... sin duda, fue una manera extraña de conocerse" y añade que "mi padre siempre se desentendió de sus hijos, cuando me separé de mi primer marido le pedí trabajo, no dinero, solo trabajo, y no me lo dio" y remata que "El Fary no fue un buen padre y cuando digo esto parece muy impopular, porque caía bien a todo el mundo, pero con la verdad se va a todas partes".

Todos los hijos fueron al entierro del padre, cuando falleció en 2007 , "ahora recuerdo aquello y me da mucha tristeza verlo, lo dejaron salir para ir al entierro y poco después se vino conmigo a vivir a Alicante, sin embargo, el murió solo", dice Adela. Poco después José Luis reclamó la parte de la herencia que le correspondía y recibió 300.000 euros que gastó en apenas un año, como contaron su hermana y su abogado, en drogas, juego y prostitutas.

Los recuerdos que le quedan a Adela de los trece años que su madre, Pilar de Miguel, de 86 años, y El Fary, vivieron juntos "no son nada agradables, yo viví experiencias horribles y como El Fary era un personaje que caía bien, cuando fui a la televisión y dije la verdad de lo que había detrás, la gente no te quiere creer".

Ahora se lamenta no haber podido despedirse de su hermano Luisito "como era debido, mi hermano no tenía que haber muerto solo, podía haber ocurrido al menos acompañado de alguien de su familia". Luisito decidió dejar de luchar contra el cáncer en el verano de 2018 y abandonó el madrileño hospital Gregorio Marañón entre peleas con las enfermeras. Cuando falleció, su amigo Miguel fue a pedir sus enseres al hospital, pero le dijeron que al no ser familia no podian dárselos. Se lo llevaron al depósito de cadáveres. Nadie reclamó su cuerpo. Nadie sabe dónde está enterrado.

 

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