15 de julio de 2020
|
Buscar
FIN DE SEMANA

La preparación psicológica es fundamental para superar esta pandemia global en confinamiento

Los mejores consejos para pasar la cuarentena en casa y evitar los conflictos familiares

Encerrados por el coronavirus.
Encerrados por el coronavirus.
La perito judicial Eva Milla, especialista en psicología infantil, trastorno psiquiátrico e intervención social, explica en este artículo cómo podemos enfrentarnos al coronavirus desde el aislamiento forzoso en nuestras casas y detalla la preparación psicológica que debemos tener para afrontar las próximas jornadas.

El mundo se enfrenta a un contagio desconocido, a un virus no estudiado cuya vacuna parece lejos de obtenerse. Es grande la alarma que está causando en todos los sistemas de salud pública del mundo, pero lo que también parece cierto es que el peligro real de que los contagiados tengan un final fatal no es tan grande. Lo que si sabemos es que este virus se contagia con muchísima rapidez, con una velocidad inusual y como consecuencia afecta a mucha más gente además de producir más muertes. Se hablaba de un muerto por cada mil personas, lo que causa un estupor grande porque seamos mayores o no, está causando estragos. 

No importa cuantas cosas digan para dar tranquilidad a la población si se nota que el virus se acerca peligrosamente como un bumerán. La sensación de control no es grande ni pequeña, es simplemente preocupante, porque no sabremos si las cosas están controladas hasta que no lo tengamos controlado del todo.

La presión psicológica que el virus está causando en la gente, en las empresas y en las familias, se hará notar cuando pase un tiempo alejado de esta situación. No estamos siendo consciente de lo que está creando en nosotros tanta angustia y tanta emoción contenida. La gente vive el virus como algo que puede pasarle pero aun lejos de pasarle, y cuando lo tiene encima tiene que ponerse en cuarentena, y dejar toda su vida detrás para vivir un tiempo en blanco, o al menos eso es lo que nos llega de los que lo han pasado ya.

Hay que prepararse psicológicamente para la reclusión en casa, para que ese tiempo en vacío no deje otras secuelas disfrazadas de ansiedad y de estrés producido por la convivencia con familiares o por la soledad no deseada. Nuestras cabezas se tienen que mentalizar y tratar de obtener beneficios de crecimiento personal en este tiempo.

Hay que poner el cuerpo y la mente en modo sencillo, calmado, sin prisa, ni agobios. No importan las responsabilidades económicas que se tengan, ni importa el negocio cerrado ,ni el colegio de los niños, ni los créditos que se deban, es solo un tiempo de descanso. Luego ya veremos, hay que vivir sin previsión.

En casa pasando el coronavirus.

Nuestra cabeza europea no está preparada para este modo de vida, generaciones enteras han vivido sin pasar ningún tiempo de apuro o necesidad, y desde luego nunca antes este fenómeno pandémico que barre nuestra zona de confort, pero hay que intentarlo, porque es la mejor manera de mejorar nuestras defensas contra el virus, ser felices, por difícil que parezca. 

Este bicho también nos va revelar secretos. Nos va a mostrar como somos capaces de vivir sin mucho. Sin todas esas cosas que llenan nuestras basuras y que no son imprescindibles. Nos enseñará a valorar y entender que somos más libres de lo que pensamos. 

No pensar, vivir el presente más que nunca, intentar compartir tiempo de calidad con nuestros familiares, no darle mucha importancia a cosas que no sean prioritarias, si el niño o jovencito pasa demasiado tiempo en la play, ahora mismo no es principal, no es para siempre, no enturbiemos el tiempo de convivencia obligada. 

Menos roces, más comunicación

Pongamos todo lo que podamos de nuestra parte para que nuestras parejas sean felices, menos roces, más comunicación. Da igual en la circunstancia que estemos.Tanto si la pareja ha sido infiel, como si crees que no te tiene en cuenta, o estáis enfadados por cualquier motivo, incluso has pensado dejarle, pon las razones en cuarentena. Interrumpe el tiempo de beligerancia y trata de comprender que ahora no toca nada más que estar tranquilo y protegido además de dar cobertura emocional a los que te quieren.

Intentemos negociar con nuestros hijos como van a ser los tiempos repartidos en el día. Imprescindible recordar que los padres siguen teniendo la autoridad, y que los hijos deben respetar, pero no tomarse muy a pecho lo que pase ahora dentro de la casa, porque este tiempo es obligado y ya habrá tiempo de recomponer todas las situaciones, las económicas, las sociales, las educativas, etc... estemos tranquilos, esta es la mejor fórmula para combatir el virus chino.

Y cuando todo esto pase, le habremos dado a nuestra mente un descanso mental que nunca antes había disfrutado, y entonces habremos obtenido la mejor garantía de comernos el mundo cuando cuando haya que ponerse de nuevo en él. Demos tranquilidad a nuestros seres queridos, dejemos preocupaciones a un lado que nada tengan que ver con el día a día más inmediato. Seguro tendremos que luchar el doble para recuperar el tiempo perdido cuando este mal sueño termine, porque lo que es seguro es que terminará.

COMPARTIR: