19 de septiembre de 2021
|
Buscar
FIN DE SEMANA

Gómez Iglesias tuvo que ser hospitalizado por lesiones en un ojo, contusiones y traumatismos tras protagonizar un enfrentamiento con un vigilante

Los peleas del 'Pequeño Nicolás': De la última agresión en Marbella a sus altercados en Madrid

Francisco Nicolás.
Francisco Nicolás.
'El pequeño Nicolás' sufrió el pasado viernes una agresión en Marbella. Tras un enfrentamiento con un vigilante de seguridad, el joven tuvo que ser ingresado en el Hospital Costa del Sol por las lesiones que presentaba en un ojo, así como por contusiones y traumatismos. Esta no es la primera vez que el polémico Francisco Nicolás se ve envuelto en una reyerta, el pasado marzo sufrió otra agresión en Madrid y, en 2019, fue detenido tras protagonizar un altercado en una pizzería.

Francisco Nicolás Gómez, más conocido como 'el pequeño Nicolás', vuelve a protagonizar titulares en un año que parece estar siendo especialmente duro para el madrileño. Después de ser condenado a un año y nueve meses de prisión por falsificar un DNI para que uno de sus amigos hiciese la Selectividad en su nombre, y tras la pena de tres años que la Audiencia Provincial de Madrid le impuso por hacerse pasar por un emisario del Rey durante un viaje a Ribadeo, ahora, el polémico joven copa la prensa por una pelea con un vigilante de seguridad en Marbella. 

Según adelanta El Confidencial, la paliza se produjo el pasado viernes poco antes de las dos menos diez de la madrugada, cuando 'el pequeño Nicolás' salió de un concierto al que había asistido y se encontraba en una explanada cercana al recinto desde la que se accede al transporte público. En el momento de desalojar la zona, tal y como relató Francisco Nicolás en el citado medio, un miembro del equipo de seguridad le "cogió como una oveja y me metió dentro de un autobús". Tras cruzar una palabras, el vigilante, supuestamente, le asestó un puñetazo en la cara y le retorció el brazo para reducirlo en el suelo. 

El joven acabó ingresado durante aproximadamente 12 horas en el Hospital Costa del Sol marbellí, consecuencia de una “agresión física con traumatismo craneoencefálico (TCE)”, con “pérdida de conocimiento” y “hematoma ocular derecho”, según se recoge su parte médico.

No es el primer altercado 

Esta no sería la primera vez que 'el pequeño Nicolás' se ve enzarzado en una pelea. En noviembre de 2019, tal y como contó elcierredigital.com, la Policía Nacional detuvo a Gómez Iglesias tras un incidente en un restaurante situado en el número diez de la madrileña calle Orense. En aquella ocasión, se produjo un altercado entre el joven y el personal del local que se saldó con un trabajador herido leve.

Asimismo, en marzo de este año, Francisco Nicolás saltaba de nuevo a la palestra tras sufrir una agresión cuando caminaba con sus amigos por el madrileño Paseo de la Castellana. Según él mismo relató, unos jóvenes le increparon y, tras negarse a hacerse una foto con ellos, recibió insultos, patadas y puñetazos. Gómez Iglesias tuvo que permanecer una noche ingresado en el hospital. 

Salto a la fama 

Francisco Nicolás Gómez dio el salto a la fama en el año 2014 tras destaparse los engaños que el joven, que entonces solo tenía veinte años, había cometido en los círculos políticos de España. 'El pequeño Nicolás' presumía del estrecho vínculo que le unía a líderes del Gobierno, miembros de la Casa Real, empresarios de primer nivel y personajes públicos. Unas relaciones que, finalmente, le pusieron en el centro de la diana y que le han llevado desde 2017 a ser procesado por falsedad documental, estafa en grado de tentativa y usurpación de funciones públicas y estado civil, revelación de secretos, cohecho impropio, malversación de caudales públicos y tráfico de influencias.

Hijo de una familia de clase media, su padre trabajaba como repartidor y su madre como auxiliar administrativa, y no como agente secreto del CNI, como expresaba en una de las muchas versiones que ofreció sobre su vida. 

Francisco Nicolás saludando al Rey Felipe VI. 

Antes de cumplir los quince, ya era el director de una discoteca light y cada fin de semana movilizaba a 800 o 1.000 jóvenes, la mayoría hijos o nietos de gente importante. Así, empezó a manejar dinero a espuertas y fue entonces cuando lo fichó la fundación FAES para que atrajera a jóvenes de su edad. El propio Francisco contó en alguna ocasión que “aquello funcionó como una catapulta”. A partir de entonces comenzó a relacionarse con las altas esferas de la vida política y empresarial de España.

Por orden de aparición, el Pequeño Nicolás admitió en una de sus primeras declaraciones ante los investigadores que actuó de intermediario entre la Secretaría de Estado de Comercio y el empresario Juan Miguel Villar Mir; que colaboró con el CNI para mediar en los casos de Iñaki Urdangarin, de Jordi Pujol y del referéndum en Cataluña, y que también trabajó para Ana Botella cuando llegó a la alcaldía de Madrid y con el concejal de Chamartín, con el que desayunaba muchos días para que luego sus chóferes y sus escoltas lo llevaran al colegio en el vehículo oficial.

Su comportamiento fue analizado por un psicólogo que determinó que sufría un trastorno megalomaníaco, una psicopatología que define a una persona con una autoestima muy hinchada o con continuadas fantasías delirantes de poder y de relevancia pública. Unos aires de narcisismo que pronto le llevaron a coleccionar todo tipo de delitos e imputaciones a lo largo de los años y a provocar algunas estampas, como su presencia en la coronación del Rey Felipe VI, que también ponen en duda el sistema de seguridad de las instituciones españolas.

COMPARTIR: