24 de febrero de 2024
|
Buscar
FIN DE SEMANA

LA UNIDAD CANINA DEL PENITENCIARIO DE BOTAFUEGOS DETECTÓ RECIENTEMENTE CUATRO BELLOTAS DE HACHÍS EN EL ORGANISMO DE UN PRESO QUE VOLVÍA DE UN PERMISO

Así se introducen las drogas en prisión: De drones mensajeros a sustancias ocultas en el cuerpo

El Cierre Digital en Centro penitenciario de Botafuegos.
Centro penitenciario de Botafuegos.
El sindicato ACAIP-UGT ha denunciado que "las causas más comunes de fallecimiento en las prisiones españolas son el suicidio y la sobredosis", siendo las drogas una amenaza para la salud de los internos. El útimo caso fue a la vuelta de un permiso de salida cuando un interno fue descubierto por la Unidad Canina del penal de Botafuegos, que detectó que llevaba drogas en el interior de su cuerpo. Portaba 4 bellotas de hachís de unos 100 gr y 89 pastillas para posterior distribución en el centro.

La presencia de las drogas en los centros penitenciarios españoles es una realidad que pone en riesgo la salud de los internos y una amenaza para la integridad física de los funcionarios. En esta ocasión, los funcionarios del centro penitenciario de Botafuegos, Algeciras, han interceptado a un interno que portaba drogas, detectadas por la Unidad Canina del Centro Penitenciario cuando el interno se disponía a ingresar en prisión tras un permiso de salida.

Un dron con hachís, cocaína y dos teléfonos se estrella al intentar entrar  en la cárcel de Botafuegos

Centro penitenciario de Botafuegos.

Desde ACAIP-UGT señalan que “las causas más comunes de fallecimiento en las prisiones españolas son el suicidio y la sobredosis, por ello la legislación penitenciaria prohíbe todo aquello que pueda ir contra la vida, la salud o la integridad física del interno. A modo de ejemplo, están prohibidas las drogas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas, salvo prescripción facultativa”.

"El interno ha sido trasladado a otra prisión"


“Se trata de un interno de 29 años de edad, de nacionalidad española, con amplia trayectoria delictiva y con una condena de más de 12 años por diferentes delitos: hurto, robo, apropiación indebida, receptación; y múltiples sanciones penitenciarias dentro de prisión: Agresión a otro interno, tenencia de material prohibido, resistencia pasiva a cumplir órdenes”, indican desde el sindicato.

Un interno de Botafuegos ordenó quemar el vehículo de un funcionario

Prisión de Botafuegos.

Elcierredigital.com ha contactado con José Luís Alcaraz, delegado de ACAIP en Botafuegos, que argumenta que “más de la mitad de las veces que se introducen sustancias tóxicas y drogas en la prisión lo hace el propio interno al regresar de un permiso de salida. En este caso, el interno que portaba estas sustancias las traía ocultas en el interior de su cuerpo. En total portaba 4 bellotas de hachís de unos 100 g y 89 pastillas de distintos tamaños y colores”. 

“Los hechos se han puesto en conocimiento del juzgado de guardia y de la jueza de vigilancia penitenciaria y se ha tramitado el traslado del preso a otro centro penitenciario. Por último, desde el sindicato ACAIP, felicitamos a los miembros de la plantilla que participaron en interceptar las drogas y sustancias psicotrópicas que iban destinadas a otros reclusos”, concluye José Luis. 

La problemática de los drones 


ACAIP realizó un estudio de las distintas formas de entrada de sustancias tóxicas dentro de la prisión, el resultado fue que en el 55 por ciento de los casos un interno introducía las sustancias aprovechando su permiso de salida. El 38 por ciento provenían de las comunicaciones de internos con amigos, familiares y allegados y el 7% restante, se introducían ocultos en los paquetes de entrada de ropa, sobre todo, destinada a menores.

Los funcionarios de prisiones denuncian ya desde hace años la falta de medios y de personal en las cárceles españolas para poder incautar los artilugios y herramientas que entran desde el exterior, que suponen un serio problema para la seguridad de muchos internos y trabajadores. Se utilizan desde huesos de jamón con los que fabrican cuchillos, hasta ocultar teléfonos móviles o droga en preservativos, lámparas, zapatillas o botes. 

Utilizan drones para meter droga y teléfonos en la cárcel | Gadgets | Cinco  Días

Imagen de un dron. 

A estas vías hay que sumarle un nuevo método para introducir material prohibido, cuyo uso se está viendo incrementado. Se trata del uso de drones. Precisamente por la amenaza que representan estos aparatos, el Sindicato ACAIP “ha interpuesto multitud de quejas y denuncias para que se proteja el espacio aéreo de Botafuegos, pero por el que el actual Secretario General de prisiones Ángel Luis Ortiz no ha mostrado ningún tipo de interés”, se quejan desde el sindicato.

A finales del 2022 ACAIP-UGT reclamó públicamente que las prisiones españolas no cuentan con sistemas antidrones. La problemática de los drones no se limita a las sustancias, sino que "también existe alta probabilidad de que se puedan introducir armas de fuego, exponiéndose gravemente la vida de todas las personas que trabajan o viven entre los muros de una prisión. En lo que respecta a Botafuegos se informó al secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Luis Ortiz, que los inhibidores de frecuencia están obsoletos, ya que son del 2008 y solo sirven para las frecuencias 2G Y 3G", sostienen. 

El sindicato también ha presentado una queja ante el subdirector general de Recursos Humanos de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, por el incumplimiento en materia de protección a sus trabajadores. "Una vez más, la administración se ha olvidado de que debe dotar a todo a todo su personal de los equipos de protección individual necesarios. Muchos de los nuevos funcionarios no han recibido estos guantes, por lo que realizan las tareas de cacheo y requisa sin el material adecuado, exponiéndose a accidentes biológicos por infección en caso de heridas sangrantes con cuchillas y jeringuillas", señalan desde el sindicato. 

COMPARTIR: