01 de diciembre de 2020
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FIN DE SEMANA

La clínica de rehabilitación ofrecía falsos tratamientos experimentales a pacientes con enfermedades neurológicas por 3.000 euros

Una pareja es procesada por estafar a 37 enfermos mediante supuestas células madre en Gran Canaria

La Clínica Los Picachos está en Frigas, Gran Canaria.
La Clínica Los Picachos está en Frigas, Gran Canaria.
El centro de rehabilitación "Los Picachos" de Firgas, Las Palmas de Gran Canaria, bajo la dirección de Santiago Santana y su esposa Florencia, fisioterapeutas ahora detenidos, convencía a pacientes con enfermedades neurológicas de realizar tratamientos a través de la implantación de células madres por un precio de 3.000 euros. La legislación española prohibe cualquier tratamiento médico en humanos que suponga la implantación de células madres adultas.

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Arucas (Gran Canaria) ha abierto un proceso penal en contra de una pareja acusada por presunta estafa. Los acusados ofrecían tratamientos experimentales y fraudulentos a enfermos neurológicos en la localidad canaria de Firgas, en una clínica de rehabilitación llamada "Los Picachos".  Llegaron a afectar a 37 pacientes. 

Según la autoridad, estos se anunciaban como representantes de una clínica americana de células madre y ofrecían a sus pacientes tratamientos para la movilidad, pudiendo volver a caminar. 

El Juzgado de Primera Instancia e Instruccion número 2 de Arucas (Las Palmas) ha procedido ha abrir proceso penal contra Santiago Santana y su esposa Florencia quienes han sido acusados del delito de estafa e intrusismo. El juez instructor notificó el 7 de enero a todas las partes del auto que transforma en procedimiento abreviado las diligencias previas que fueron abiertas a la pareja durante el año 2011, cuando se apreciaron indicios de que Santiago conjuntamente con su mujer elaboraron un plan para lucrarse de manera ílicita a través de la implementación de  tratamientos con células madre los cuales eran ofrecidos a pacientes neurológicos. De esta forma se aprovechaban de la ilusión de estas personas de volver a caminar. 

La localidad canaria de Firgas.

Según el auto de la autoridad judicial, el tratamiento que facilitaban era únicamente masajes y técnicas de rehabilitación que eran dados por el propio gerente y sus empleados. 

No se ha obtenido constancia de que estos pacientes estuvieren al tanto o participaran de la estafa. Se ha registrado un número de alrededor de 37 personas afectadas por las actividades fraudulentas del centro, en donde la mayoría son menores en sillas de ruedas o con andador. 

Antecedentes

Según detalla el auto que da paso al proceso abreviado, de las investigaciones llevadas a cabo desde el año 2011 hasta fechas recientes se desprenden claros indicios de que desde el 2008 la pareja de fisioterapeutas tenía como objetivo y finalidad obtener beneficio económico ilícito razón por la cual pusieron en funcionamiento la clínica de rehabilitación "Los Picachos" para personas con discapacidad neuronal en la localidad de Firgas. 

En sus inicios la clínica contaba con la ayuda del Servicio Canario de Salud pero en 2008 el Gobierno Canario concertó retirar la subvencion al centro y posteriormente paso a estar solamente bajo la gestión de Santiago Santana. 

Aparentemente, los investigados se valieron de páginas webs, foros y de sus propios pacientes para venderse como un centro capacitado para realizar tratamientos con células madres y bajo la supervisión de la prestigiosa clínica estadounidense Bioscitex que utiliza células madres en seres humanos para la recuperación de la movilidad en las extremidades inferiores. 

Asegura la autoridad judicial que, los afectados en su desesperación acudieron desde distintos puntos de la península para ser tratados por los acusados quienes les aseguraban una mejoría radical puesto que el tratamiento ofrecido en la clínica estaba supervisado en todo momento por los facultativos de Bioscitex y que además se desplazarían a Gran Canaria para tratar personalmente a los pacientes. 

Existencia de contratos

Santiago Santana y su esposa Florencia proporcionaban a las personas que se aproximaban a su clínica un contrato el cual debían firmar previo al inicio del tratamiento, manifestando que las plazas eran limitadas y que los 100 primeros tratamientos se encontrarían subvencionados por el Servicio Canario de Salud. 

Continúa explicando la autoridad que, los afectados movidos por la desesperación y por la prestigiosa entidad que aparentemente colaboraba con esta clínica de rehabilitación procedían a firmar el contrato en el que primeramente se les solicitaba un abono de unos 3.000 euros y posteriormente debían pagar cuotas mensuales de 400 euros hasta finalizar el tratamiento. 

Distantes de realizar los tratamientos ofrecidos, los pacientes realizaban actividades de gimnasia, masajes, acuagym y otros similares. Muchos de estas actividades bajo la intervención de los propios padres ya que no contaban con personal suficiente. 

Cierre del centro

La Agencia Nacional de Medicamentos se puso en contacto con la Consejería de Sanidad de Canarias y se procedió a ordenar la suspensión de las actividades del centro mediante la resolución del 8 de julio de 2001 que fue confirmada por otra del 18 de agosto de 2011 ya que ni el centro ni su representante estaban autorizados para ejecutar tratamientos terapéuticos con la hormona del crecimiento. 

Pese al suspensión previamente ordenada, el investigado continuó con sus actividades hasta el 11 de septiembre de 2011 cuando se produjo el cierre definitivo del establecimiento. 

La legislación española prohibe cualquier tratamiento médico con células madres  adultas en seres humanos que no esté autorizado previamente por el Ministerio de Ciencia e Innovación.  

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