26 de noviembre de 2022
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FIN DE SEMANA

La extorsión en las apps de citas se lleva a cabo a través de perfiles falsos que chantajean al usuario con sus datos personales a cambio de dinero

El auge de la 'sextorsión': Usuarios de Tinder o Passion.com, víctimas de delitos en la red

Persona con ordenador.
Persona con ordenador.
Las apps de citas son las herramientas más utilizadas actualmente para iniciar relaciones afectivas y aunque pueden resultar una vía rápida para conocer gente, también pueden convertirse en un quebradero de cabeza. Las bandas criminales han aprovechado el anonimato que ofrecen para extorsionar a usuarios a cambio de cantidades millonarias de dinero e incluso timadores han maquillado sus perfiles para engañar a sus víctimas.

La llegada de las redes sociales a la vida de los ciudadanos ha sido una revolución en todos los sentidos pero especialmente en el ámbito de las relaciones. Lo habitual ya no es “ligar” en un bar o en una discoteca, sino que a partir de los mensajes de texto, los likes o los match era mucho más fácil asegurar una cita. La inmediatez y las probabilidades de éxito que ofrecen las aplicaciones son la causa de su indiscutible triunfo.

Y estos programas han explotado el auge de la demanda y han proliferado las aplicaciones que ayudan al usuario a conseguir una cita. Y aunque ofrecen seguridad frente a los mensajes de acoso, violentos o proporcionan privacidad frente a la divulgación de contenido sexual explícito, no han estado exentas de prácticas como la sextorsión o usuarios que fingían un perfil falso para estafar a sus citas.

"Passion.com" y el auge de la sextorsión

A comienzos de septiembre, el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama propuso juzgar a alrededor de un centenar de supuestos miembros de una banda criminal que extorsionaba a usuarios de la app de citas passion.com. La aplicación web contenía información de profesionales que ofrecían servicios de carácter sexual. Todos los anuncios tenían idéntico contenido y números de teléfono de contacto, que aquellos controlaban directamente.

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Persona junto a un ordenador.

Los usuarios contactaban a través de WhatsApp con las mujeres que supuestamente prestaban el servicio. La trama criminal utilizaba el número de teléfono a través del cual habían contactado para obtener información personal de los clientes y hacerles creer que habían concertado una cita, cuando únicamente se habían interesado por las tarifas de los servicios, habiendo generado un gasto. Aunque no era así.

Obtenida la información personal del usuario, días o semanas más tarde comunicaban con ellos, por teléfono o mediante el envío de mensajes de texto, exigiéndoles cantidades de dinero por no haberse presentado a la cita que, supuestamente, habían concertado. Para lograr sus fines, hacían saber a las víctimas que eran conocedores de sus datos personales, como su lugar de residencia, su vida en pareja, el lugar de trabajo y otra información relativa a su intimidad. Además, utilizando dicha información, les amenazan, incluso de muerte, coaccionándoles a ingresar determinadas cantidades de dinero en distintas cuentas bancarias a través de cajeros automáticos. 

A raíz de estos casos se ha puesto de manifiesto la peligrosidad de la sextorsión, un modo de ciberdelincuencia en el que un sujeto amenaza o hace uso del chantaje, para no difundir contenido sexual de la víctima, con fines económicos. Aunque no se refleja con esta denominación sí está tipificado en el Código Penal pues se incluye en los delitos de amenazas, explotación sexual, extorsión, abuso de menores, corrupción de menores, revelación de secretos, delitos contra el honor y la intimidad, interceptación de comunicaciones personales, pornografía infantil y agresión sexual.

“El timador de Tinder”

El pasado mes de febrero, la plataforma Netflix estrenaba “El timador de  Tinder”, una serie donde algunas de las víctimas del estafador explican cómo fueron engañadas. 

Simon Leviev, un israelí de 31 años, que adoptó el apellido de Lev Avnerovich Leviev, un magnate conocido como “el rey de los diamantes”, se abrió un perfil muy atrayente en Tinder donde se presentaba como un hombre millonario con una vida repleta de lujos. Una carta de presentación más que válida para que consiguiera una alta cantidad de matches. 

El timador de Tinder, Simon Leviev, da la cara tras el polémico documental  de Netflix

Simon Leviev.

Mantenía citas online con bastantes mujeres a quienes hacía partícipes de sus lujos en los hoteles y restaurantes más exclusivos del mundo. Aunque todo parecía de ensueño, una vez que Leviev contaba con la confianza de sus futuras víctimas, les explicaba que estaba siendo perseguido y que necesitaba saldar deudas, por lo que les solicitaba préstamos millonarios.

Ellas accedían a ayudarlo y realizaban los pagos necesarios para evitar que la policía pudiese dar con el estafador. La trama se descubrió y el israelí no fue a prisión, aunque fue vetado por Tinder. Aún mantiene una vida repleta de exclusividad que comparte con su pareja, una modelo de 21 años. 

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