21 de octubre de 2021
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FIN DE SEMANA

Se reunían en un chalet de Galapagar para fortalecer sus nexos de unión dentro de Podemos y ambos situaron a Lilith Verstrynge en Europa

La intrahistoria entre Pablo Iglesias e Íñigo Errejón: Intimidades, secretos y traición

Pablo Iglesias e Íñigo Errejón.
Pablo Iglesias e Íñigo Errejón.
Iñigo Errejón está intensificando la campaña mediática para promocionar su libro y sortear la caída en desgracia de Más País. El diputado ha lanzado 'Con todo. De los años veloces al futuro (Planeta, 2021)', que desvela la guerra interna que se desató en Podemos en 2016 y que ocasionó su ruptura con Pablo Iglesias, con quien, en los albores del partido, compartía reuniones en un chalet de Galapagar para fortalecer los nexos de unión entre los miembros de la formación.

La denuncia que sufrió Íñigo Errejón por una presunta agresión a un jubilado trastocó los planes expansionistas de Más País, que ha visto estancadas sus previsiones demoscópicas a pesar de que el éxito de Más Madrid en el 4M invitaba incluso a pensar que este verano el 'errejonismo' podría superar a Unidas Podemos en las encuestas.

Pero el ostracismo mediático que ha sufrido Errejón tras la denuncia parece haber llegado a su fin tras la salida a la venta del libro 'Con todo. De los años veloces al futuro (Planeta, 2021)', en el que el ex número dos de Podemos cuenta la cruenta guerra que se desató en la formación morada en 2016, y que ocasionó su ruptura con Pablo Iglesias, con quien, en los albores del partido, se reunía en un chalet de Galapagar para fortalecer sus nexos de unión dentro de la formación y junto al que envió a Lilith Verstrynge a Europa, tal y como contó elcierredigital.com.  

Tiempo nuevo

Errejón ha explicado en la presentación de su libro que el PSOE y Unidas Podemos deberían aparcar su quizás caduca estrategia de meter miedo con Vox: "El miedo moviliza menos que la expectativa, la confianza, la ilusión de que las cosas se pueden hacer de otra forma".

Sobre la formación de un Gobierno progresista hace dos años afirma que "no es baladí que finalmente se conformase a finales del 2019. En estos cuatro años han pasado muchas cosas en la política española, lo que produce la siguiente paradoja: hay Gobierno de centroizquierda en las peores condiciones posibles".

El diputado, que omite que el Gobierno de centroizquierda que se hubiera conformado en 2015 dependía de Ciudadanos, asegura que "tener razón en política es poca cosa, es solo una parte. Creo que todo el mundo debe pensar que cuando estás en los momentos de subida de la marea, hay que pensar que va a llegar el otoño, y en el otoño hay que pensar y preparar la siguiente primavera. Es decir, hay que hacer política en primavera sabiendo que llegará el otoño".

Los entresijos que vivió en Podemos

Errejón cuenta en 'Con todo' las interioridades que vivió en Podemos: "Llegó un día en el que el camino es una espiral descendente de mierda. Las ejecutivas eran los lunes. Del tiempo que pasé en América Latina se me jorobó el estómago. Pues me levantaba cada lunes con arcadas. Tenía auténtico rechazo físico a ir a la sede".

Íñigo Errejón. 

El fundador de Más País se muestra más crítico con la camarilla de Iglesias que con el propio Iglesias: "Se pegan a Pablo, le acompañan, asienten. Comienzan a decir que no está cuidado y que ellos le cuidan. No hay sistema caudillista sin corte".

Errejón culpa a Iglesias de la pérdida del Ayuntamiento de Madrid, denuncia el "estalinismo cuqui" que sufrió por parte de Pablo Echenique y recuerda cómo conoció al exvicepresidente del Gobierno de España en la Universidad.

A Iglesias lo llegó a considerar su "hermano mayor" en los tiempos universitarios y explica el cambio que se produjo en 2016 cuando su amigo forzó la destitución de Sergio Pascual como secretario de Organización de Podemos antes de unas elecciones en las que la formación morada fue de la mano de IU a pesar de la postura contraria del propio Errejón.

Más País vs Unidas Podemos

Errejón quiere mantener a raya a Yolanda Díaz, que hace unos meses insinuó que quería liderar un espacio refundido con Unidas Podemos y Más País: "No hablo de ser candidata, que no toca, hablo de algo mucho más importante, que es levantar un proyecto de país. Creo que las generaciones de este país, desde la infancia hasta la de mi padre, se merecen un proyecto alternativo. Y en estas estoy. Y, desde luego, sí lo voy a hacer y voy a sumarme a esa posibilidad de generar cierta ilusión y esperanza en mucha gente que está esperando".

El líder de Más País dice que "dentro de poco se reactivarán las quinielas electorales, las encuestas, los rumores. Es de la acción del Gobierno de quien depende fundamentalmente la reválida de la mayoría en la que descansa. Los Gobiernos 'de izquierdas' no son un fin en sí mismo sino un instrumento para hacer justicia social. Si no la hacen es cuando cunde el desánimo entre sus bases y quienes han depositado sus esperanzas".

Y asegura que en el futuro pretende que su partido siga su aventura en solitario: "Me gustaría ser capaz de construir una fuerza política verde y de futuro, que tenga capacidad de disputar el concepto de libertad a las derechas, y ser militante de esa fuerza".

Muy crítico

Errejón aseguró hace unos meses que "Unidas Podemos ha hecho de la necesidad, virtud. Como el que cobra una herencia en decadencia, ha conseguido convertir sus apoyos declinantes en entrada en el Gobierno" de España.

La formación morada, según el diputado, "se desangra en los territorios, ha perdido la mitad de su peso en el Congreso en tan solo tres años y ya no es en modo alguno el faro intelectual y cultural de la vida política española que fuese. Pero sus dirigentes se sientan en el Consejo de Ministros, y pocas cosas generan tanto poder como la apariencia de poder".

"En lo fundamental, fía su porvenir a mantenerse como socio subalterno de gobierno del PSOE confiado en que, incluso si siguen bajando, este no tendrá otra alternativa mientras subsista la polarización en el arco parlamentario. En lo orgánico, ha terminado con las limitaciones salariales y límites a la reedición de mandatos, ha terminado expulsando a Teresa Rodríguez y los anticapitalistas y se dirige a un proceso de fusión lenta con IU-PCE. Sánchez a menudo les recompensa, en el actual revival español de las categorías de la Transición, con comentarios elogiosos sobre la contribución histórica del Partido Comunista al régimen de 1978 como partido responsable y de orden", añade.

El politólogo afirma que "podríamos decir que hace seis años las palabras eran suaves y el discurso radical, por cuanto apuntaba a una confrontación democrática con la oligarquía y una refundación (pluri)nacional, y hoy las palabras son más duras (de más carga histórica y lírica para los militantes) mientras que el discurso se ubica en las coordenadas tradicionales del orden de 1978 y convoca a frenar a la derecha".

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