01 de abril de 2020
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FIN DE SEMANA

Piden una indemnización millonaria por mala praxis dentro de la cárcel, al descubrirle una tumoración en la pierna por no vigilar su patología

La mujer de un preso denuncia su situación en Soto del Real: “Mi marido casi pierde la vida”

Marta y Juan Antonio.
Marta y Juan Antonio.
Marta Ruiz Méndez denuncia para 'Elcierredigital.com' la situación de su marido Juan Antonio Rodríguez, que se encuentra cumpliendo condena por delitos económicos en la prisión de Soto del Real (Madrid V). Según ha denunciado el matrimonio ante el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria nº 2 de Madrid, Instituciones Penitenciaras no atiende las necesidades del preso debido a sus continuos problemas de salud, empezando por la diabetes tipo 1 que padece.

Marta Ruiz Méndez ha querido relatar a Elcierredigital.com la complicada situación que está atravesando su marido, Juan Antonio Rodríguez, interno en el Centro Penitenciario de Madrid V (Soto del Real), donde cumple condena por delitos económicos, estando aún pendientes de un recurso de casación interpuesto ante el Tribunal Supremo.

Según explica en nuestro periódico y también en su momento en el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria número 2 de Madrid, del que depende la prisión de Soto del Real la situación de su esposo no es la más optima. “Mi marido casi pierde la vida en prisión”, denuncia Marta. “Hace años tuvo un accidente y desde entonces lleva una prótesis en el fémur. Dio el informe médico en prisión en el momento de su ingreso para cumplir condena, pero de poco le sirvió. Después de muchos días con dolores tremendos, finalmente lo trasladaron al hospital Gregorio Marañón de Madrid”, continúa explicando la situación de Juan Antonio. “Hasta entonces sólo le daban analgésicos para tenerle grogui y que no molestara. Cuando finalmente hubo una hospitalización le hicieron una ecografía. Los resultados no te los dan porque los presos están tutelados por el Estado. Con el tiempo descubrimos que se la había descubierto una tumoración en la pierna. Llegaron a quitarle dos litros de pus de la rodilla y tuvieron que quitarle la prótesis que estaba hecha añicos. Ahora pedimos la responsabilidad de la cárcel de Soto del Real y tendrán que pagar por sus errores que casi le cuestan la vida a mi marido”, explica.

Prisión de Soto del Real (Madrid). 

Su historia se complicaría todavía más cuando a Juan Antonio le diagnosticaron una enfermedad crónica. “En agosto lo ingresaron al borde de la sepsis. Tardaron muchos días en llevarle al hospital. Cuando le hicieron un análisis de sangre presentaba un índice glucémico de más de 400. Le descubren que es diabético tipo 1 y lógicamente esa enfermedad requiere una serie de cuidados que en una situación de privación de libertad deberían ser más específicos”, explica una indignada Marta.

“Durante un tiempo no le daban la dieta adecuada. Lo mismo le ha pasado con las agujas necesarias ya que es insulinodependiente. Cuando le entregaron una le dijeron: ‘Ya puedes mantenerla que no sabemos cuándo llegará el pedido”, continúa. “Está teniendo muchas hiperglucemias con el riesgo que eso supone. Además, por si fuera poco, está pendiente de una resolución de una Comisión Disciplinaria por el momento lo tienen aislado algo que siendo diabético con tendencias a subidas no debería hacerse. Según el reglamento penitenciario el castigo debe ir acorde con la situación personal. Se le acusa de protagonizar una discusión con el vigilante de la garita. Según me ha contado él ha sido por la comida. No quería entregar a Juan Antonio sus alimentos especiales”, relata.

Sin embargo, Marta confía en el futuro: “Tenemos dos juicios pendientes contra Instituciones Penitenciarias por esa mala praxis continúa y pendientes de la resolución del Tribunal Supremo para solicitar el tercer grado. Él entró en prisión noviembre de 2018  y está siendo un preso ejemplar a pesar de lo que digan desde Instituciones Penitenciarias. Una prueba de lo que digo es que está el módulo 12, el de máximo respeto. No te llevan ahí si eres un preso conflictivo”.

Los últimos acontecimientos en el país debido a la crisis del Coronavirus también están influenciando en el día a día de Soto del Real, igual que en el resto de prisiones españolas. Marta sólo puede visitar a su marido a través de una pantalla protectora. La preocupación por los posibles contagios está en el ánimo de Marta. “Es un enfermo crónico con el riesgo de contagiarse que eso conlleva. Ha habido un caso ya en prisión. Los internos lo saben, aunque Instituciones Penitenciaras lo nieguen. A ellos no les han dicho nada, hay una opacidad tremenda”, explica.

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