05 de febrero de 2023
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FIN DE SEMANA

Conocidos humoristas han visto salpicada su carrera por problemas personales como el agotamiento, la depresión o situaciones familiares

La 'cara B' de los cómicos españoles: De Millán Salcedo y Juan Muñoz a Ángel Garó o José Luis Coll

El Cierre Digital en
/ Millán Salcedo, Ángel Garo, Juan Muñoz y Jose Luis Coll.
El clown que llora tras hacer reír es una imagen que resulta real en demasiadas ocasiones. En España, varios cómicos han arrastrado problemas personales que han afectado a su carrera. Es el caso de Millán Salcedo, Juan Muñoz, Ángel Garó o José Luis Coll, cuyo talento en parte fue zancadilleado por sus problemas vitales.

El clown que llora tras hacer reír no es un cliché, sino que en demasiadas ocasiones es pura realidad. En la comedia española tenemos varios ejemplos de cómicos cuyos problemas personales han dificultado sus carreras. 

Problemas vitales han zancadilleado a humoristas de tanto talento como Millán Salcedo, que acabó ingresando en Incosol por "agotamiento y depresión" tras realizar una gala en la Expo de Sevilla, celebrada en 1992. 

Aquel episodio fue el inicio de la ruptura de Martes y Trece, que se produciría finalmente en 1997. Tiempo después, en 2019, Millán sufrió un ataque de epilepsia que derivó en la amputación de parte de la lengua. 

El cómico manchego ha suavizado su postura sobre su excompañero Josema Yuste, del que en 1997, en una entrevista concedida a El Mundo, echaba pestes: "La vida de Josema no me gusta nada ni a él la mía. Martes y Trece se convirtió en una oficina. Y el trabajo creativo no tiene horarios. A mí no me importa currar hasta las cinco de la mañana, pero él lo considera una barbaridad. Somos distintos completamente (…) Ya estaba harto de trabajar como una mula para cobrar a medias".

"Yo, actualmente, no tengo ninguna gana de ver a Josema. No le tengo ningún odio, pero no volvería a trabajar con él ni aunque lo pidiera todo el pueblo español con pancartas. No es que no nos podamos ni ver, es que tenemos inteligencia y la hemos puesto al servicio de salvar este asunto. Si hubiéramos seguido los dos juntos, hubiéramos acabado fatal. La gente incluso nos habría abucheado", añadía. 

Años después el manchego le explicó a Bertín qué ocurrió en el divorcio profesional: "Dejé Martes y Trece por saturación, por cansancio… Un día me quedé en blanco en una actuación y al día siguiente estaba ingresado. Estuve 40 días ingresado en el Incosol. Me dio un surmenage (síndrome de estrés prolongado). Allí me curé divinamente. Lo superé y decidí cortar con todas las cosas que me hacían daño, como las compañías que tenía, la adicción al tabaco y Martes y Trece, para mí era demasiado, así que decidí que cortaba y corté". 

Ángel Garó, Juan Muñoz o José Luis Coll

Ángel Garó ha protagonizado varios incidentes en los últimos años. El excolaborador del 'Un, dos, tres' se enfrentó desnudo a la Policía local de Málaga desde el balcón de su casa y se ha visto salpicado por varias polémicas referentes a su vida personal. 

También ha generado noticias negativas Juan Muñoz, que cerró 2020 criticando a José Mota porque no le dio el pésame cuando murió su madre: "No puedo aguantar más, he callado muchos años y ya es hora de decir la verdad sobre ese señor, que se llama José Mota, y que ha sido incapaz de darme el pésame, sabiendo que mi madre murió hace un mes". 

"Es la gota que colma el vaso. Han sido muchos desprecios, muchas cosas que me hicieron daño y que he guardado en silencio muchos años. No lo entiendo, nunca le hice el menor daño. Llevamos trece años sin Cruz y Raya, un dúo que funcionaba a la perfección, y mucha gente me pregunta todavía el por qué de aquella ruptura. No sé qué contestar", añadió en Semana. 

"José era mecánico de panadería. Yo estudié Arte Dramático, hablo tres idiomas, toco el piano y la guitarra, he dirigido dos películas… ¿Quién se cree que es? Le falta humildad. Tonto de mí, en un momento de nuestras vidas me engañé a mí mismo creyendo que en José tenía un amigo, cuando nunca lo fue", explicó. 

Millan2

Fernando Esteso y Andrés Pajares. 

José Luis Coll también arrastró varios problemas, tal y como desveló su hijo Mario. Este contó que "como padre no existió. Fue uno de los mayores desastres y en el día a día iba completamente a lo suyo. Yo sé que hizo feliz a mucha gente con su trabajo, pero yo se lo regalo a la gente. ¿En qué consistían esos desastres? Pues, por ejemplo, podía discutir hasta el paroxismo y la violencia asegurando que existían los gnomos. Y no es sarcasmo". 

"Recuerdo cómo despertaba a mis hermanos mientras dormían para gritarles cuáles habían sido las audiencias de sus programas. Además era un erotómano. Nadie le podía presentar a una novia porque se la podía quitar", añadió en declaraciones a Vanitatis. 

A su madre, Clotilde Rodríguez, la tilda de "superviviente de una situación insostenible" porque su padre, según él, tenía un problema con el alcohol: "Te puedo decir que todos los días que yo me iba al colegio, él estaba 'mamao'. Yo he llegado a sacarle de un coche completamente dormido porque había bebido". 

También lo califica de "ludópata": "Se lo pulió todo en el casino de Torrelodones, por ejemplo. De hecho, no nos dejó absolutamente nada. A mí me da igual, pero hombre, no dejarle nada a la mujer que lo aguantó tantos años…". 

Otros cómicos de la nueva generación también han admitido sufrir problemas de todo tipo: Ignatius Farray ha desvelado sus problemas con el alcohol, Gustavo Biosca admitió tener un problema con la cocaína y Ángel Martín ingresó en un hospital tras sufrir un brote psicótico. Y cómicos clásicos, véanse Andrés Pajares y Fernando Esteso, también han tenido problemas de todo tipo. 

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