26 de septiembre de 2020
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FIN DE SEMANA

Tras el desplante en su primer año de mandato

Manuela Carmena se posiciona meses antes de las elecciones ante Podemos, que la ataca duramente por asistir a la misa de la Virgen de la Paloma

Manuela Carmena acude a la misa de la Virgen de la Paloma y desata la ira del ala más dura de Podemos

A falta de nueve meses para las elecciones municipales y sin que se haya nombrado aún candidato por parte de Ahora Madrid (la coalición que lidera Podemos) para el Ayuntamiento de Madrid, Manuela Carmena sigue posicionándose con fuerza tanto a optar de nuevo a ser alcaldesa de la capital de España como a marcar distancia con la línea oficial de Podemos. 

Su último gesto, acudiendo a la misa y los actos de la Virgen de la Paloma no solo afianzan esta forma de actuar, también han enrabietado a la línea oficial del partido de Pablo Iglesias, que con artículo de opinión publicado en sus periódicos más cercanos y firmado por dos miembros de la organización “Europa Laicista”, en el que afirman que “le encantan los boatos y celebraciones que organizan las confesiones religiosas, en particular la iglesia católica” y han tildado el gesto de la alcaldesa como “populismo buscando réditos electorales”. Todo eso sin dejar de comparar el mero hecho de participar en actos de una de las patronas de Madrid con otros alcaldes más afines a la línea oficial y radical de Podemos “hay un número significativo de nuevos alcaldes y alcaldesas que intentan impulsar el laicismo en las instituciones públicas (….) No está siendo este el caso del Ayuntamiento de Madrid, ni por parte del equipo de gobierno de Ahora Madrid ni por su alcaldesa Manuela Carmela, que siguen participando en un sinfín de actos confesionales en nombre de todos los madrileños en clara contradicción con su propio compromiso electoral cuando de forma explícita la alcaldesa afirmó, en la campaña electoral, que no asistiría a ningún acto confesional”.

De la provocación a la moderación

Esta posición de ruptura y confrontación que ahora claman desde los sectores más cercanos a Podemos si la tuvo al inicio de su mandato. En 2015 no acudió a los actos de la Virgen de la Paloma y en marzo de 2016 tampoco no ni la alcaldesa ni nadie del equipo de Gobierno municipal acudió a la procesión de la Virgen de la Paloma de Málaga, donde el Ayuntamiento de Madrid es hermano mayor honorario de esta cofradía malagueña, una de las más populares de la ciudad, desde 1944.

 

Manuela Carmena junto a Ángel Garrido a las puertas de la Iglesia de la Virgen de la Paloma

Pero todo cambió en verano de 2016. El 15 de agosto de 2016 la alcaldesa de Madrid además de asistir a Misa, oficiada por monseñor Carlos Osoro con el que tiene una buena relación, también reconoció el error de su ausencia un año atrás y destacó el valor cultural y sentimental de la ceremonia. “Como vi el año pasado que se me había echado de menos, he corregido lo que no se hace bien, he venido y vendré todos los años”, declaró la alcaldesa. 

Ejercicio de libertad

Manuela Carmena ha cumplido esta promesa, y frente a los que ven un ejercicio de libertad y respeto, otros lo consideran un ataque al laicismo y algo más, un enfrentamiento a las alas más duras de su partido, que le ha llevado a quitar puestos de relevancia dentro del Ayuntamiento a los perfiles más radicales.

Catedráticos de Historia Política consultados por El Cierre Digital nos recalcan la importancia de la libertad tanto de participar en actos religiosos de las Fiestas Populares como de no hacerlo, destacando que la Constitución española es no-confesional y no laica como se intenta confundir desde ciertos sectores. Es más, si los laicistas fuesen coherentes deberían promover la supresión de las Fiestas religiosas, pero no la supresión de aquellos actos religiosos que las justifican. Además, nos añaden un matiz importante: “Los actos religiosos - y en especial las procesiones - no son, en propiedad, actos religiosos en tanto que litúrgicos sino manifestaciones populares de sus tradiciones arraigadas desde siglos”.

Sea cual sea su razón, Manuela Carmena parece si entender estas diferencias, aunque no gusten a su partido.

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