23 de mayo de 2022
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FIN DE SEMANA

La Comunidad madrileña hizo reformas con dinero público en este palacete familiar de Chamberí que albergaba el Hospital Homeopático de San José

Nueva lucha aristocrática: El marquesado de Núñez, su pelea por el título y un palacio en Madrid

Instituto Homeopático y Hospital de San José.
Instituto Homeopático y Hospital de San José. / Chamberí, Madrid.
El Tribunal Supremo mantiene el marquesado de Núñez a María José Fernández Rodríguez. La mujer de Zaragoza es propietaria también del Hospital Homeopático de San José, que ha sufrido varias reformas por parte de la Comunidad de Madrid. El diputado Diego Cruz propone recuperar el edificio declarado bien de interés cultural así como el palacete de Chamberí que alberga la Fundación Instituto Homeopático y el Hospital de San José.

El Hospital Homeopático de San José se construyó en el barrio de Chamberí (Madrid) en 1878 por iniciativa de José Núñez Pernía. La construcción, que ha sido declarada Bien de Interés Cultural, sigue perteneciendo a los herederos del doctor lo que está provocando, más de 100 años después, una disputa sobre su posesión. Recientemente, el Tribunal Supremo se ha mostrado favorable a una de las herederas inmersas en la disputa: María José Fernández Rodríguez, de Zaragoza, que sigue ostentando el título de marquesa de Núñez.

La disputa entre esta y otro de los herederos del marqués, Alfredo García Alix Pérez, que se encuentra en Madrid, sería la causa de que el edificio se encuentre en desuso. La Comunidad de Madrid ya desembolsó unos tres millones de euros en reformas y el diputado socialista de la capital, Diego Cruz, propone recuperar el edificio histórico en el que se ha invertido dinero público.

“Siendo presidente de la comunidad Alberto Ruiz Gallardón se hicieron unas obras de rehabilitación muy completas”, confiesa Diego Cruz a elcierredigital.com. “Se interviene para salvaguardar el bien de interés cultural”, añade, explicando además que actualmente el edificio “del hospital homeopático está vacío, sin uso y en venta, porque en ningún momento ha negado el abogado de la marquesa que desea venderlo. Lo que pasa es que está pendiente de que registren a su nombre la propiedad”. Esto sería solo la punta del iceberg de un litigio que involucra a dos partes y del que la Comunidad de Madrid es espectadora debido al interés cultural del edificio.

17 años de disputa judicial

El conflicto tiene origen en el primer marqués de Núñez, que falleció sin descendencia. El título debería pasar de él a sus hijos y descendientes “habidos en constante y legítimo matrimonio”, según explicaba el periódico Confilegal. Debido a la falta de herederos, el marquesado pasó a su ahijado, José Guillermo Fano García, que también falleció sin descendencia en el año 1924.

Durante más de 50 años, el título quedo vacante hasta que el 19 de julio de 1982, Jaime Fernández Moreno —descendiente directo de Josefa de la O Fano García, que era hermana de José Guillermo Fano García, II Marqués de Núñez— solicitó el título que presuntamente le correspondía.

Y ahí comenzó la batalla por el título, puesto que José Guillermo Fano García tenía dos hermanas: María Carmen (la mayor) y Josefa de la O (la menor). María José Fernández Rodríguez es descendiente de esta última, mientras que Alfredo García Alix Pérez lo es de la primera.

Diego Cruz Torrijos, diputado del PSOE.

Es este hecho lo que hizo que García Alix Pérez demandase a Fernández Rodríguez para reclamar su título. La Sección de la Sala de lo Civil indicó que García Alix Pérez se consideraba “de mejor derecho que la demandada por aplicación del principio de propincuidad”.

Sin embargo, este principio no ha servido a García Alix Pérez ya que, según la sentencia de la Sala de lo Civil, no existe “relación de consanguinidad entre el demandante y el último poseedor legítimo del título” (ya que el II Marqués fue su ahijado), por lo que se “excluye la aplicación del principio de propincuidad para la determinación del mejor derecho a poseer el título”. Debido a esto, María José Fernández Rodríguez seguirá manteniendo el título y la propiedad del Hospital Homeopático de San José.

Construcción y obras de financiación pública

Entre los años 1873 y 1878, José Núñez Pernía hizo que se construyera el Hospital Homeopático de San José, obra del arquitecto José Segundo de Lema. Tres años después, en 1881, se adquirió el solar de al lado para construir entre 1884 y 1886 el Palacete del Marqués de los Salados, del arquitecto Emilio Rodríguez Ayuso. Dichos edificios se encuentran en el número 3 y número 5 de la calle Eloy Gonzalo en el barrio de Chamberí.

“En el Palacete del Marqués, aparte del edificio, que es un clásico del neomudéjar madrileño, hay una biblioteca de más de 2.000 volúmenes de medicina homeopática, un museo antiguo de homeopatía —de los mejores y más importantes de Europa—, además de algunos otros bienes en cuanto a mobiliario que forman parte de los Bienes de Interés Cultural”, explica Diego Cruz a elcierredigital.com.

El propósito de la construcción del hospital era “la curación de enfermos pobres por el sistema homeopático”, y de ello se encargó la Sociedad Hagnemanniana Matritense, presidida por Núñez Pernía, médico de cámara de Isabel II. Sin embargo, los costes de la construcción fueron tan elevados que se abrió una convocatoria de suscripción pública para financiar la obra. Fueron los propios vecinos del barrio los que, después de que se abriera una segunda convocatoria, participaron económicamente para su construcción. Sin embargo, Núñez Pernía registró la construcción bajo su nombre, lo que ha provocado la disputa actual entre sus herederos.

Ilustración del Hospital Homeopático de Chamberí.

En 1878, con el hospital ya construido, el marqués de Núñez decidió crear la Fundación sin ánimo de lucro del Instituto Homeopático y Hospital de San José (vigente a día de hoy) para enseñar medicina homeopática. Y el marqués requirió que los siguientes herederos de su marquesado debieran tener los estudios adecuados para dirigir la institución y, de no ser así, pasarían a otra persona. Como falleció sin herederos, se encargó de perpetuar su legado el arzobispo de Toledo Miguel Payá y Rico, lo que hace que, a día de hoy, todavía sea el arzobispado el encargado de su dirección.

La actividad del hospital tuvo lugar hasta el año 1936 y, posteriormente, su situación fue decayendo. Sus edificios, en estado de ruina, hicieron que en los 80 el hospital cerrara. Sin embargo, a finales de los 90 el Gobierno de Ruiz Gallardón declaró la construcción como Bien de Interés Cultural. Debido a las pobres condiciones de la edificación, en 1999 se decidió iniciar unas obras de emergencia para poder preservarlo.

Tras estas obras, tuvieron que efectuarse otras en años posteriores hasta que en 2010 volvió a inaugurarse. El coste para la Comunidad de Madrid fue de más de tres millones de euros. Según ha confesado Diego Cruz a elcierredigital.com, las obras se llevaron a cabo por el ayuntamiento “sin autorización” de la marquesa de Núñez (que dispone del marquesado desde el año 2007). “La Comunidad de Madrid hace las obras sabiendo lo del litigio y que era objeto de reversión de un particular. Y sabiendo, además, que la supuesta propietaria le dice que no toque nada”.

Ahora, los socialistas buscan recuperar el edificio histórico en el que se ha invertido dinero público. Tal y como afirma el diputado socialista en un artículo de Nueva Tribuna, su intención es “salvar el Instituto Homeopático y Hospital de San José y lograr su incorporación como equipamiento público para los vecinos y vecinas del distrito”.

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