10 de mayo de 2021
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FIN DE SEMANA

Además se calcula que en 2026 la naviera habrá producido en total tres sumergibles más que estarán totalmente operativos

Éste es el "Isaac Peral", el nuevo submarino de la Armada española fabricado por Navantia

S-81 Isaac Peral
S-81 Isaac Peral
El 22 de abril es el día en el que el submarino más esperado de la historia de la Armada española, el "Isaac Peral" probará el agua por primera vez en su puesta a flote, en los astilleros que tiene Navantia en el Arsenal de Cartagena. A este acontecimiento, que se espera que sea el principio de la última etapa del sumergible asistirán los reyes y sus hijas.

Diecisiete años después del arranque del proyecto, el primer sumergible de la serie S-80 pasará en Cartagena su prueba de fuego. Según expertos, el resultado merecerá la pena y proporcionará una ventaja competitiva ante el resto de estados con capacidades submarinas.

Tan solo nueve países del mundo -Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Alemania, Suecia, Rusia, Japón, China y Corea del Sur- tienen actualmente la capacidad tanto para diseñar como para construir submarinos, un reducido grupo al que se unirá España si el S-81 "Isaac Peral" no da ningún problema.

Con una manga máxima de 11,6 metros, 81 metros de eslora, calado de 6,3 metros y un desplazamiento en inmersión de 2.965 toneladas, el S-81, la joya de la nueva generación de submarinos convencionales, pondrá a disposición de la Armada la cobertura de unas necesidades ansiadas desde hace ya más de 30 años. El submarino proporcionará capacidades en guerra antisuperficie y antisubmarina, largo alcance con propulsión anaeróbica, baja firma acústica e integración en misiones de operaciones especiales, con un sistema de comunicaciones e intercambio de información en tiempo real.

Submarino Isaac Peral en Navantia.

Todo con una tripulación reducida de 32 hombres y mujeres, más otros ocho integrantes de operaciones especiales en caso de que así lo requiera la misión. Al frente de todos ellos estará el capitán de corbeta Manuel Corral Iranzo, quien acaba de superar el Curso de Comandante de Submarinos de la Marina Real de Noruega, quizá el título más prestigioso de su categoría.

Detalles del submarino

En 2016, el Ministerio de Defensa aprobó el nuevo diseño del submarino, de mayor eslora, hasta los 80,8 metros, y más autonomía de desplazamiento. El techo de gasto se fijó en 2018 en 3.907 millones de euros.

Evitados los problemas, los S-80 rediseñados de 7,3 metros de diámetro, llevan dentro 60 kilómetros de cables y se pueden operar con 32 marinos, frente a las 65 personas que necesitaban sus predecesores, los de la clase S-70 construidos en los años 70 del siglo pasado en colaboración con Francia.

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Imagen explicativa de las características del submarino Isaac Peral.

Cuentan con un sistema de combate integrado, un "cerebro" que aúna todos los sensores y armas para responder ante una amenaza, son capaces de bajar a centenares de metros y lanzar misiles a tierra.

Podrán permanecer bajo el agua quince días, una autonomía estratégica que permite su sistema de propulsión independiente de la atmósfera (AIP). Con él, obtienen agua y electricidad a cualquier profundidad gracias a un sistema de pila combustible donde el hidrógeno y el oxígeno se combinan para producirlos.

Primera navegación

A partir del jueves, el S-81 "Isaac Peral" se trasladará desde el taller donde se ha construido, en el astillero de Navantia, hasta el mar mediante un dique inundable, una maniobra que requiere de varias horas y que se hará en los próximos días. Cuando esté en el agua, comenzarán las pruebas de puerto y, en una segunda fase, las pruebas de mar, con navegación en superficie e inmersión hasta su cota máxima.

Su primera navegación está programada para principios de 2022 y su entrega definitiva un año después, tiempo en el que la Armada tendrá que sostenerse con dos submarinos S-70, un número que solo le permite tener como máximo uno operativo, frente a los ocho que tenía en los años 80.

Se calcula que en 2026 los cuatro encargados a Navantia (el S-81 Isaac Peral, el S-82 Narciso Monturiol, el S-83 Cosme García y el S-84 Mateo García de los Reyes) estarán operativos, lo que permitirá a España recuperar el campo perdido en este arma estratégica. 

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