20 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

El historiador Ángel Viñas lanza 'El gran error de la República: Entre el ruido de sables y la ineficacia del Gobierno', publicado por Planeta

El PCE modera su ensalzamiento de la II República y promociona un libro crítico contra Azaña

/ Manuel Azaña.
El PCE está promocionando un libro muy crítico con la gestión de Manuel Azaña al frente del Gobierno de la II República. La obra está firmada por el prestigioso historiador Ángel Viñas y aborda de forma crítica la falta de eficacia del Régimen democrático republicano.

No hay un tema que haya hecho correr más ríos de tinta en España que todo lo relacionado con la Guerra Civil, ni hay un partido que se haya erigido en mayor defensor de la II República que un partido que no apoyó su instauración en 1931, el Partido Comunista de España.

Esta histórica formación (hoy integrada en Izquierda Unida, que a su vez está integrada en la gubernamental Unidas Podemos) ha contribuido a dulcificar el sistema republicano a pesar de su llamativa falta de eficacia a la hora de advertir que en salones controlados por el Régimen democrático se estaba preparando un golpe de Estado de cariz fascista que acabó liderando un militar con más suerte que talento o carisma, Francisco Franco.

El PCE promociona el nuevo libro de Ángel Viñas

El prestigioso historiador Ángel Viñas acaba de lanzar 'El gran error de la República: Entre el ruido de sables y la ineficacia del Gobierno'. La obra, que está editada por Crítica (Grupo Planeta), aborda los garrafales errores de la cúpula republicana.

El libro se hace una pregunta sencilla, según explica la editorial: "¿Por qué La República no paró el golpe de estado? El pronunciamiento de julio de 1936 y la guerra civil no fueron inevitables. La República pudo prevenir el golpe de estado y desarticular la conspiración que había ido tejiéndose durante años".

Viñas, según explica Planeta, "desvela cómo los servicios de defensa interior y exterior detectaron los riesgos y amenazas de involución, pero también cómo los gobiernos de Azaña y Casares Quiroga desoyeron el ruido de sables contra la democracia. Ello permitió que permanecieran en el corazón mismo de los mecanismos de defensa republicanos elementos de la clandestina Unión Militar Española (UME), partícipes de la confabulación monárquica".

'El gran error de la República: Entre el ruido de sables y la ineficacia del Gobierno'. 

"Gracias a documentación procedente de una docena de archivos españoles, franceses, ingleses, italianos y belgas, este nuevo libro reconstruye tanto las maquinaciones de los futuros sublevados como, y sobre todo, el fracaso gubernamental a la hora de decapitar una conjura amparada por la Italia fascista", añaden.

El PCE promociona el libro

El órgano de expresión del PCE, Mundo Obrero, entrevista al autor de este trabajo muy crítico con la II República. Ángel Viñas se detiene en un pasaje casi olvidado de los meses antes del golpe de Estado del 18 de julio de 1938: la fallida intentona golpista del 16 de febrero, día de elecciones generales en el que las izquierdas compactas en el Frente Popular batieron a las desunidas derechas.

Viñas asegura que "mientras el pueblo español votaba el 16 de febrero de 1936, alguien, a las 12 de la mañana, manda unas instrucciones por telégrafo a Zaragoza y otras provincias, que dice: al recibo de la presente declare el Estado de Guerra. Y el general jefe de la división de Zaragoza declara el estado de guerra. Pero luego recibe contraorden. Alguien en el Ministerio de la Guerra se dio cuenta de ese telegrama. ¿Pero quién envió ese telegrama? Sólo había dos personas que podían hacerlo. Una, es el ministro de la Guerra, que es un hombre fiel a la República y está en una reunión de Consejos de Ministros, con lo que no puede hacerlo. En ausencia del ministro, la única persona que podía ordenarlo es el Jefe del Estado Mayor Central, que es el general Franco".

"El presidente del gobierno, Portela Valladares, sale y entra. Azaña, que ha sido ministro de la Guerra, ¿no se entera de que ha habido un golpe de Estado? ¿Nadie se lo dice? ¿Y tampoco al ministro de la Guerra, Masquelet? ¿No preguntan? ¿Pero cómo es eso? ¿Y por qué se da mando de tropa, aunque sea en los archipiélagos, a dos generales golpistas: Goded en Baleares y a Franco en Canarias? Misterio. Y ahí ya empezamos con la historia que cuento en 'El gran error de la República'. Es toda una sucesión de informaciones que le van llegando al gobierno. El gobierno actúa, pero actúa mal", explica.

Viñas, que denuncia el papel de ABC en la construcción del relato hegemonizado tras el triunfo del bando golpista, asegura que el primer error republicano fue "mantener al mando de tropas a generales que intentaron dar un golpe de Estado el 16 de febrero de 1936, como Goded, Franco y Cabanellas. Era muy peligroso".

Y "en segundo lugar, si pensaron que con las fuerzas no militares que estaban a disposición del gobierno, como la Guardia de Asalto, la Guardia Civil y la Guardia Urbana, podrían controlar cualquier algarada del ejército, fue un error mayúsculo. Ya se había visto, durante la revolución de octubre, que el proletariado armado, los mineros con dinamita, etc., no podían hacer frente al ejército regular, que es lo normal. Y cuando el Ejército se subleva, se subleva".

Viñas opina que "la conspiración entra en un punto de no retorno en el mes de junio, que es cuando Mola empieza a emitir órdenes preparando la sublevación y Franco se suma a la conspiración. Porque cuando se dice que Franco se suma después del asesinato de Calvo Sotelo es todo filfa".

El historiador desvela que su tesis es que "Juan Antonio Ansaldo, que es un capitán aviador monárquico, que había estado al frente de la Falange de la Sangre, conspirador desde el principio, va a Roma a negociar los contratos (. . .) A partir de ese momento ya no hay marcha atrás. La República no supo contener el golpe y al final no pudo contenerlo".

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