26 de mayo de 2019
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FIN DE SEMANA

Durante años practicó natación, lo cual le hizo conseguir un atlético cuerpo que no dudó en mostrar en un cartel electoral en 2006

El perfil oculto de Albert Rivera: el imparable ascenso del líder naranja por la vía de la erótica y el centro político

Albert Rivera se ha convertido en uno de los grandes vencedores de las elecciones del 28 de abril. Ciudadanos estuvo cerca del sorpaso sobre el Partido Popular y se ha convertido de facto en el líder de la oposición superando en carisma a Pablo Casado. Frente a rumores de pactos post-electorales, la vida política del líder naranja se asemeja a una carrera de fondo, donde el objetivo para él está claro, giro para teñir el centro político de naranja en busca de la Moncloa.

Nacido el 15 de noviembre de 1979 en Barcelona. De padre catalán y madre andaluza, es licenciado y máster en Derecho por ESADE (Ramón Llull) y realizó un postgrado en Derecho Constitucional en la Universidad Autónoma de Barcelona. Cursó estudios en la Universidad de Helsinki (Finlandia) en 2001 y en el año 2009 realizó un curso en Marketing Político en la Universidad George Washington (Estados Unidos).

Abogado de profesión, trabajó en los servicios jurídicos de La Caixa (2002-2006) y fue elegido presidente de Ciudadanos el 9 de julio de 2006 durante la celebración del congreso fundacional del partido. Esta formación nació de la transformación en partido político de la plataforma cívica Ciutadans de Catalunya, que fue creada en 2005 por intelectuales, profesores y profesionales de diversos ámbitos.

Su discurso en contra del separatismo le hizo triunfar en su Comunidad Autónoma, gracias a articular en torno a un partido las ideas de lo que se dio en llamar durante años mayoría silenciosa, compuesta por catalanes no nacionalistas que no habían tenido un partido al que votar más allá de la derecha tradicional representada por el Partido Popular. Liberal en lo económico y progresista en lo social, Rivera se ha erigido en representante de esa España que no se fía de la izquierda y mira de reojo a la derecha clásica. Los herederos de los votantes de la antigua UCD. Muchos que lo conocen saben que el deseo de Rivera, es el de ser un Adolfo Suárez 2.0.. convencido de que si logra teñir del naranja de su partido al espacio del centro político español logrará su objetivo.

La erótica del poder

El político catalán siempre ha contado con éxito entre el público femenino y también el masculino. Rivera ha cuidado siempre su imagen. Durante años practicó natación, lo cual le hizo conseguir un atlético cuerpo que no dudó en mostrar en un cartel electoral en 2006. En esos momentos Albert solo se presentaba a las elecciones en Cataluña, pero el cartel le hizo popular en toda España.

Cartel en el que posó desnudo Albert Rivera para las elecciones de 2006. 

El físico es una de las preocupaciones del líder de Ciudadanos e incluso se regodea en ello. “Aunque finge que le molesta cuando las revistas le citan como un político deseado, le gusta. Sabe que tiene buen cuerpo y cuando lo ponderan, le gusta. Hace un par de años se hizo viral una foto en la que se insinuaba que bajo el pantalón se intuía una portentosa erección. Cuando el tema se trató en una reunión y alguien apuntó que sería bueno poner una demanda él contestó: ‘No me están llamando asesino’. Así zanjó la cuestión. Todos sabíamos que en el fondo le encantaba que la gente sepa que está bien dotado”, explica a elcierredigital.com una persona relacionada con el partido naranja.

El atractivo de Rivera le ha hecho ser objetivo de la prensa y de algunas de sus protagonistas. Alba Carrillo, ex de Feliciano López, se postuló como candidata a ‘Primera Dama naranja’ al saber de la ruptura de Rivera y Tajuelo. También en su momento Leticia Sabater pidió públicamente a Rivera que la desvirgara tras someterse a una reconstrucción del himen. El éxito entre las féminas del líder naranja parece más que probado, pero sabe cómo librarse de la prensa. “Triunfa mucho con las mujeres, pero saber ser discreto. Sabe que es guapo, pero no como Pedro Sánchez que le hace ser narcisista. Yo he visto a actrices licuarse delante de él, pero claro también les pasaba cuando empezó a estar de moda Podemos y Pablo Iglesias. Es la erótica del poder, pero encima en su caso la percha le acompaña. En una edición de los Goya una actriz madura me dijo: ‘Pedro Sánchez es guapo, pero para postal, Rivera es guapo con morbo. Al primero te lo imaginas sin despeinarse y al otro sudando en una cama’”, comenta un veterano fotógrafo.

Una imagen de Rivera que deja poco a la imaginación. 

Desde hace semanas la persecución por parte de los medios rosas a la figura del candidato naranja a las elecciones se ha incrementado. Su relación con la cantante Malú, que según algunos medios estaría enfriándose por momentos, ha hecho que el político protagonice varias portadas del mundo rosa. Sin embargo, el catalán ni confirma ni desmiente y parece disfrutar de jugar a con el despiste con los medios.

Las mujeres de Rivera

Hasta ahora solo se le conocen dos relaciones serias a Albert Rivera. En el año 2000 se unió a Mariona Saperas, catalana que vive en Granollers y trabaja como psicóloga experta en adicciones. Tiene un Master en Drogodependencias. Su Twitter se mantiene inactivo desde 2013, pero una fotografía sonriente preside la cuenta con un lema escrito en catalán: Viu feliç i deixa viure  (Vive feliz y deja vivir).

A pesar de las diferencias ideológicas, ya que Saperas es independentista, estuvo al lado del político, con el que tuvo una hija, Daniela, en el peor momento de su vida. En 2007, fue Saperas quien se encontró en el buzón de su casa con una carta que contenía una imagen del presidente de Ciudadanos con pintura roja a modo de sangre y una bala. "Si no abandonas Cataluña en tres meses, te matan", era el mensaje que ella le transmitió al padre de su hija, que estaba ese día en Valladolid. Las autoridades lograron dar con los autores de aquellas amenazas, dos miembros de las juventudes de ERC.

En 2013 la relación se rompió y Mariona ha optado por el ostracismo mediático. Igual que su sucesora en el corazón de Albert. Tras esta ruptura y unos meses disfrutando de su soltería, llegó a su vida Beatriz Tajuelo. Tan seria llegó a ser la relación, que incluso Tajuelo acompañaba a su pareja a diversos actos públicos como entregas de los Premios Planeta o la alfombra roja de los Goya. Incluso, sabedora de los complicado de los horarios de su pareja, Beatriz se trasladó a vivir a Madrid junto a Albert.

Cuando empezó a salir con Albert Rivera, Beatriz Tajuelo era azafata de vuelo, una profesión que le obligaba a pasar mucho tiempo fuera de casa, y, por tanto, no podía estar mucho tiempo con su pareja, que estaba centrado en su labor como presidente de Ciudadanos.

Mariona Saperes, ex pareja de Albert Rivera/ Twitter. 

Como buena amante de la música, Beatriz aprovechó una nueva oportunidad laboral y dejó su profesión como azafata para gestionar la comunicación de la carrera de Miguel Poveda y ayudar en la promoción en la empresa del cantante dentro del Departamento de Producción en Miguel Poveda Producciones S.L. Ha sido Tajuelo precisamente quien acercó a Rivera al mundo del espectáculo y la música haciendo de Cicerone. De hecho, gracias a ella, uno de los mejores amigos del político es el propio Poveda. Tan próxima es la unión entre el cantaor y el político que incluso participaron juntos en una entrevista en Mi casa es la tuya el programa de Bertín Osborne. La gente que conoce a Rivera afirma que su contacto con el mundo de la música ha marcado mucho cuál es la posición del partido naranja con respecto a cuestiones como la política cultural o los derechos LGTBI.

Tras conocerse la ruptura con Tajuelo a finales de 2018 Rivera no se ha estado quieto y parece disfrutar del runrún musical de conquistador que le persigue. Su última conquista es la cantante Malú. La relación entre la cantante y Albert Rivera sigue siendo el tema del momento en los cenáculos tanto artísticos como políticos. Desde la formación naranja siguen sin confirmar o desmentir sí es cierto o no que existe la relación entre el político y la cantante.

Albert Rivera y Beatriz Tajuelo en la entrega del Premio Planeta. 

En el entorno de Ciudadanos aseguraron en su momento a este periódico que “Albert está encantado con esta atención mediática que ha despertado su relación. Es un hombre muy pagado de sí mismo y, como a todos, le gusta que se sepa que tiene un gran éxito con las mujeres. Y si es guapa y artista, más”. El tiempo dirá si Rivera se confirma como el segundo político más importante del nuevo mapa parlamentario y si la artista lo acompaña en su escalada al poder.

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