25 de septiembre de 2022
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FIN DE SEMANA

La vicepresidenta del Gobierno ha recibido varios reproches directos de su antecesor en el cargo, que ha lanzado un podcast crítico en su programa

Pablo Iglesias utiliza 'La Base' para presionar a Yolanda Díaz, inquieta ante los ataques del ideólogo de Podemos

Pablo Iglesias
Pablo Iglesias / La Base
El todavía líder de Podemos en la sombra, Pablo Iglesias, llevaba meses manteniendo un respetuoso silencio sobre Yolanda Díaz. Pero este pacto de no agresión ha saltado por los aires desde que nació su programa televisivo 'La Base', donde afeó y criticó duramente los pactos de la vicepresidenta del Gobierno en la convalidación de la reforma laboral.

La actual vicepresidenta del Gobierno de Pedro Sánchez, Yolanda Díaz, se ha convertido en la política mejor valorada de España con la inestimable ayuda de Podemos que, durante meses, la apoyó sin fisuras para que la transición entre el hiperliderazgo de Pablo Iglesias y el suyo fuera lo menos traumático posible.

Pero el regreso de Iglesias a la primera plana política y mediática gracias a su nuevo podcast, 'La Base', ha implicado que Díaz comience a sufrir fuego amigo por la polémica votación de la convalidación de la reforma laboral e, incluso, a cuenta de los malos resultados de Unidas Podemos en Castilla y León.

"Escucha activa"

Díaz asegura que esta primavera se lanzará a un proceso de campaña "de escucha activa" por toda España. Se supone que con el ánimo de configurar lo que se está llamado 'Frente Amplio', que podría ser la suma de Unidas Podemos y otros agentes sociales y políticos.

No tendrá fácil sumar nuevas fuerzas Díaz porque Más Madrid, Compromís o Adelante Andalucía no están dispuestos a reconciliarse con Podemos. Pero es evidente que las simpatías transversales de las que disfruta la vicepresidenta podrían ayudar a levantar los malos pronósticos morados y que personas independientes se sumen al citado proyecto.

Pablo y Yolanda

La visita de Yolanda Díaz al programa 'Salvados' fue aplaudida a su manera por Iglesias: "He podido ver varios cortes esta mañana y se confirma algo clave. Yolanda llega a gente que no necesariamente se identifica con los valores de la izquierda. Y eso es clave para ampliar el espacio. Muchos afilan ya sus plumas y sus escaletas para sembrar la cizaña", señaló.

Lo cierto es que sus reproches a su sucesora contribuyen a la especulación, ya que después de las elecciones de Castilla y León comentó que debían apostar por "fórmulas de frente amplio, por un liderazgo como el de Yolanda que llega a muchos más sectores", pero también dejó claro que eso podía no ser suficiente.

"Es evidente que con la aspereza de la batalla ideológica en estos tiempos yo creo que solamente eso no va a bastar y hay razones para que estemos todos muy preocupados", añadió el todavía líder de Podemos en la sombra.

Una votación que agrietó la relación

Yolanda Díaz sabía que no tenía capacidad para tumbar los aspectos más lesivos de la Reforma Laboral de 2012, a pesar de las promesas electorales, porque el PSOE dejó claro cuando firmó el acuerdo de Gobierno con Unidas Podemos que no iba a tocar los días de indemnización por despido.

A esta barrera se le sumaron las reticencias de Bruselas, que advirtió al Gobierno español que si quería recibir fondos Next Generation debía de abstenerse de retocar demasiado la reforma laboral de Mariano Rajoy.

Díaz, consciente de ambos hándicaps, entendió que el pacto social justificaba sus renuncias y, de paso, la mostraba como una dirigente capaz de conseguir alianzas transversales (para enfado de una derecha que la intentaba caricaturizar por su militancia en el PCE).

El pacto de la vicepresidenta con la CEOE, amén de con PSOE, UGT, CCOO y CEPYME, solo tenía un problema para sus acólitos. Que la patronal impuso que no se podía modificar ni un párrafo del acuerdo de la Reforma. "Díaz falló al no negociar por debajo de la mesa con sus socios de Gobierno y presentó antes de las Navidades el acuerdo como si fuera Ley", señalan los expertos consultados por elcierredigital.com.

'La Base', el programa de Pablo Iglesias.

Por eso, señalan estas mismas fuentes, "ERC y EH Bildu, alarmados por la suicida estrategia de Díaz, que intentó presionarles a nivel mediático y sindical, han marcado distancias con ella mientras que el PSOE y CEOE le prometían a la número tres del Gobierno que le iban a conseguir apoyos".

Yolanda Díaz, muy enfadada por la actitud nacionalista y con los últimos reproches del 'pablismo', llegó a amagar con dejar el Gobierno si no se daba luz verde a su medida campaña y a la elección de sus socios. Señalan que ahora intentará granjearse simpatías entre las bancadas progresistas con una nueva subida del SMI que, en este caso, no cuenta con el plácet de la CEOE.

Pablo Iglesias avisa

Pablo Iglesias está utilizando 'La Base' y su influencia en el grupo parlamentario de Unidas Podemos (Ione Belarra, Jaume Asens o Pablo Echenique) para dejar claro a Yolanda Díaz que no puede volver a confiar en la "geometría variable" impuesta por el PSOE de Pedro Sánchez, que quiere jugar a dos barajas ideológicas.

El fundador de Podemos ya advertido: "¿Alguien duda de qué habría pasado si hubieran tumbado la medida que la propia vicepresidenta definió como lo más importante? El mejor activo electoral de Unidas Podemos estuvo en manos de la derecha que, evidentemente, entró a matar cuando vio hueco. El tamayazo no fracasó por la inteligencia de la izquierda, sino porque la derecha falló un remate a puerta vacía".

Iglesias ha reconocido sin cortapisas en su programa "La Base" que "la Reforma Laboral es el resultado de una correlación de fuerzas endiablada en la que ni CCOO ni UGT están en su mejor momento y en la que UP solo dispone de 34 diputados y un equipo ministerial con gran capacidad negociadora y mucha preparación técnica. Enfrente la patronal, las derechas políticas y mediáticas y el propio PSOE. Esto no lo pueden decir UP ni los sindicatos pero yo sí. Y digo la puñetera verdad. ¿A favor de quien creéis que trabajaron Pedro Sánchez y Calviño? ¿A favor de los sindicatos o a favor de la CEOE? No hace falta que conteste, ¿verdad?".

El presentador de 'La Base' utiliza ahora sus altavoces mediáticos para hacer campaña en su beneficio: "¿Es normal que la gente de UP esté enfadada con lo que ha dicho ERC? Sí y la prueba es que si comparamos el tono de ERC con el de Bildu llegamos a la conclusión de que quizá ERC podría haber sido más constructiva. Pero pregunto ¿Quién gana con el hecho de que las diferentes izquierdas estén a hostias entre ellas? Creo que los argumentos de UP son más sensatos, pero yendo de piquete con 14 añitos aprendí a corear una consigna: 'la división trabaja pal patrón'. Y al final no importa quién tenía razón y quién no, sino las alianzas que tienes para hacer políticas de izquierdas".

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