11 de diciembre de 2019
|
Buscar
FIN DE SEMANA

Niño bien de la burguesía catalana, fue representante de perfumes e intentó comercializar el balón oficial de la Liga

La historia oculta de Sandro Rosell, el expresidente del Barça ahora en libertad provisional

Sandro Rosell en el Barça.
Sandro Rosell en el Barça.
La Sección Primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional acordó el miércoles poner en libertad con medidas cautelares al expresidente del Fútbol Club Barcelona Sandro Rosell y a su socio Joan Besolí, decisión que les fue comunicada por un auto del tribunal que preside Concepcion Espejel, antes del inicio de la tercera sesión del juicio oral en el que están acusados de blanqueo junto a otras cuatro personas. Ésta es la historia de su vida.

La Sala de la Audiencia Nacional acordó la puesta en libertad de ambos con una serie de medidas cautelares. Rosell y Besolí deberán fijar domicilio en España y un teléfono de contacto, se les retiró el pasaporte y se les impuso la obligación de acudir ante el tribunal durante el resto de sesiones del juicio y "cuantas veces fueran llamados", así como comparecer en la sede judicial o policial más cercana a su domicilio el primer y tercer lunes de cada mes. No se les solicitó fianza.

Tanto Rosell como Besolí se encontraban en prisión desde el 25 de mayo de 2017 investigados por un delito continuado de blanqueo de capitales mediante una "estructura estable" que Rosell habría liderado hasta "lavar" cerca de 20 millones de euros. La Fiscalía pidió para ambos 11 años de cárcel y 59 y 54 millones de euros de multa, respectivamente. La Jueza Carmen Lamela (hoy Magistrada de la Sala Segunda del Tribunal Supremo), de la Audiencia Nacional, al dictar el auto de prisión dijo de Rosell, de 53 años, que "hizo del delito su modo de vida".

Rosell durante una de las jornadas del juicio. / Europa Press

Alexandre (Sandro) Rosell Feliu ostenta el récord de votos de socios del F.C. Barcelona para ser elegido presidente blaugrana. Rosell se ganó a los medios de comunicación en su coqueta bodeguita de la calle Déu i Mata, junto a su vivienda en el barrio barcelonés de Les Corts. Rosell comenzó vendiendo perfumes, después leche y finalmente acusado de blanqueo de dinero. Sus controvertidos negocios en Qatar y Brasil le llevaron a la cárcel madrileña de Soto del Real, al mismo módulo que ocuparon Ignacio González y Jordi Pujol Ferrusola.

Una familia burguesa catalana

La familia de Sandro Rosell pertenecía a la burguesía nacionalista catalana. Su pade, Jaume, fue director general y tesorero del F.C. Barcelona entre 1969 y 1977 y fundador de Convergencia Democrática de Cataluña (CDC). Los Rosell veraneaban entre Calonge, en la costa Brava y Ager, en la comarca leridana de la Noguera, pueblo de su familia paterna. El niño Rosell siempre estuvo enganchado al fútbol y jugó en la Segunda División B, en equipos como el Sant Andreu, el Sants, Espluges y Hospitalet.

Sandro Rosell y su esposa, Marta Pineda, el día que ganó las elecciones del Barça.

A Sandro Rosell lo apodaron "el Flecha" por su velocidad en banda. Los Rosell estuvieron también muy unidos a otra de las familias insignias de la burguesía catalana, los Sumarroca, propietarios entre otras marcas de Zumosol. Pero una disputa por el accionariado de la empresa EMTE, que se quedarían los Sumarroca, acabó con la amistad entre familias.

Rosell se licenció en administración de empresas y MBA por Esade, el mismo centro de estudios de Urdangarín. Allí conoció a Marta Pineda, su esposa, con la que tuvo dos hijas, María y Joana. Pineda también resultó imputada en la Operación Rimet. Pineda es, según sus amigos, "una mujer discreta, prudente, siempre dos pasos por detrás de su marido, pero atenta a todo y con los ojos muy abiertos". Marta tomó partido por la independencia catalana y cuando su marido le manifestó su deseo de presentarse a la presidencia del Barça Marta le ofreció su apoyo incondicional.

El primer trabajo del joven Sandro fue como representante de los perfumes Myrurgia, a finales de los ochenta. Le contrató Alberto Agustí, actual presidente del Real Club de Tenis Barcelona, organizador actual del torneo Conde de Godó, que preguntó en cierta ocasión al joven Rosell que quería ser en el futuro y Sandro respondió sin dudar: "Presidente del Barça".

Rosell y su esposa, Marta Pineda.

En 1992 surgió su gran oportunidad al contratarlo Agustí para trabajar en el área de patrocinios internacionales y fue responsable de Marketing Internacional de los Juegos Olímpicos. Tras esta experiencia deportiva pasó a ser gerente de la empresa suiza ISL, dedicada al patrocinio deportivo. Allí contactó con grandes multinacionales como Coca Cola, NCB o Sports Illustrated. Rosell posó entonces sus ojos en la Liga de Fútbol Profesional (LFP), que presidía entonces Antonio Baró. Pronto Rosell intentó comercializar el balón oficial de la Liga, una idea que fue del agrado de Nike, que lo fichó para España y los trasladó a Brasil en 1999 hasta el año 2002.

Las relaciones con Texeira

En Brasil conoció a Ricardo Texeira, presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF). Texeira presumía de haber cerrado grandes patrocinios junto a Rosell y su amistad llegó tan lejos que el padrino de su segundo matrimonio, con Ana Carolina Wigand, fue Sandro Rosell. Esa relación se trasladó a los negocios presuntamente ilícitos que acabaron con Rosell en la cárcel. El Congreso de Brasil logró abrir una investigación pero fue cerrada con la influencia de Texeira, que abandonó su cargo en 2012 y hoy está protegido y en paradero desconocido.

Ricardo Texeira y Sandro Rosell en Brasil.

La investigación sobre los negocios de Rosell en Brasil se inició hace 9 años. Entonces dos congresistas de aquel país acusaron a Sandro Rosell y a Texeira  de inflar el gasto de un partido amistoso entre Brasil y Portugal, para luego repartirse el dinero sobrante entre ellos a través de la sociedad Ailanto. La denuncia expicaba que Rosell cobró en el año 2008 nueve millones de reales (unos cuatro millones de dólares) por organizar el partido, y las autoridades de Brasilia estimaron que en realidad el evento costó sólo un millón de reales. Este hecho ya fue denunciado por el exvicepresidente del Barcelona, Marc Ingl, que optó a la presidencia del club blaugrana.

Sin embargo, fuentes judiciales explicaron que "estos temas de Rosell no guardan aparente relación con el fichaje de Neymar y la denuncia presentada por el fondo de inversiones brasileño DIS en el conocido como caso Neymar 2". Rosell dimitió como presidente del F.C. Barcelona en 2014, cuando el FBI estadounidense ya había iniciado investigaciones en torno a los sobornos de la FIFA y el Mundial de 2014 en Brasil. Pero estas investigaciones del FBI son las que le llevaron a prision y ser investigado por la conocida como Operación Rimet.

La magistrada Lamela consideró que Rosell era la cabeza visible de una "organización criminal transnacional" que se habría apropiado, presuntamente, de 14,97 millones de euros que recibió de la CFB brasileña como parte de los derechos de retransmisiones televisivas de 24 partidos de la selección de aquel país.

Luego, Rosell habría blanqueado ese dinero a través de un entramado societario en varios paraísos fiscales, entre ellos Andorra, y de la sociedad International Sports Events (ISE) con sede en las Islas Caimán y dirigida por multimillonario saudí Saleh Kamel. Según las investigaciones, Rosell recibió 6,58 millones de dólares. El expresidente del Barcelona justificó esos ingresos ante Hacienda como beneficio por la venta de la sociedad Bonus Sport Marketing, de su propiedad. 

Sandro Rosell se convirtió así en otro nombre más a añadir a la lista de expresidentes del F.C. Barcelona imputados y encarcelados, como Jose Lluis Núñez, condenado en 2011 por la Audiencia Nacional a una pena de seis años de cárcel por el soborno a inspectores de Hacienda a fin de eludir el pago de impuestos. El Tribunal Supremo rebajó la condena a dos años y dos meses de cárcel y una multa de un millón y medio de euros. También Joan Laporta tuvo problemas con la Justicia, el principal fue la Acción de Responsabilidad que, precisamente, interpuso la junta directiva de Sandro Rosell contra él por, presuntamente, haber falseado las cuentas del club con el objeto de ocultarlas pérdidas que habría sufrido el Barça.

Rosell en la presidencia del Barça

 Sandro Rosell llegó a la presidencia del FC Barcelona en 2010 como el presidente más votado de la historia del club culé. Consiguió 35.021 votos. Su etapa en la presidencia estuvo combinada por éxitos deportivos -2 ligas, 1 Copa del Rey y 1 Champions League-, pero también con la polémica y con decisiones que le enfrentaron a una gran parte de la masa social del club. Así, las desavenencias del entrenador Pep Guardiola con Rosell fueron cada vez mayores hasta el punto de que Guardiola abandonó el club en 2012.

Aunque Rosell llegó al poder con la intención de pasar página a la etapa de Joan Laporta (del que fue su vicepresidente deportivo entre 2003 hasta su dimisión en 2005), rompió, según sus detractores, con muchos de los “valores” del FC Barcelona para hacer negocios. Una de sus primeras y extrañas decisiones fue suprimir la histórica sección de béisbol mientras sorprendía a propios y extraños con el anuncio de que el FC Barcelona abriría una sección de fútbol playa, justamente cuando su amigo Teixeira presidía en la FIFA el comité de fútbol playa.

Precisamente, la propia FIFA registró en el año 2005 una empresa de fútbol playa (FIFA Beach Soccer S.L.) en Sant Sadurni D´anoia (Barcelona). El lugar de inscripción de la sociedad y la vinculación de buena parte de sus directivos con Sandro Rosell, indicaban que era él quien controlaba esta nueva vía de negocios.

Más escándalos

Pero no fue éste el único escándalo público. Fue el del fichaje de Neymar el que inició su caída. El 26 de mayo de 2013, el Barcelona anunciaba la contratación de Neymar da Silva Santos Júnior por cinco temporadas tras pagar supuestamente 57,1 millones de euros, una cifra extrañamente baja. El Real Madrid había pujado también por él y había dejado entrever que no logró un acuerdo por la cifra desorbitada que pedían desde Brasil. Todo ello llevó a que el 20 de noviembre de 2013, la plataforma Go Barça enviara un burofax al club pidiendo una explicación sobre el coste total del fichaje de Neymar que, según esta asociación, se elevaba al menos a 74 millones de euros.

En diciembre de 2013 el socio Jordi Cases acudió a la Audiencia Nacional para presentar una querella contra Sandro Rosell por presuntas irregularidades en el fichaje de Neymar, que fue admitida a trámite el 22 de enero de 2014 por parte del juez Ruz. Un día después Rosell presentaba su dimisión. La decisión fue drástica.

A pesar de ello, consiguió durante estos últimos abrirse paso en otro suculento mercado, el de Qatar, donde propició un acuerdo de patrocinio de Qatar Foundation y Qatar Airways para la camiseta del primer equipo del club del Fútbol Club Barcelona. El club ingresó cerca de 30 millones de euros por este patrocinio, una cantidad que se ha elevado a 50 millones en la última prórroga. Rosell ganó también con ello. Aprovechó el proyecto Football Dreams para entrar con el Gobierno de Qatar en la carrera para lograr su Mundial.

La revista France Football relacionó a Rosell con el triángulo formado por el entonces presidente de la UEFA, Michel Platini, el ex presidente francés Nicolás Sarkozy y el príncipe heredero qatarí Tamim bin Hamad Al-Thani en una supuesta compra del Mundial 2022 en este país del Golfo Pérsico. Para muchos, la confluencia de intereses para que se celebre este Mundial de Fútbol en Qatar es la bomba más importante que puede estallar en cualquier momento a la FIFA.

Rosell, tras abandonar Nike, derivó todo a su principal empresa BSM (Bonus Sport Marketing). Empezó a llevar una vida más oculta a los medios, gestionando su patrimonio inmobiliario (casas, pisos, apartamentos y párkings), y su último capricho la marca catalana de ropa deportiva Grifone, en la que invirtió mucho dinero. Y acabó vendiendo por siete millones de dólares su sociedad en Oriente Medio al grupo qatarí Dallah Al Baraka, uno de los grupos de inversión más importantes de Qatar con más de 300 empresas.

Pero hoy en día la carrera de Sandro Rosell, “El Flecha”, parece que vuelve al terreno de juego con el auto de libertad. Durante el tiempo que han permanecido en prisión Rosell y Besolí solicitaron una docena de veces la puesta en libertad pero siempre se les ha denegado por riesgo de fuga. La última petición se elevó este lunes,  alegando que conculcaba su derecho de defensa y que el hecho de que la misma Sección de la Audiencia Nacional lque les juzga hubiese prorrogado su situación de prisión comprometía la imparcialidad del tribunal.

Riesgo de fuga

La Sala explicó en su auto "si en momentos anteriores no hemos accedido a modificar su situación, ha sido por simples razones de riesgo de fuga, ya que hemos considerado imprescindible que comparecieran en el juicio y ello porque partíamos de la premisa de una base fáctica y jurídica que nos venía dada y consolidada por una serie de antecedentes procesales que centraban el objeto del proceso en cuanto a hechos y personas que, con elevado grado de verosimilitud era presumible que los hubieran perpetrado".

Ambos acusados llevan 21 meses en prisión provisional y "visto que ya han sido oídos en en declaración y por lo tanto, que cualquiera que sea la decisión que adoptemos en sentencia, incluso si fuese un pronunciamiento de condena, este se dictaría habiendo sido cubierto su derecho de audiencia material, optamos por acceder a la libertad solicitada", señaló el auto.

Rosell y Besolí deberán no obstante volver a la prisión de Soto del Real, en Madrid, a la que fueron trasladados desde Cataluña con vistas al inicio del juicio oral, y allí, formalizar la salida en libertad, según informaron en fuentes jurídicas.

COMPARTIR: