06 de julio de 2020
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FIN DE SEMANA

La familia de Laura Alonso indignada porque Javier Cruz ha conseguido el tercer grado y trabaja a 10 kilómetros de su casa sin medidas cautelares

Ramona Pérez, madre de la víctima del asesino de Toén: "Pido por favor una orden de alejamiento para no encontrarme en la calle con él"

Javier Cruz, asesino de Laura Alonso, en Toén.
Javier Cruz, asesino de Laura Alonso, en Toén.
Ramona Pérez, madre de Laura Alonso, víctima del crimen de Toén no puede más. Está decepcionada porque diez años después de ser encarcelado corre el riesgo de encontrarse con el asesino de su hija, Javier Cruz, por la calle. El reo, que fue condenado a 15 años por homicidio, sale a diario a trabajar al taller de su tío Juan, que está solo a diez kilómetros de la casa donde vive la familia de Laura, en la carretera de Orense, una ruta que todos hacen en Toén para ir a la capital de la provincia.

"Qué cumpla la pena íntegra. Nosotros no queremos nada más, solo no encontrarlo por la calle cuando vaya al médico, por ejemplo, que sus padres viven enfrente o cuando tome el camino para Orense, ya que el taller de su tío donde trabaja está de camino y hay que pasar por allí", explica Ramona Pérez, madre de Laura Alonso a elcierredigital.com.  "Ya me cruzo con sus padres aunque no quiera y él ha tenido permisos desde 2016, pero claro, no estaba todos los días en la calle, aunque ahora tenga que volver a dormir a prisión nos lo podemos cruzar en cualquier momento. Por eso pido que le pongan una orden de alejamiento de esta zona, al menos para dejar de sufrir", añade Ramona.

Diez años después del asesinato de Laura Alonso su agresor, Javier Cruz, ha cumplido dos tercios de la condena de quince años impuesta y por tanto ha recibido el tercer grado penitenciario, que le permite salir a la calle a trabajar y volver a prisión solo a dormir. Javier acude a diario a trabajar al Taller Cruzman, propiedad de su tío Juan, en la carretera que va a Orense. Hace diez años asfixió a su novia Laura hasta la muerte.

Laura Alonso desapareció cerca de Xestosa, en el Ayuntamiento Orensano de Toén en el año 2009 y su cuerpo sin vida fue encontrado en un monte cercano a esta la localidad unos días más tarde.

Antecedentes del caso

La joven era considerada por sus allegados como “una chica trabajadora, estudiosa y querida en el pueblo” y esa noche había salido a tomarse algo con unos amigos en la localidad de Xestosa, donde residía.

Laura Alonso, la joven de 19 años encontrada sin vida.

Durante las investigaciones se dio con el paradero de su chaqueta, su móvil y su coche, un Seat Ibiza, los cuales fueron entregados a los agentes policiales por una joven que transitaban por la zona, sin embargo, hasta ese momento aun no se localizaba a la víctima.

Tras días de intensa búsqueda se dio con el hallazgo del cuerpo sin vida de Laura, el cual fue encontrado en una de las zonas que ya había sido rastreada con anterioridad. El cuerpo fue localizado debido al fuerte olor a putrefacción que desprendía.

En septiembre de ese mismo año se decretaba el ingreso a prisión sin fianza del asesino confeso de Laura, el exnovio de 32 años y también vecino de Toén. Laura había denunciado a su expareja por malos tratos en 2008, aunque posteriormente por presiones familiares retiró la acusación.

Ramona Pérez y Cesáreo Alonso, padres de Laura, asesinada en Toén.

Durante el juicio Javier Cruz  fue acusado y señalado por algunos testigos, que vieron como maltrató a la joven, aunque declaró ante el tribunal que "no tenía intención de matarla", y que todo sucedió en medio "de una disputa".

Javier Cruz fue declarado culpable por el delito de asesinato con una pena de prisión de 18 años, sin embargo, el Tribunal Superior de Justicia de Galicia rebajó la pena de prisión de 18 años a 15. La rebaja de pena surgió tras haberse absuelto al asesino confeso de Laura del delito de asesinato condenándole a un delito de homicidio con la concurrencia de circunstancias agravantes de abuso, superioridad y parentesco, más una indemnización de 200.000 euros más intereses legales.

El agresor y el crimen

Javier Cruz García de 32 años residente en Orense, mantuvo una relación de dos años con Laura Alonso. Tras muchas horas de interrogatorio, Cruz García confesó a los agentes de la comandancia de la Guardia Civil el asesinato de su exnovia, dijo haberla matado asfixiándola con una chaqueta.

En un inicio intentó desvincularse de la muerte de la chica, sin embargo, finalmente admitió haber acabado con la vida de la joven la madrugada del 24 de agosto de 2009 después de que ésta se despidiese de sus amigos con los cuales había estado tomando algo. “Me enfadé y le eché las manos al cuello”, explicó durante el juicio.

Javier Cruz García durante el juicio.

Pero, lejos de pedir ayuda el sentenciado se dispuso a deshacerse del cadáver, la coloco en el asiento trasero de su coche, lugar donde se dio el crimen, y se dirigió a una zona forestal donde abandonó el cuerpo sin vida de Laura. Luego procedió a deshacerse de los objetos personales de la chica y de su coche.

Javier Cruz todavía no ha pedido perdón a la familia de su víctima, a pesar de que tuvo dos oportunidades para hacerlo durante la última palabra que se concede siempre a los acusados en los juicios. "No ha pedido perdón nunca y cuando le han preguntado por esto siempre dice que no le interesan los padres de Laura, aunque si tuviera dignidad por el dolor de una familia podría haberlo hecho. También creo que su tío no debería haberlo cogido, pero no podemos hacer nada, estamos impotentes. Si el decidiera entrar un día en el bar no estaría incumpliendo ninguna ley de alejamiento y es lo único que pedimos", concluye Ramona.

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