17 de noviembre de 2019
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FIN DE SEMANA

China es el segundo país del mundo con mayor número de tiendas de inditex, 620 en 2017, y cada año se inauguran cerca de 50 centros nuevos en ese país

Zara, en el punto de mira de China: El emporio español hila fino en Hong Kong para evitar un boicot de Pekín

En China hay 620 tindas del grupo Inditex.
En China hay 620 tindas del grupo Inditex.
En la cuerda floja. Así podría definirse el camino por el que camina Zara, el buque insignia de la multinacional de ropa Inditex. Las últimos días han estado marcados por la tensión entre la prensa afín al régimen dirigido por Xi ji Ping y la marca española que ha tenido que dar explicaciones a la prensa y al propio Gobierno después de que una editorial de “Global Time”, cercano al Partido Comunista chino, acusara a la empresa gallega de apoyar las huelgas en la región autónoma de Hong Kong.

En los últimos meses, Hong Kong ha estado en el foco de la prensa internacional. Miles de manifestantes han salido con una regularidad que roza lo cotidiano para exigir el respeto al modelo de “un país, dos sistemas”, que ha garantizado el estatus semidemocrático de Hong Kong desde que en 1999 fue devuelta a China por el Reino Unido.

A esta premisa del doble sistema se ha sumado Zara pisando terreno resbaladizo. La publicación fue emitida en la red social Webo, una de las más populares de China y aseguraba que: “Zara apoya la integridad de la soberanía territorial de la República Popular de China y siempre ha apoyado el modelo de ‘un país, dos sistemas. Zara nunca ha apoyado las huelgas y nunca ha publicado ninguna declaración relacionada con esto".

¿Significa esto que la empresa modelo de Amancio Ortega defienda el régimen chino? No está claro. Lo cierto es que las inversiones de Inditex en el gigante asiático son importantes. De hecho, en mayo de 2019, Pablo Isla, presidente de Inditex, anunciaba que China se convertía en el primer país del mundo en completar el programa de tiendas ecoeficientes.

Pablo Isla, presidente de Inditex y el alcalde de Pekín. 

Con este proyecto se consiguió que todas las tiendas del grupo redujesen en un 30% el consumo de energía u emisión de gases contaminantes. Un éxito si se toma en cuenta que China es uno de los mayores emisores de dióxido de carbono del mundo. En su presentación, Pablo Isla estuvo acompañado del alcalde de la ciudad de Pekín, una ciudad en la que Inditex cuenta con 57 tiendas.

En toda China, la firma de Amancio Ortega tiene 620 tiendas, crecen en un promedio de 50 al año. Y aun estando lejos de las 1.700 tiendas que hay en España, China ya ocupa el segundo puesto en número de tiendas. Además, genera buenas ganancias en tienda on-line, Zara tiene su propia y autosuficiente tienda digital china, mientras otras marcas como Zara Home planean lanzarla este 2019.

La reunión que sostuvo en mayo el alcalde de Pekín y el presidente del grupo tenía como objetivo limar las asperezas entre régimen y la empresa gallega. Son muchas las voces en el partido comunista que siguen oponiéndose a la proliferación de tiendas occidentales, pero la mejora del poder adquisitivo y la progresiva occidentalización de las urbes asiáticas ha permitido que Inditex crezca a pasos de gigante en China.

Actualmente, todas las marcas de Inditex tienen presencia en el país: Zara (179 tiendas), Massimo Dutti (87), Oysho (88), entre otras. Jining Chen, líder del consistorio pekinés mostraba una sonrisa bastante real en su encuentro con la empresa gallega. Isla había logrado firmar acuerdos de carácter personal algo muy importante en los negocios de Asia.

Zara tiene una de las tiendas online más grandes de China.

El compromiso que cerró Inditex con la capital de China fue beneficioso para ambas partes; Zara crecerá en uno de los mayores mercados y Pekín ganará un servicio de comercio ecológico y la puesta en marcha de Closing the Loop, una iniciativa de Environmental Protection Foundation e Inditex para recoger ropa que se quiera desechar.

Inditex tiene sus ideas claras, el futuro está en Oriente. Por eso, no ha sorprendido a ningún analista la nota publicada por la cadena de ropa en Welbo. Aunque China es un mercado muy abierto, no deja de ser un régimen comunista en el que el Estado decide y controla todos los aspectos de la vida cotidiana. Ante esto, Zara se ha enfrentado a los estrechos caminos que supone lidiar con un gobierno autoritario que poco entiende de razones.

Retomando el cierre de las tiendas en Hong Kong, Zara ya explicó que defendía la integridad territorial de China; no obstante, prefirió no aclarar el cierre de sus tiendas en una jornada de huelga. No fue la única tienda que cerró debido a la falta de transporte y el miedo a que las protestas terminasen en revuelta callejeras; no obstante, Zara es de alguna forma el símbolo de occidente en la moda china.

Hasta ahora el grupo ha recibido la primera advertencia del gobierno de Xi Jing Ping. El Global Times, que opera como método de información del partido único ya ha publicado dos artículos sobre un posible boicot a Zara, que algunos usuarios en redes sociales han respaldado con mensajes como: “Zara quiere el dinero de China, pero no apoya su unidad” o “Su ropa es de modelos de alta costura, pero con calidad de tiendas baratas”.

Hasta el momento, Inditex no se ha pronunciado. Desde elcierredigital.com hemos contactado en repetidas ocasiones con la sede central de la empresa en Arteixo (A Coruña), pero no han facilitado datos ni respuestas sobre sus proyectos en China. Además, no han trascendido informaciones sobre una bajada de las ventas de la firma española, por lo cual, el boicot es, por ahora, una amenaza de los factores de poder del régimen de Pekín.

 Seguir hasta el final

Las manifestaciones más multitudinarias de la historia de esta pequeña región son consecuencia de un proyecto de ley impulsado por la líder del gobierno, pro Pekín, que permitiría la deportación de ciudadanos hongkoneses a terceros países, entre ellos China. Los manifestantes consideran que esta medida podría socavar la libertad de prensa, asociación y pensamiento político en cuanto podrían ser deportados a China un país con un régimen judicial cuestionado por la comunidad internacional.

Después de meses de movilizaciones callejeras que reunieron a buena parte de la población de la autonomía, la líder del ejecutivo local, Carrie Lam, anunció la retirada total del proyecto de extradición. Esta era una de las demandas de los manifestantes, que ahora piden la dimisión de Lam, fiel defensora de Pekín.

Actualmente, el gobierno de Hong Kong sigue en manos de los partidos unionistas. Aunque la amplia mayoría de los votantes de la región apoyaron a grupos regionales y democráticos en las pasadas elecciones, los ciudadanos solo eligen a 35 de los 70 diputados del congreso hongkonés.

El resto son electos por grupos sectoriales: turismo, seguros, banca, educación. 240.000 personas eligen a casi la mitad de la cámara, mientras el resto de los 3,4 millones de ciudadanos con derecho al voto, elige al resto de diputados.

Hong Kong ocupa una de las posiciones más elevadas en datos de desarrollo humano, económico y social del planeta. Los manifestantes, en su mayoría jóvenes, temen que el acercamiento con Pekín pueda derivar en la perdida de libertades y represente un retroceso económico y social de la región.  

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