08 de agosto de 2020
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EDICIÓN VERANO

"A partir del 5 de marzo de 2020, no se debería haber realizado ninguna manifestación/ concentración de personas en la Comunidad de Madrid", asegura

Estas son las conclusiones del Informe de la Guardia Civil por el que fue destituido Pérez de los Cobos

El informe titulado Sanitario recoge entre sus conclusiones que "a partir del 5 de marzo de 2020, no se debería haber realizado ninguna manifestación/ concentración de personas en la Comunidad de Madrid", culpando claramente al Delegado de Gobierno en Madrid, José Manuel Franco, de haber autorizado entre otros actos la manifestación del 8 de marzo, donde estuvieron presentes numerosos miembros del Gobierno.

El informe de 83 páginas elaborado por la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil, que fue entregado a la jueza de Instrucción número 51 de Madrid el 21 de mayo pasado tiene sus principales conclusiones en la página 79.

El citado documento fue adelantado en exclusiva por la cadena SER. Las conclusiones sostienen que: "la documentación aportada por los representantes evangélicos y que consta como anexo (...) acredita de manera inequívoca el contenido de las manifestaciones aportadas figurando un documento suscrito el día 6/3/2020 por la directora de Salud Pública del Ministerio de Sanidad (...) la situación provocada por el coronavirus COVID-19 significa los riesgos de transmisión y para la salud de la población de EVENTOS MULTITUDINARIOS DE CUALQUIER TIPO, recomendando su APLAZAMIENTO".

Portada del informe obtenido por la cadena Ser.

"Las manifestaciones aportadas en unión de documentación anteriormente referida da razón de un profundo conocimiento de los riesgos de la enfermedad por parte de los responsables sanitarios, asi como del control exhaustivo de la evolución de la misma, cuando menos con fecha 5 de marzo de 2020 y de cómo los mismos evidenciaron que el evento NO SE PODÍA CELEBRAR, precisamente por los riesgos que comportaba la concentración de personas".

Otra conclusión dice que "las recomendaciones imperativas llevadas a cabo sobre l colectivo evangélico y el nivel directivo de los sanitarios que acuden a las reuniones, indica sin lugar a dudas la preocupación de éstos frente a la pandemia y su interés real en velar por la salud pública, precisamente impidiendo la celebración de eventos multitudinarios hecho que confronta con la celebración, incluso en fechas posteriores en que el número de contagios acreditados era superior (...) recuérdese a modo de ejemplo que el Congreso (evangélico) preveía la congregación de 5.500 personas y que manifestaciones como la prevista para el 8M Día Internacional de la Mujer en Madrid tenía prevista la participación de 1.000.000 de personas".

Y concluye con un demoledor: "Todas estas circunstancias, hacen ver a esta instrucción que, a partir del 5 de marzo de 2020, no se debería haber realizado ninguna manifestación/ concentración de personas en la Comunidad de Madrid con motivo de la crisis sanitaria del COVID-19 y no celebrar una y cancelar otras, como al final terminó ocurriendo".

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