17 de enero de 2021
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FIN DE SEMANA

Las autoridades de la ciudad de Santa Marta se hicieron cargo de él y lo internaron en una clínica, pero ha pasado el plazo sin que nadie lo reclame

El profesor Francisco de la Hoz vuelve a malvivir por las calles de Colombia tras seis meses ingresado

El profesor Francisco de la Hoz.
El profesor Francisco de la Hoz.
Está internado en una clínica psiquiátrica de la ciudad colombiana de Santa Marta desde primeros de junio por orden de las autoridades municipales que corren con todos los gastos. Lo encontraron en la calle, mendigando agua y tabaco, y aunque había dado clases en la Universidad de Manizales y de Magdalena en Santa Marta, se había quedado sin trabajo. Esta es la triste historia del profesor universitario de Derecho, Francisco de la Hoz Rodríguez, a quien nadie en su Madrid natal reclama.

Tras permanecer durante cinco meses bajo el cuidado y responsabilidad del Ayuntamiento de la  ciudad colombiana  de Santa Marta, el profesor español Francisco José de la Hoz Rodríguez ha vuelto a las calles. Durante este tiempo, el Ayuntamiento colombiano le brindó hospedaje en un albergue y, posteriormente, lo condujo a una clínica psiquiátrica por los trastornos mentales que sufría. Ahora ha vuelto a las calles.

Los responsables municipales establecieron comunicación con el Consulado de España en busca de familiares o de algún conocido; sin embargo, aunque esta historia  dio la vuelta al mundo,  nadie se ha interesado por el paradero del profesor español.

Según recoge el diario El Tiempo, el secretario de Promoción Social del Distrito, Andrés Correa, declaró la complejidad del caso de este profesor que además, cuenta con estudios de doctorado, dos libros publicados y una brillante hoja profesional.

“Lamentablemente, nuestra ruta de atención y gestión culminó y no hubo manera de repatriarlo a su país de origen, porque no aparece quien se haga responsable de recibirlo y hacerse cargo”, indicó en declaraciones a El Tiempo.

Correa detalló que durante dos meses el profesor Francisco de la Hoz permaneció en un albergue para habitantes de la ciudad sin domicilio conocido, donde recibió apoyo psicosocial y realizó diferentes actividades lúdicas que lo mantuvieron activo. Pero a pesar de todo, Francisco habría comenzado a mostrar conductas agresivas, propias del trastorno mental que padece. “Un equipo interdisciplinario le hizo las valoraciones y determinó que esta persona sufría de una patología psiquiátrica dual, por lo que era necesario que se internara en una clínica mental”, añadió el secretario.

“Legalizamos su permanencia en el territorio de forma temporal para poder afiliarlo al Sisbén y garantizar su atención médica; igualmente se estableció contacto con España para gestionar su retorno, pero este paso sigue pendiente”, detalló Correa.

Cumplidos los plazos de atención por parte del municipio las autoridades entregaron la custodia de Francisco de la Hoz al servicio de Migración de Colombia para que el consulado español continuara con el proceso de repatriación. Sin embargo, mientras se produce este trámite al profesor no le quedó otra opción que volver a deambular en las calles en pleno diciembre en medio de la pandemia del COVID-19.

La historia de un abandono

Francisco José de la Hoz Rodríguez, procedente de Madrid, España, pasó de impartir clases de ‘Introducción al Derecho’ en la Universidad a deambular por las calles de Santa Marta, Colombia.  

El profesor de unos 44 años de edad cumplidos apenas en marzo, cuenta con una preparación académica envidiable que lo llevó a conseguir un trabajo  en Colombia por primera vez en 2016, en la Universidad de Manizales.  Es doctor en Derecho y licenciado en Ciencias Políticas y Sociología.

A pesar de que trabajaba como profesor en la Universidad de Manizales tuvo que regresar a España en 2016 por la enfermedad de su madre, que falleció en 2018. Tras lo cual, regresó a Colombia con la misma ilusión para impartir clases de nuevo, esta vez en la Universidad del Magdalena en Santa Marta, donde apenas pudo dar clases durante unos tres meses.

Francisco en una foto de sus redes sociales hace años.

Los alumnos de este profesor español afirman que era un excelente docente, una buena persona, pero por momentos se encontraba demasiado ansioso y constantemente debía interrumpir sus clases para salir fuera del aula a fumarse un cigarrillo. Esta situación empezó a ser muy cotidiana y, con el paso del tiempo, la institución en Santa Marta comprobó los malos resultados de sus alumnos que ya no comprendían al profesor, por lo que decidieron prescindir de Francisco

“Paco” como lo llaman cariñosamente decidió permanecer en Colombia buscando trabajo en otras universidades para poder seguir impartiendo sus conocimientos como profesor, pero no obtuvo ningún empleo.

El catedrático optó por no rendirse y comenzó a vender dulces en la calle y cigarrillos. Después llegó la pandemia y las autoridades en Colombia le prohibieron seguir vendiendo. Debido a esto la situación de Francisco de la Hoz se vio muy empeorada y terminó durmiendo en las calles de Santa Marta, por no poder tener manera de pagar los gastos de su apartamento. 

De esta manera comenzó a deambular por las calles, con la situación de estrés que mencionaban sus estudiantes mientras él impartía sus cursos. Había empeorado físicamente, había adelgazado mucho y sus conocidos afirman que su salud mental estaba empeorando, pero no quería ayuda, “solo pedía cigarrillos y agua”, comentaron. 

No obstante, amigos cercanos afirman que tuvieron la oportunidad de verlo el pasado sábado por la noche para asegurarse de cómo se encontraba. Sin embargo, dicen que De la Hoz es un paciente psiquiátrico, que su problema no tiene que ver con drogas o alcohol. Además mencionan que en estos momentos es difícil entablar una conversación coherente con el profesor. Se dice que tiene dos hermanas en Madrid, pero tienen una nula comunicación por una discusión relativa a una herencia. Personas cercanas han tratado de entablar comunicación con su familia, pero todo ha sido totalmente infructuoso. 

Este lunes, durante la noche, un agente de la Fiscalía colombiana lo encontró debajo de un árbol mientras una intensa lluvia caía desde la tarde. El agente se percató que era Francisco y le ofreció su ayuda inmediatamente. Luego lo llevó a su casa, le ofreció comida, un corte de cabello y hasta ropa para que pudiera darse un baño. A eso de las 9 de la noche, De la Hoz permitió que el agente lo llevará a un albergue en el Centro Histórico donde le garantizarán comida, servicios públicos para su bienestar, de la misma forma recibió los tratamientos psicológicos y psiquiátricos que necesite. 

El gesto de bondad del agente logró que Francisco durmiera bajo un techo y pudiese recibir la ayuda necesaria que tanto necesitaba. Las autoridades trataron de contactar con su familia, pero hasta el momento no han tenido tampoco respuesta alguna. 

Francisco en una foto antigua.

Pero después de dos días internado en el albergue, el comportamiento de De la Hoz comenzó a tornarse en nervioso y violento y dejó el lugar. Las autoridades lo encontraron poco después y decidieron su internamiento en una clínica psiquiátrica de Santa Marta en el mes de junio. Desde la Alcaldía, se decidió internarlo en la clínica psiquiátrica Insecar para que profesionales trataran su problema mental que se encuentra en una nivel avanzado.

En su perfil de Linkedin Francisco dice que fue asesor político del Partido Verde de Colombia desde enero de 2019, además es mediador Civil y Mercantil, en España trabajó como profesor sustituto en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid entre enero de 2004 y enero de 2007. Antes fue pasante el Despacho Santiago Carretero, entre enero de 2004 y y enero de 2005.

Francisco es autor además de al menos nueve publicaciones técnicas relativas al Derecho y de dos libros: "Dudas Razonables (O Por Que Lo Llaman Atraccion Sexual Cuando Quieren Decir Dependencia Afectiva)" y "Justicia Universal", ambos de 2016. Francisco estudió en el Instituto madrileño Lope de Vega, luego hizo Políticas y Sociología en la UNED y Derecho en la Universidad Complutense, carrera que acabó en 2003. Paco es un gran aficionado al Real Madrid de fútbol y se encuentra ahora en las calles de Santa Marta, sin que nadie lo reclame en España.

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