21 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

Es primo del Rey Emérito, dirige la Fundación Zagatka y desciende de la rama de los Borbones de la Infanta Luis Fernanda, hermana de Isabel II

Álvaro de Orleans: Así es el discreto valedor de las finanzas de Juan Carlos I en Suiza y Panamá

Álvaro de Orleans.
Álvaro de Orleans.
Juan Carlos I ha vuelto a regularizar dinero con la Agencia Tributaria española en su carrera por intentar evitar la sombra de los escándalos financieros que le persiguen desde hace años. Este asunto ha vuelto a poner el foco sobre Álvaro de Orleans que pagó viajes del Emérito a través de la Fundación Zagatka. Este aristócrata, que vive en Mónaco, es su primo hermano y desciende de una rama de los Borbones creada por la Infanta Luis Fernanda, polémica hermana de Isabel II

El Rey Emérito ha vuelto a regularizar, por segunda vez, rentas no declaradas. Según el diario El País, la defensa del Rey Emérito, el abogado Javier Sánchez Junco, ha presentado una declaración voluntaria a la Agencia Tributaria por los ocho millones de euros que Juan Carlos I recibió en vuelos de una compañía de jet privados pagados hasta el 2018 por la Fundación Zagatka, propiedad de su primo Álvaro de Orleans. Al parecer, el disfrute de estos vuelos se considera un pago en especie, obligado a tributar como IRPF a Hacienda.

La Fiscalía del Tribunal Supremo todavía estudia la anterior regularización, que vendría derivada de fondos opacos que, entre 2016 y 2018, le suministró el empresario mexicano Allen Sanginés-Krause. Esta puesta al día supone la vuelta a la actualidad de Álvaro de Orleans, primo del Rey Juan Carlos y testaferro del monarca a través de la Fundación Zagatka. 

Ya hace más de dos años, el 10 de octubre de 2018, confesaba al fiscal suizo Yves Bertossa, que en el año 2009 ingresó un cheque por importe de 4,2 millones de euros en una cuenta de la Fundación Zagatka de Ginebra.

Yves Bertossa.

Según Álvaro de Orleans, el dinero procedía de una comisión profesional por su intermediación en la venta de unos terrenos de Playa del Carmen (México) al potente holding español constructor OHL, de Juan Miguel Villar Mir, íntimo amigo del Rey Juan Carlos I y al que hizo marqués en febrero de 2011. Aunque Orleans sólo se refería en su declaración a "una empresa española de nombre Huarte". A la declaración tuvo acceso OK Diario y su publicación este martes generó una gran polémica.

Los investigadores sospecharon que los 4,2 millones podían proceder de un pelotazo especulativo que recalaba en una de las cuentas que la Fiscalía suiza adjudica en propiedad a don Juan Carlos, aunque siempre por medio de sus testaferros, uno de los cuales, quizá el principal, sería su primo Álvaro de Orleans. Por eso este empresario, que se define como ingeniero, fue interrogado por la justicia helvética.

Un perfecto desconocido

¿Pero quién es Álvaro de Orleans-Borbón? Hasta que el fiscal suizo Yves Bertossa le puso bajo su lupa,  Álvaro de Orleans, a pesar de lo sonoro de sus apellidos, era un hombre desconocido para el común de los mortales. Señalado como el principal presunto testaferro del Rey Emérito, se ha convertido en el gran desconocido de la trama de las presuntas comisiones cobradas por el que fuera el Jefe del Estado español durante años.

Álvaro de Orleans y su esposa actual, Antonella Rendina.

Álvaro de Orleans-Borbón pertenece a una rama colateral de las monarquías europeas surgida de la unión de Antonio de Orleans, hijo de Luis Felipe I de Orleans, Rey de los Franceses, con la Infanta Luisa Fernanda de Borbón. Este matrimonio, en 1846, fue el origen de un cierto mito de amores castizos en torno a la Casa Real española.

Se daba el caso que Antonio de Orleans, Duque de Montpensier, y su cuñada Isabel II de España no se llevaban nada bien, más que nada por la afición a conspirar que tenía el monárquico francés.

Sobre el Duque de Montpensier, la Historia ha vertido multitud de leyendas negras que le vinculan incluso con la muerte del presidente español  Juan Prim. A pesar de los enfrentamientos y las manipulaciones contra la Reina de España, Isabel II nombró a su cuñado Infante en 1859. Sin embargo, cuando partió al exilio en 1868, la relación se deterioró del todo al enterarse la denominada ‘Reina castiza’ de los tejemanejes del Duque de Montpensier para con el trono de España.

La monarca, ya en el exilio, se tuvo que tragar un importante sapo cuando su hijo Alfonso XII, restaurado en el trono en 1875, decidió casarse con su prima, la bella María de las Mercedes de Orleans. Su amor daría lugar, años después, a coplas, poemas, libros y hasta películas. Esta vinculación entre los Borbones y los Orleans continuó cuando la Infanta Eulalia, hija de Isabel II, se casó en 1886 con su primo hermano Antonio de Orleans, Duque de Galliera, hijo de los Montpensier, y hermano, por tanto, de la Reina fallecida María de las Mercedes.

Antonio de Orleans, Duque de Montpensier. 

Este matrimonio tuvo tres hijos y protagonizó uno de los grandes escándalos de las monarquías europeas. En 1900 se divorciaron. Fue de este modo como Eulalia de Borbón se convirtió en la primera Infanta de la Historia de nuestro país en divorciarse, adelantándose más de un siglo a la Infanta Elena.

La ruptura matrimonial dio juego en la Prensa de la época, sobre todo en la francesa, que se hizo eco del proceso de ruptura con continuas visitas a los tribunales y acusaciones mutuas de infidelidad. Eulalia de Borbón es uno de los personajes más peculiares de la Historia de España. Considerada una feminista adelantada a su tiempo, algunos historiadores la denominan como la ‘Infanta Republicana’. Además, publicó unas memorias escandalosas.

El matrimonio fracasado tuvo tres hijos: Alfonso, Luis Fernando y Roberta que nació muerta. Luis Fernando fue tan revolucionario como su madre y se hacía conocer como el ‘Rey de los maricas’. Abiertamente homosexual, su vida privada hizo que fuera repudiado de la corte española por Alfonso XIII y que se instalara en París donde exprimió hasta las últimas consecuencias la Bohemia de los años 20.

El hijo mayor Alfonso de Orleans-Borbón se casó con Beatriz de Sajonia Coburg-Gota de la familia real británica. De este matrimonio nacieron tres hijos: Álvaro, Alfonso y Ataulfo. Alfonso de Orleans-Borbón y Sajonia-Coburgo-Gotha se sumó al bando franquista tras el Golpe de Estado de 1936 y murió el 18 de noviembre de ese mismo año cuando volaba en misión de observación sobre la localidad extremeña de Monesterio. Su hermano Ataulfo también hizo la guerra en el bando sublevado participando en la Legión Cóndor. Murió en 1974 sin descendencia.

Eulalia de Borbón. 

Por su parte, Álvaro de Orleans-Borbón y Sajonia-Coburgo Gotha es el padre del hoy famoso intermediario Álvaro Jaime. Nacido en 1910, se marchó cuando se proclamó la II República al exilio con toda la familia. En la Italia fascista, tanto Alfonso XIII, como parte de la familia real española, encontraron un lugar idóneo para instalarse. Allí, precisamente, Álvaro de Orleans encontró en 1937 un provechoso matrimonio con Carla Parodi Delfino, perteneciente a una adinera familia italiana. Siempre fue fiel a la monarquía y se mantuvo al lado de Don Juan de Borbón durante sus años de exilio.

Del matrimonio Orleans-Borbón y Parodi nacieron cuatro hijos: Gerarda, Alfonso, Beatriz y Álvaro Jaime. Alfonso fue el heredero del Ducado de Galliera. Sin embargo, murió tan sólo un año después de su padre con 34 años de edad. Se había casado nueve años antes con la italiana Emilia Ferrara con la que tuvo dos hijos: Alfonso y ÁlvaroAlfonso de Orleans-Borbón Ferrera es el actual Duque de Galliera y fue piloto de automóviles. Durante seis años estuvo casado con la belga Véronique Goeders con la que tuvo un hijo.

Álvaro Jaime de Orleans

Centrándonos ya en el supuesto testaferro del Rey Juan Carlos I, éste nació en 1949 y fue durante años piloto y campeón de vuelo. Se crió entre el Reino Unido y Mónaco, siendo su residencia habitual el principado monagesco, enclavado en un lugar estratégico del Mediterráneo. Estuvo casado con una sobrina de Paola de BélgicaGiovanna San Martino D’Agliè, con la que tuvo tres hijos: Andrés, Pilar y Alois.

Sin embargo, este matrimonio se rompió y más tarde se unió en 2007 a Antonella Rendia, una mujer 22 años más joven que él, con la que ha tenido una hija llamada Eulalia,  igual que su agitada antepasada: Eulalia de Borbón.

Álvaro de Orleans junto a la Reina Emérita Sofía y la hermana de ésta, la Princesa Irene de Grecia. 

El padrino de bautismo de la pequeña fue precisamente Juan Carlos I. Un evento al que asistió en privado, igual que lo hizo a una fiesta organizada en su honor en Montecarlo a cargo de Álvaro Jaime en 2016. El hoy investigado por Suiza consiguió que se dieran cita en el evento miembros de señaladas Casa Reales europeas, como Alberto y Carolina de Mónaco, Guillermo de Luxemburgo, los Príncipes de Liechtenstein o Simeón de Bulgaria, gran amigo de ambos. No hay que olvidar que por entonces en Mónaco vivía Corinna Larssen, la amiga entrañable del monarca que desde ese año 2016 empezó a cambiar de bando.

Solo dos años después, en 2018, el nombre de Álvaro Jaime apareció ya en la prensa española. Fue a raíz de descubrirse el supuesto entramado de empresas offshore que utilizaba para canalizar los ingresos de sus operaciones inmobiliarias en la provincia de Cádiz, donde era propietario, entre otros negocios, del Club de Golf Costa Ballena.

También tiene negocios en otra provincia andaluza, Málaga, donde es propietario de un conocido negocio turístico junto a su hermana Gerarda. Con sus sobrinos y sus hermanos montó a su vez la Fundación Infantes Duques de Montpensier, en honor a aquel título nobiliario francés que tantos disgustos dio a los Borbones en el siglo XIX.

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