21 de octubre de 2020
|
Buscar
FIN DE SEMANA

El Gobierno de las islas Baleares prohíbe el acceso a parques y a playas de 9 de la noche a 6 de la mañana

El Coronavirus consigue frenar las noches de alcohol y desenfreno ocasionadas por los turistas británicos en Magaluf

Más controles policiales en Magaluf.
Más controles policiales en Magaluf.
El verano de 2020 España ha perdido 27 millones de turistas, mayoritariamente ingleses y alemanes, por miedo a ser contagiados por COVID-19. Las medidas sanitarias impuestas por El Gobierno Balear han producido que disminuyan las fiestas que los turistas organizaban en la zona y con ello, desaparezcan ruidos y los balconingns.

El verano 2020 ha sido un verano complétamente diferente del que se suele estar acostumbrado. Aunque se ha podido disfruta de mar o de la montaña, la situación por la pandemia mundial nos ha conducido a un periodo estival muy distinto donde las medidas de seguridad, como el uso de mascarillas, la distancia social o la limitación de grupos de personas en cualquier tipo de evento o acto, ha sido la tónica de este verano.

Turismo bajo mínimos

En el caso de España el sector de la hostelería, una de las principales bases de nuestra economía, se ha visto treméndamente afectado por la bajada del turismo en nuestro país, que ha perdido 27 millones de turistas.

Una gran parte de estos turistas proceden del Reino Unido y Alemania, que este año han decidido quedarse en casa por el miedo a contagiarse en nuestras playas. La zona de Palma de Mallorca, Magaluf, era una de las opciones preferidas entre británicos y alemanes cuando nos visitaban. Era su mejor lugar para desmelenarse después del duro invierno.

Balconing, el mayor reclamo de guiris

Famosas eran las juergas que allí se celebraban donde corrían litros de alcohol, consumo de estupefacientes y locuras varias por ser el rey de la fiesta. Des estas noches de confusión nació el mítico balconing, la práctica de saltar desde los balcones de los hoteles. Esta actividad el año pasado acabó con la muerte de un ciudadano británico.

El antes y el después de Magaluf

En 2020 la imagen en Magaluf es radicalmente diferente, la afluencia de personas transitando por las calles o en la playa es mucho menor que en otras ocasiones. Medidas como la restricción del acceso a parques y playas de 9 de la noche a 6 de la mañana, decretadas por el Gobierno Balear, han logrado frenar los excesos que emborronaban el nombre de Magaluf. Lo que a los vecinos les supone vivir con más tranquilidad.

COMPARTIR: