20 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

EL Cura Y LA MADRE DE LA VÍCTIMA SOMETIERON A LA chica de 15 años A UN EXORCISMO Y POSTERIORMENTE EL ACUSADO LA AGREDIÓ

Piden 22 años de cárcel para el sacerdote acusado de abusar sexualmente de una menor

El cura de Talavera de la Reina ha ido vestido de sacerdote al juicio
El cura de Talavera de la Reina ha ido vestido de sacerdote al juicio
La Audiencia Provincial de Toledo comenzó este martes el juicio a un sacerdote de Talavera de la Reina acusado de agresión sexual continuada a una menor. La víctima de los abusos solicita 22 años de prisión para el cura, mientras que la petición fiscal pide 17 años de cárcel. Además, la Fiscalía quiere la inhabilitación del sujeto para cualquier oficio de contacto regular con menores, libertad vigilada durante diez años, una orden de alejamiento y una indemnización por daños morales.

José Luis G.M., un sacerdote de Talavera de la Reina, se ha sentado en el banquillo de los acusados del martes al jueves. Al eclesiástico de esta localidad castellanomanchega se le acusa de un delito continuado de agresiones sexuales y otro contra la integridad moral. La víctima era menor cuando sufrió estos abusos. Por ello, la acusación particular solicita 22 años de prisión para el acusado aunque la petición fiscal disminuye la condena a 17 años.

La víctima de las supuestas agresiones sexuales tenía quince años cuando, en 2011, se le designó a este sacerdote como director espiritual. Una dirección que estaba motivada por la crisis matrimonial por la que estaban pasando sus padres lo que provocaba en ella situaciones de angustia y confusión. Como su director espiritual, el cura de Talavera de la Reina se convirtió en una persona de referencia para la menor. Este habría supuestamente aprovechado la confianza y la situación de aislamiento familiar para llevar a cabo los abusos sexuales entre enero de 2011 y junio de 2013.

El sacerdote de Talavera de la Reina durante el juicio por abuso sexual continuado

El sacerdote de Talavera de la Reina, además, supuestamente mantenía una relación sentimental con la madre de la menor, y junto a ella, sometieron a la joven a un exorcismo para quitarle un “demonio” que tenía dentro, un pretexto que el religioso presuntamente aprovechó para agredirla sexualmente. 

El sacerdote repitió en varias ocasiones, supuestamente, la agresión sexual y física a la víctima e, incluso, en una de las ocasiones el daño físico causado fue tal que la joven  tuvo que ser atendida en el hospital de la localidad.

Según el relato, el acusado le decía a la joven que "eso era lo que Dios quería" y durante alguna de sus agresiones insultaba a la joven, le pedía que no tuviese miedo y la amenazaba con matarla si contaba lo sucedido a alguien. La fiscal ha asegurado que incluso le hacía pensar que nadie la iba a creer. La víctima, según el Ministerio Público, sufre padecimientos psiquiátricos a causa de estos hechos traumáticos. Por tanto, su ingreso en un centro hospitalario para ser tratada de estas patologías es achacado a las agresiones sexuales y no a una posesión demoniaca defendida por el acusado.

Como ya se ha dicho, la pena solicitada por la acusación particular y la Fiscalía es diferente. Mientras que la primera pide 22 años de cárcel, la segunda rebaja cinco años la privación de libertad. Aun así, la libertad podría no ser lo único de lo que se le privase pues la Fiscalía solicita que se le inhabilite de ostentar cualquier cargo relacionado con menores, se le someta a libertad vigilada durante diez años y se le prohíba tener contacto con la víctima al menos 20 años imponiéndole una distancia mínima de 300 metros durante este período. Por último, la fiscal considera necesaria la indemnización por daños morales de 50.000 euros.  

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