30 de septiembre de 2022
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FIN DE SEMANA

Sin embargo, Marta Álvarez se ha estrenado al frente de esta empresa, obteniendo unos beneficios de más de 120 millones de euros hasta febrero de 2022

La otra cara de El Corte Inglés: Cierre de tiendas, deuda de 2.500 millones y 30.000 empleos menos en doce años

/ Marta Álvarez
Marta Álvarez se ha estrenado con nota al frente de El Corte Inglés, que logró unos beneficios de 120 millones de euros entre marzo de 2021 y febrero de 2022 gracias al crecimiento del retail (y a pesar de los números de su negocio turístico). La elevada deuda, la continua destrucción de empleo, el cierre de tiendas y el lento desarrollo de su negocio online lastran a la distribuidora.

El Corte Inglés ganó 120 millones de euros en el ejercicio de 2021 (de marzo de 2021 a febrero de 2022) tras perder 2.945 millones de euros en el pandémico 2020. Estos beneficios refuerzan a Marta Álvarez quien, en menos de tres años, se ha hecho con la presidencia de la distribuidora y con el pilotaje de la misma tras la caída de Víctor del Pozo como CEO de la compañía. 

La compañía española, pese a los beneficios, factura en torno a los 12.500 millones en vez de los 15.000 que superó en cada uno de los ejercicios del periodo 2015-2019. 

Dinámica negativa

El Corte Inglés no está para tirar cohetes: su deuda ronda los 2.500 millones a pesar de que Mutua Madrileña la ha reducido en torno a 1.000 a cambio del 8% de la compañía (y de la mayoría del negocio de seguros). 

El Corte Inglés. 

El horizonte de los grandes almacenes son sombríos porque su canal online sigue flojo (apenas genera el 12% de la facturación de la empresa por su dificultad de competir contra negocios predatorios como Amazon), su negocio turístico está generando malos síntomas (provocó pérdidas de 57 millones de euros en 2021), la destrucción de empleos suma y sigue (de casi 110.000 trabajadores en 2008 han pasado a poco más de 80.000 en 2020) y el cierre de tiendas no cesa. 

El Corte Inglés echará la persiana en julio a cinco tiendas (La Vaguada, Parquesur y Serrano 52 en Madrid, Gran Vía 7-9 en Bilbao y calle Colón en Valencia) tras prometer que reubicará al medio centenar de trabajadores afectados en la Comunidad de Madrid en Castellana, Sanchinarro y El Bercial. 

En el grupo también temen que el nuevo convenio de los grandes almacenes les ennegrezca el horizonte y el enfado de sindicatos como CCOO por la "situación límite" a la que están llevando a Viajes El Corte Inglés tras acometer un ERE que ha afectado a 475 trabajadores. 

Nueva cúpula

La Comisión Ejecutiva Delegada que cubre las tareas de Víctor del Pozo está integrada por la presidenta Marta Álvarez, dos consejeros y dos directores generales. La intención, aseguran, es "reforzar la gestión de la empresa e impulsar el plan estratégico del consejo en el marco de las mejores prácticas de Gobierno Corporativo".

Este equipo explican que nace "en respuesta al nuevo escenario surgido tras dos años de gran complejidad en el entorno macroeconómico, es necesario abrir una etapa que responda a los retos de futuro con un equipo renovado y de profesionales especializados en las distintas áreas que abarca el grupo".

A pesar de la reconversión de El Corte Inglés, que convertirá muchos de sus grandes almacenes en centros distribuidores si no logra alquilarlos, los sindicatos mantienen un calculado perfil bajo gracias a Fasga y Fetico, a los que están afiliados en torno al 70% de la plantilla. 

El Corte Inglés, condenado en innumerables ocasiones por prácticas antisindicales, ve con alegría que ambos sindicatos, acusados de "amarillos", se limiten a decir sobre el cierre de plantas en Madrid que "la empresa ofrecerá a la plantilla afectada la reubicación en otros establecimientos de la organización teniendo en cuenta sus preferencias de destino, la proximidad de los centros a sus domicilios y sus habilidades profesionales". 

Estos sindicatos, junto a UGT y CCOO, recuerdan que "de igual manera, si fuera necesario, El Corte Inglés procederá a aplicar el procedimiento de movilidad geográfica del artículo 40 del Estatuto de los Trabajadores de forma individual, en aquellos supuestos en los que se produzca un traslado que implique cambio de residencia". 

Lo que, "notificada la decisión de traslado, el trabajador tendrá derecho a optar entre el traslado, percibiendo una compensación por gastos, o la extinción de su contrato, percibiendo una indemnización de 20 días de salario por año de servicio, prorrateándose por meses los períodos de tiempo inferiores a un año y con un máximo de 12 mensualidades”

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