06 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Hace un año el ginecólogo se sentó ante la justicia por la adopción de Inés Madrigal y, aunque quedó proba su participación, fue absuelto

Muere el doctor Eduardo Vela, el polémico médico involucrado en la trama de robo de bebés

Doctor Vela en la Audiencia Provincial de Madrid.
Doctor Vela en la Audiencia Provincial de Madrid.
El doctor Eduardo Vela, el único médico juzgado en España por el caso de bebés robados, falleció este lunes 21 de octubre a los 86 años en la capital. Los restos se encuentran en el tanatorio de San Isidro de Madrid. Vela fue director de la clínica San Ramón, epicentro del presunto entramado de bebés robados en España.

En octubre de 2018 la Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Madrid absolvió al doctor Eduardo Vela de los delitos de detención ilegal, suposición de parto y falsedad documental en relación a un caso de bebés robados de 1969, por prescripción, aunque los magistrados lo consideraron responsable de los mismos.

Los magistrados consideraron probado “de forma incontestable” durante el juicio que el doctor Vela entregó al matrimonio formado por Inés Pérez Pérez y Pablo Madrigal Revilla, a una niña que no era suya. No obstante, le absolvieron al entender que los delitos estaban prescritos. Consideraron como fecha de prescripción el momento en el que la denunciante alcanzó la mayoría de edad.

Inés Madrigal, presidenta de S.O.S Bebés Robados, fue la mujer que sentó a Vela en un banquillo de los acusados. En junio de 1969, nació en la Clínica San Ramón. Fue un “regalo” de Vela a su madre adoptiva, que falleció en 2013 en medio del proceso penal.

Con 18 años, sus padres le confesaron que era adoptada y en 2010, su madre le contó la verdad detrás de su nacimiento. Y lo llevaron a los tribunales. Miles de casos de bebés robados han sido archivados al estar prescritos, pero el de Madrigal siguió adelante. Su aspiración era que su caso llegue el Tribunal Supremo para que siente jurisprudencia y se reabran las causas archivadas por este motivo.

El doctor Vela a principios de los años 80.

Partos simulados, neonatos fallecidos en extrañas circunstancias, venta de bebés y documentos falsificados pusieron en el punto de mira al doctor Vela, acusado de ser parte fundamental en la trama de sustracción y posterior venta de recién nacidos. ¿Pero quién era realmente Eduardo Vela?

Un bebé muerto congelado para engañar

Nació en la localidad burgalesa de Pardilla en 1932. A finales de la década de los cincuenta contrajo matrimonio con Adela Bermejo Rivas. Con ella compartía su fe religiosa. Su catolicismo exacerbado nunca le pareció contradictorio con el ejercicio de la ciencia de la medicina. Como buen católico llegó a tener una gran familia, formada por siete hijos nacidos entre 1962 y 1977.

Durante años el doctor Vela fue uno de los médicos más reputados de la alta sociedad en el Madrid franquista, especializado en ginecología y obstetricia. Después de servir en varios en hospitales de la capital montó una maternidad privada, la tristemente célebre clínica San Ramón, situada en el Paseo de La Habana y que, con una decena de habitaciones, creen que fue el escenario de varios robos de bebés.

La primera vez que el doctor y los bebés robados aparecieron asociados fue en plena Transición democrática cuando en 1982 la revista Interviú publicó un reportaje destapando la trama. La revista del grupo Zeta llegó a publicar instantáneas del bebé sin vida que usaban para ensañar a las madres a las que convencían de que su niño había nacido muerto. Después el bebé real era vendido a familias pudientes que no podían tener descendencia de forma biológica.

Eduardo Vela y su mujer Adela. 

Tras la publicación del artículo firmado por María Antonia Iglesias, el matrimonio Vela cambió su régimen de bienes, hasta entonces gananciales. Desde ese momento el polémico doctor dejó de tener propiedades a su nombre. El eco de lo publicado por Interviú no resonó en instancias judiciales, pero fue lo suficientemente escandaloso como para hacer que el doctor se volviera más cauteloso.

"Olvidaos de eso, nunca encontraréis a vuestros padres"

Fue en 2012 cuando el escándalo de los niños robados empezó a ocupar espacio y horas y horas en los medios de comunicación. La actitud de Vela, siempre prepotente y sin mostrar ningún atisbo de empatía, fue la de escudarse en la religión. Según él, actuaba para evitar abortos y que los niños “se criaran en familias desestructuradas”. Lo que el fallecido doctor entendía por tal, eran hijos de madres solteras o de parejas muy jóvenes con pocos recursos económicos. Todo ello, amparado por la moral nacional-católica de la época.

En 2016 la revista Interviú recogió en un encuentro de Eduardo Vela con una de las víctimas de la trama. La publicación transcribía sus crueles palabras: “De eso hace mucho tiempo. Es mejor dejarlo como está. Olvidaos de eso, nunca encontraréis a vuestros padres”. Además, daba vagas explicaciones sobre la legalidad de su proceder. “Si en una partida de nacimiento pone eso, es porque un juez lo ha autorizado, esos son los casos de adopciones plenas. No ha habido ningún engaño. Se han evitado abortos. Se ha respetado el deseo de las madres de no darse a conocer, como si jamás se hubieran quedado embarazadas. Eso es lo que dice la ley, lo que decía entonces, que había que respetar el deseo de las mujeres, que eran madres solteras, de no dejar constancia de sus embarazos. No se hizo nada malo”, afirmaba tajante Vela.  

Sobre el hecho de recibir dinero, el médico se superaba a sí mismo en cinismo: “¿No se paga ahora también mucho dinero por un niño en China? Pues es lo mismo que antes. Había que pagar los gastos médicos de la mujer que daba a luz, su estancia el tiempo que fuera necesario en alguna residencia para madres solteras; lo normal”. Un ejemplo más de su crueldad es cómo remata la conversación con la supuesta víctima de la trama en el citado reportaje. “Si tu madre no te ha querido, ¿para qué la quieres encontrar? Deja las cosas como están”.

El bebé muerto y congelado que el doctor Vela enseñaba a las madres para engañarlas. 

El doctor Vela fue el único miembro de la trama que llegó a sentarse en el banquillo de los acusados. Sor María, la polémica monja que supuestamente colaboraba en la sustracción de bebés, falleció antes de tener que enfrentarse a la justicia terrenal. Ahora, el doctor Vela que fue absuelto a pesar de probarse su participación en la venta de Inés Madrigal, tendrá que rendir cuentas ante la justicia celestial. Esa en la que tanto creía y que amparándose en ella, pudo destrozar varias vidas.

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