18 de junio de 2019
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FIN DE SEMANA

La polémica suscitada por unos cursos de “curación espiritual” para homosexuales apoyados por la Conferencia Episcopal reabre el debate

Razones del tabú judeocristiano con la homosexualidad: El Vaticano se abre y los obispos españoles se cierran

Mientras en España se dan cursos para
Mientras en España se dan cursos para "curar" la homosexualidad, el Vaticano recibe a una delegación LGTB
Las denuncias contra el obispado de Alcalá por los cursos ilegales para “curar” la homosexualidad han reabierto un viejo debate y una vieja cuestión: ¿por qué el cristianismo rechaza la homosexualidad? Mientras las actitudes homófobas se dan en España, el Vaticano abre sus puertas y su tolerancia. Por primera vez a una delegación LGTB ha sido escuchada, algo a lo que no parece prestarse la Conferencia Episcopal.

El caso ha provocado un escándalo en muchos colectivos como la asociación LGTB Arcópoli, Mas Madrid, Podemos y Facua. Todos ellos  han presentado denuncias  contra el Obispado de Alcalá y exigen a la Comunidad de Madrid que investigue los cursos ilegales ya que vulneran gravemente la Ley de Protección Integral contra la LGTBifobia de la Comunidad. Una infracción muy grave que está penada con sanciones de hasta 45.000 euros.  

El obispo de Alcalá, Reig Pla, defiende los cursos de "sanación" impartidos a homosexuales. 

Pero la Conferencia Episcopal no debe de verlo así, porque este viernes ha manifestado públicamente su  apoyo a la Diócesis de Alcalá y ha respaldado los cursos de “sanación espiritual” para homosexuales de Alcalá. Un refuerzo bastante previsible para las tesis del obispado, que insiste en defenderse asegurando que "no renuncia a acoger y acompañar a las personas que libremente lo solicitan". Sin embargo, lo que se ofrece va más allá de una acogida, es todo un adoctrinamiento para cambiar la orientación sexual de las personas. Es la manifestación de su batalla contra la homosexualidad.

Indignación por estas prácticas "denigrantes"

Desde la Arcópoli, su coordinador, Alex, se muestra indignado al teléfono al ser preguntado y califica estas terapias ilegales de “aberración y vergüenza”, y considera “escandaloso que tras tanto sufrimiento y lucha continúen estas prácticas indignantes”. Según Arcópoli, hay más lugares en los que se realizan cursos o terapias similares a las denunciadas.

Los cursos clandestinos se impartían dentro del recinto del Obispado de Alcalá. 

Los obispos y su Conferencia Episcopal no hacen sino representar el extremo más conservador de la doctrina cristiana. Son habituales sus posiciones contra cualquier tema que signifique avance, progreso o romper con lo antiguo. 

En esta ocasión, como en otras, se ciñen a la doctrina más purista de la Iglesia, la que considera que  el comportamiento sexual humano debe producirse exclusivamente dentro del ámbito del matrimonio y estar destinado de modo natural a la procreación. Por ello, el sexo anal y entre personas del mismo sexo  son considerados pecaminosos porque los actos sexuales, por naturaleza, son desde esta perspectiva unitivos, procreativos y de amor. Todo se soluciona con la castidad, según la Iglesia. De hecho, muchos de los cursos descubiertos para "sanar" la homosexualidad" ofrecían a las mujeres que los realizaban el celibato como método de cura. 

El Papa Francisco reconoció que no se podía negar la existencia de religiosos homosexuales en el seno de la Iglesia.

Primero fue el papa Juan Pablo II y luego Benedicto XVI quienes insistieron en la condena y a la vez en el respeto a los homosexuales "solo si se abstienen de ejercer su inclinación pecaminosa". En diciembre pasado, el papa Francisco señalaba ante la presencia manifiesta de religiosos homosexuales en las congregaciones, que "es una realidad que no podemos negar. En la vida consagrada tampoco han faltado casos", sin embargo urgía a estos a "mantenerse en el más estricto celibato".  En 2013, el Papa Francisco reafirmó la posición de la Iglesia Católica Romana de que los actos homosexuales eran pecaminosos, pero la orientación homosexual no.

En esto, la doctrina rige igual que sucede en el judaísmo, en teoría la Iglesia critica los actos homosexuales, no la condición de homosexualidad en sí misma. Es decir, considera los actos  homosexuales como pecado, pero no el ser homosexual. Para la Iglesia católica, hombre y mujer son complementarios como parte del plan divino, cualquier otra unión, va contra natura y es lo que califican como "desordenado" al no ir destinados a la procreación.  

La reacción de la Diócesis de Alcalá al descubrirse todo el entramado dedicado a impartir esas terapias ilegales a homosexuales, ha sido la de insistir en su defensa y acusar al medio de información que lo denunció, eldiario.es, y a su investigación de "absoluta falsedad y de fake news".   

Cursos del perfil ultraconservador del obispo de Alcalá

La razón de la existencia  en Alcalá de estos cursos ilegales contra los homosexuales, podemos encontrarla en el obispo que dirige dicha diócesis. Juan Antonio Reig Pla, con un gran pasado homofóbico a su espalda y un empeño especial  en contra de este colectivo,  el prelado  es  uno de los más ultra y tiene innumerables polémicas por sus ataques a los homosexuales, las mujeres o la "ideología de género". 

No solo eso, sino que es conocido también por haber presidido misas por Franco, como en 2009, con la presencia incluso de banderas franquistas o de Blas Piñar. Además,  fue premiado en 2012 por la organización ultraconservadora HazteOír por su "defensa de la dignidad humana".  Reig ha sido, incluso, uno de los pocos obispos españoles en alinearse públicamente al grupo de prelados contrarios al Papa actual, uno de los cuatro cardenales que en 2016 plantearon la desobediencia a Francisco por haber abierto la posibilidad de la comunión para los divorciados vueltos a casar.

El obispo Reib Pla tiene un largo pasado homofóbico y también  suele atacar a las mujeres y a la "ideología de género".

En lo educativo, Reig es uno de los defensores de la escuela diferenciada y de una escuela donde no tenga cabida la "inclusión de género", uno de los temas tabú para el obispo junto con el aborto y la eutanasia.

La Comunidad de Madrid ha confirmado que investigará los cursos y aplicará la sanción que corresponda, pero tenía ya otra denuncia presentada desde 2016, y según Arcópoli, todavía no se había tramitado.

Homosexualidad y otras confesiones

La aceptación de la homosexualidad por parte de la Iglesia es una asignatura pendiente. Algo que choca contra sus principios y que requiere de una mentalidad abierta y realmente humanista para poder considerarlo. Pero no solo en la católica. La Iglesia Evangélica tiene sus propias disputas entre las corrientes más conservadoras y las más aperturistas y liberales. De hecho, en 2017, el denominado Consejo Evangélico de Madrid expulsó de su seno a la Iglesia Evangélica de España (IEE) -una de las denominaciones del protestantismo español- por aceptar la validez de las relaciones homosexuales. Esta  postura va en contra de la mayoría del protestantismo evangélico de España, que las rechaza, aunque, sin embargo, coincide y sigue la tendencia internacional de esta Iglesia en cuanto a la homosexualidad.

Todas las religiones se oponen, en principio, a aceptar la homosexualidad aunque hay corrientes liberales en algunas que la acogen.

El cristianismo suele apoyarse en la Biblia para defender su intransigencia con la homosexualidad tal como señalan algunos pastores evangélicos consultados: "La Biblia dice textualmente: “Den muerte a todos sus malos deseos; no tengan relaciones sexuales prohibidas [...], dominen sus malos deseos” (Colosenses 3:5). Para dar muerte a los malos deseos, que pueden dar lugar a faltas graves, hay que aprender a dominar los pensamientos y llenar la mente de cosas sanas, cosas que nos ayuden a combatir esos deseos (Filipenses 4:8 y Santiago 1:14,15).  Según la Biblia, como dice Efesios 4:22-24, podemos “ser hechos nuevos en la fuerza que impulsa nuestra mente”. La Iglesia proclama que Dios creó al hombre y la mujer, y él estableció que las relaciones sexuales solo deben tener lugar entre esposo y esposa, porque así lo dice el Génesis y el Levítico. Así pues, se limitan a decir que las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo o entre un hombre y una mujer que no sean esposos están prohibidas por Dios, y el Nuevo Testamento, según recuerda en las cartas a los Corintios.

Por su parte, el judaísmo, que lógicamente en su Torá coincide con los dictados de los primeros cinco libros del Antiguo Testamento, acepta al individuo con tendencias homosexuales como miembro pleno del pueblo judío con derechos plenos, pero prohíbe los actos homosexuales. En cuanto al Islam, la homosexualidad está prohibida por la ley islámica por considerarla contraria a la “Ley de la Naturaleza” .

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